Autores Jimmy García Ferrer (España)

España, país de borregos

¿Acaso nadie se ha dado cuenta?  Salta a la vista que este país está en avanzada descomposición y hiede de tal forma que se hace complicado el seguir respirando en él. Tal vez aún tengan esperanza en ver un cambio, pero desencántense, este país está podrido. Prefería no verlo, preferí pensar que no iba conmigo, pero al final siempre nos estalla en la cara.
Un país en el que la libertad de expresión está supeditada a un ente arbitrario que juega con ella a su antojo, en el que se valora más el dinero que la razón, en el que el periodismo ha dejado de existir para dejar paso a una nueva especie de buitres, capaces de inventar y tergiversar cualquier cosa por dinero, un país en el que una figura televisiva copa toda la atención y el arte y la ciencia caen inservibles, despojos de una patria que agoniza. Un país famoso por el maltrato previo al asesinato de animales, famoso por la ignorancia y el odio, un país vomitivamente racista y desconsiderado con los más desfavorecidos. Un país donde la educación no es una prioridad, sólo un mero trámite para pasar a ser parte de una población activa explotada y sin iniciativa, y para lograr limitar ese rango de aprendizaje, incrementan abusivamente las tasas para hacer el estudio inalcanzable para algunos.

Y tal vez esta irrevocable debacle se deba a un ente mayor, a una Europa que manipula a sus títeres en cada gobierno (favorecidos previamente para llegar al puesto, desde luego) hasta deformar su espíritu original. Y da verdadera lástima que un país que siempre destacó por su trabajo y su belleza, ahora no sea más que el hazmerreír de medio planeta, con unos gobernantes lelos, cercanos al fascismo, siendo máximos exponentes de una corrupción atroz y a su vez limitando la libertad de los ciudadanos para que no puedan protestar por ello. Esto tristemente se ha trasladado a una gran parte de la población, llena ahora de borregos que temen a todo aquello que no conozcan por pura ignorancia, familias de trabajadores que creen que su única opción es apoyar a una derecha fantasma que les promete seguir como hasta ahora (es decir, hacia abajo) sin ser capaces de ver lo que implica, sin ver qué tipo de insectos dicen gobernarnos.

Como Lorca, siento añoranza de la España idealizada de múltiples virtudes que una vez existió; la España de Cervantes, la de Moratín, tal vez la de Galdós. Pero como Federico, detesto la actual, la corrupta, la que ha olvidado a su pueblo para alimentar su oligarquía y limitar nuestro avance. Se habla siempre de las dos Españas y por desgracia, hoy no sé cuál de las dos se halla en un estado de descomposición más avanzado.

Nací y crecí viendo la caída en picado, viendo a diario como los poderosos manipulaban todo lo que tenían a su alcance para robar y violar la ley, saliendo impunes por completo. Entendí que un país basado en el odio y la distancia no puede funcionar, porque sus cimientos están condenados al fracaso. Asimilé que el pueblo ha llegado a encontrar esta situación como normal y no contempla una sociedad transparente y veraz. Pese a lo duro de la frase, debo admitir que me avergüenzo del que desde hoy deja de ser mi país: esa España, país de borregos.

Por: Jimmy García Ferrer (España)

twitter.com/jimmytrv


Únete a nuestras redes:

facbook     twitter-icon-circle-logo     instagram-icon-3cd2e3790075e545be9ea3a14fe12baf     tumblr_256     social_youtube_63

5 comentarios

  1. Bellacos

    Mienten como bellacos, que nos han metido
    en la ruina para ellos seguir robando.
    Bellacos, ladrones de guante blanco,
    de corazones vacíos y dientes largos.
    No sois mas que bellacos.
    Que sometéis al pueblo sin miramientos
    y a base de palos, bellacos.
    De buenas escuelas y suculentos salarios.
    Que jugáis con nuestros sustento,
    como juego de ruleta, con pistola en la boca.

    Bellacos

    De almas oscuras y nada de humanos.
    Sois carroñeras como las hienas, que entre risas
    y en la noche, en la selva acechan.
    Que queréis bellacos, quitarle el pan a nuestros
    vástagos.
    No sabiendo que responder cuando un padre no tiene
    trabajo.
    Buenas vidas tenéis, que nunca mejor dicho a cuerpo
    de rey.

    Bellacos

    Sin cátedras ni licencias, nuestras vidas apuestan,
    como partida de poker en un suburbio ilegal.

    Bellacos

    Me gusta

  2. Desde Uruguay no puedo opinar con autoridad, pero me entristece que un país tan bello caiga tan bajo por la corrupción de los políticos.
    Después de luchar tanto contra los invasores, los enemigos vienen de adentro.
    Ojalá eso cambie. No hay mal que dure cien años, ni gobierno que lo resista.
    Un abrazo.

    Le gusta a 2 personas

Responder a Fabio Descalzi Cancelar la respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: