A mi lado ausente

A mi padre, enfermo de Alzheimer.

 

¿Qué os pasa?

¿Me miráis como una nada?

Miremos…

 

No me veo,

y sigo escuchando esas frases.

Significados borrados, palabras iguales.

Me toco, pero no me siento,

por nada me extraño: todo me es ajeno.

 

No puedo saber dónde miro, no domino los ojos.

Se me derrumba la sonrisa.

Cualquier día es una vida,

lleno de rostros

pero que son uno solo.

 

¿Qué sucede?

¿Me habláis como a un ausente?

Hablemos…

 

Era, solía…

Estaba, le gustaba… Así estamos todavía.

 

Tiempos pasados que definen un presente.

Te sigue una vacía mirada;

ante un absurdo, suelta una floja carcajada;

te busca la mano agitada siempre;

de su boca salen palabras breves.

 

Gestos, miradas, muecas…

Tal vez expresivos,

como de despiertos sentidos,

pero no logran esconder la cabeza enferma.

Por dentro… seca.

 

Momentos pasados

en un espacio blanco.

 

¿Cómo hago?

¿No lo alcanzo?

Esperemos…

 

Te necesito.

Solo, no puedo;

pero me niego a reconocerlo.

Saberme vacío…

y me inquieto, me rebelo, atormento… y chillo.

 

Recuerdos en la mente

que voy deshaciendo a mi roce.

Antes de que me desplome,

quiero tenerme.

Un dolor. Lo único que vivo me mantiene.

 

¿Cómo pienso?

Lo que hablan, ¿no lo entiendo?

Pensemos…

 

Un espacio hueco

porque le han conocido tarde aquellos.

 

Volcados en ese vacío los recuerdos de otros,

rasgos negativos

que le hacen ser lo que ha sido,

provocando que yo aparte los ojos.

Hombre… padre roto.

 

Un día entre papeles,

un rastro sobre su pasado:

por nosotros continuaba luchando

cuando ya estaba decadente.

Ahora quiero aprender a mirarle de frente.

 

Busco además el espacio con nuevo sentido

para la ya viuda con marido vivo.

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Publicado por Elvira Lorenzo López

Tengo 31 años, y soy Licenciada en Filología Hispánica (con la especialidad de Lengua). Una de mis pasiones es la lectura: aprender todo lo que me muestra un libro, desde una cultura o época desconocida hasta formas de ser con las que tropiezo diariamente. Las páginas de un buen libro me ayudan a conocerme a mí misma, a los demás... creciendo en un autoconocimiento que es apoyo para enfrentarme a mis realidades y circunstancias; y fortaleciendo una empatía con personas que, quizá, de modo natural nunca me hubiera acercado... Mi segunda pasión: escribir. Lo que veo, lo que vivo, lo que siento, lo que oigo... Transformar las imágenes de un pensamiento en palabras que pueden ser reconocidas por otros, para vivirlas más intensamente.

5 comentarios sobre “A mi lado ausente

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