Nayla L. Sánchez (Puerto Rico) Poesía

El día en que todo volvió a ser blandito

Masajeando esa masa brusca y gris entre mis manos,

gritando por el dolor de mis pequeños nudos,

solté corrido la piedra que remordía mi presente.

Hasta que se limpió el vaso,

hasta que volví a respirar,

hasta que volví a sonreír,

hasta que volví a vivir,

hasta que volví a creer.

Es que para sanar hay que soltar,

y para soltar hay que estar dispuesta al cambio. 

1 comentario

Responder a Cruzar La Noche Cancelar respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .

A %d blogueros les gusta esto: