La noche del vampiro

Para Elias Buitrago Bolívar   Subí noche arriba -a la cumbre sin caminos- deteniendo solamente la marcha para que la respiración se acomodara a la prisa, y mis piernas fatigadas se pudieran estirar entre los abrojos y los frailejones del sendero, iba acompañado por fantasmas presurosos que vestían recatada niebla, las piedras afiladas rasgaban mis…

La Casa

“Sé que hay gente a la que se le pierden las cosas”. John Gómez     En esta casa suceden cosas extrañas. Mis objetos personales cambian de lugar sin aparente causa, sin que nadie los toque siquiera o pretenda cambiar el espacio que yo les dispongo a mi capricho. Es diferente que yo me tienda…

Secreto

Una mañana lluviosa no pude salir a descanso. La plana que la profesora había determinado en la pizarra estaba mal hecha en mi cuaderno de tareas.  (Nadie puede imaginar la frustración que se siente ser privado de jugar durante la única media hora en la que no hay reglas). Así que tuve que volver, cerrar…

Mis demonios

Sé que la iglesia, a través de la mano siniestra de la Santa Inquisición, desde tiempos inmemoriales, se ha encargado de extirpar todos los demonios que rondan en la tierra, pero siempre han buscado los demonios afuera, en las calles o en los laboratorios de alquimia donde se construye la piedra filosofal, y nunca dentro…

Nuestros hijos

Para Karen   Habíamos salido de la casa, pasamos la calle aún solitaria a esas horas de la mañana en que el sol se cuela por entre las cortinas de los ventanales de los edificios, cruzamos las carpas de mercado a lado y lado de la acera, y antes de ingresar al restaurante para desayunar,…

El perseguidor

                                 Un día poco usual, soleado por cierto en esas regiones lluviosas de la tierra, me levantaré y recordaré mi pasado como dulce sueño antes de bajar al río, darle de comer a las gallinas y a los cerdos, ordeñar…