Tú no quieres estar aquí

Su lugar favorito es el asiento trasero de un coche de unos diez años de antigüedad. La que era una reunión es en realidad una fiesta en un barrio que ya conoces. Son las dos de la mañana, sientes un vacío y ves cómo las luces de ese aparato dan vueltas. Cambian de rojo aSigue leyendo «Tú no quieres estar aquí»

Pizza y derroche

Habría sido un deleite si no nos hubiéramos puesto tan borrachos, tan tercos, tan derrochadores y poco avispados. Si no se hubiera ido el último metro, si no nos hubiéramos perdido en esas calles revueltas. Sí que habría sido un deleite si hubiéramos podido detenernos de pie con un rico pedazo de pizza en laSigue leyendo «Pizza y derroche»

El olor a encierro

Huele al encierro, la bisagra que rechina, la madera conservada, los zapatos desgastados, las camisas arrugadas, los cabellos en las almohadas, el abanico suave, la ventana entreabierta, el piso tibio, el rayito de sol que se asoma apenas, las toallas colgadas, el tapete con la esquina doblada, el cajón abierto y el otro cerrado, elSigue leyendo «El olor a encierro»

De esas veces en que te vas

Voy a intentar reparar tu ausencia. Así como lo hago con un enchufe eléctrico o mi teléfono. Esas dos las hago mal. Me llenaré de tareas que me eviten pensar en todo eso de lo que no soy parte, pero sobre todo, voy a escribir. Escribir es sacarlo del sistema, borrarlo, o guardarlo para siempre.Sigue leyendo «De esas veces en que te vas»

Hasta luego

A tantos metros de altura y con solo un color a mi alrededor, encuentro en mi interior la tranquilidad que va dejando de a poco lo irrecuperable, bebiendo de un último verano que parecía improbable. Si extraño la ciudad será porque él está en ella, andando a paso ligero, tomando calles y avenidas, apropiándose deSigue leyendo «Hasta luego»

Les presento a María

No sé cómo explicarlo, pero las tardes en su casa tienen algo que me renueva el espíritu. Con la cocina permanentemente abierta y sin estar escritas las recetas, en las repisas esperan tranquilos el té, las especias y el café. Me quedo observando sus manos. Le digo: “A ver tus manos”, y ella las poneSigue leyendo «Les presento a María»

Carta al cielo

Tu cuerpo se marchitó hace días, meses o años. Ya no estoy muy segura. Con en tiempo, tu aroma se alejó de las almohadas en donde tendrías que haber descansado tu cabeza, pero que terminaban en el suelo todas y cada una de las noches. Se volvieron insípidas las caminatas matutinas, mis pies extrañando tuSigue leyendo «Carta al cielo»

Piscina

Después de tanto tiempo queriéndote utilizar cual trampolín, vuelves a mí, acercándote con tu facha de siempre, con tus gestos raros, con esos actos inexplicables. Me hundí en un lago, en un estanque, en una triste piscina. Me hundí contigo y en ti, esperando que los muchos metros cúbicos desbordaran el enorme contenedor hasta sacarmeSigue leyendo «Piscina»

Introspección I

Me pienso rodeada de agua fresca y rebosante, con pétalos bailando en la superficie. Sumergida, me vuelvo partícipe de esa excitante danza. Me hundo en mis memorias, las redibujo hasta deshilacharme. El agua entra en mí y se incorpora a mi cuerpo. Regresa aquél ser de luna veraniega. Y en mi cabeza, la constante ideaSigue leyendo «Introspección I»