Pudimos serlo todo y nos quedamos en nada.

He venido en busca de una explicación. Esa que me dejará tranquila; esa que por muy dolorosa que sea aceptaré y me permitirá continuar sin tenerte en mente la mayoría de mi tiempo; esa que me hará entender por qué un día me cogiste de la mano y al día siguiente desapareciste con un “lo siento, pero esto no puede continuar”.

Doblepensar en China

Lian* nació en Naijing, China. Esta ciudad histórica fue seis veces capital del imperio y germen de una corta y fallida experiencia democrática.

Ojalá, como siempre.

La noche los había empujado a volver a casa y caminaban bajo la luz de la luna por un paseo alto desde el que se veía toda la ciudad. Los coches, allí abajo, ronroneaban con suavidad y el viento erizaba los árboles que les rodeaban. Eran dos, un chico y una chica. Paseaban de la…

Carta de Muerte

Hola.
Yo sé quién eres, te veo todos los días, pero tú no sabes nada de mí. O quizá sabes más de lo que piensas.

Querida yo del futuro

María llevaba años intentando que ese espíritu del año nuevo también calase en ella. Los años anteriores había comprado agendas de Mr. Wonderful, se había apuntado a gimnasios (a los que había conseguido ir regularmente durante dos semanas) y había dejado de fumar tantas veces que ya no era capaz de contarlas. Y nada. Todo seguía igual.