Vive

Ríe. Corre. Vuela. Grita bajo la lluvia. Alza los brazos y baila. Saborea manjares. Cata los mejores licores. Descubre los mejores amaneceres, al salir de aquel antro perdido. Recorre cientos de kilómetros, sólo por verle o por verla. Abraza sin un motivo. Besa hasta que te ardan los labios. Destroza almohadas, en guerras de plumas…

Recordar, recordándote

Entre calles de Madrid, alzo la vista al cielo, observando, un enratado de ramas vacías. No recuerdo, tu recuerdo. Ni mis recuerdos. Ni tu voz. Ni tu olor. Ni tus ojos. Ni tus labios. Lo borré todo, a base de alcohol. Llenando bañeras de lágrimas. Mientras me ahogaba en ellas. Entre lánguidos gemidos agónicos. No…

Sóplame fuerte.

Sóplame fuerte, como el diente de león, con el que jugueteas, entre tus dedos. Deshaciéndome, en miles de semillas, que vuelan alto. Transportadas, lánguidamente, entre tu aliento. Moviéndose, al ritmo, de tu respiración. Y poder llegar, así, un día, a tierra, firme.   Por: Deva (España) comoun8tumbado.wordpress.com Únete a nuestras redes:            …

Ojos

Hay ojos que ocultan tantas verdades, como abrazos no dados, como palabras no dichas, como caminos no recorridos, como te quieros no pronunciados, como pasos no dados, como lágrimas no derramadas, como besos no dados. Hay ojos y ojos. Y luego … están los tuyos.     Por: Deva (España) comoun8tumbado.wordpress.com Únete a nuestras redes:    …

Guardo.

Guardo. Guardo tus risas, entre mi boca. Guardo tus caricias, bajo mi piel. Guardo tu sueño, en mi regazo. Guardo tus abrazos, En mi pecho. Guardo tus besos, entre mis labios. Guardo tus palabras, en mi mente, para cuando no estés, poder recordarte. Simplemente, cerrando los ojos, y sentirte. Entero. A. Ti. Por: Deva (España) comoun8tumbado.wordpress.com Únete…

Inúndame.

Inúndame de abrazos, de los que te cortan la respiración. Inúndame de besos, de los que te destrozan los labios. Inúndame de caricias, de las que recorren hasta el último milímetro de piel. Inúndame de palabras, de las que te embriagan. Inúndame de hechos. De los cotidianos. De los inusuales. De los prohibidos. Inúndame de…

Inocente

Me declaro inocente, de enredar mis dedos entre tu pelo. Inocente, de decirte palabras subidas de tono, no aptas para todos los oídos. Inocente, de acariciarte donde nadie más llega. Inocente, de recitarte versos inconexos mientras nuestras lenguas tartamudean entre besos. Inocente, de mojarte el alma entre susurros. Inocente, de devorarte como el mejor plato…

Maletas

Cargo siempre conmigo una maleta, repleta de besos y versos, de caricias y juegos, de palabras y susurros, de abrazos y cosquillas, de libros y letras. Y que al abrirla, salga todo disparado, como una explosión salvaje, quedando esparcida, por los rincones, toda mi esencia, allá, donde, vaya.   Por: Deva (España) comoun8tumbado.wordpress.com Únete a nuestras…

Tu latido.

Podría diferenciar tu latido entre millones de sonidos. Único. Acompasado. Pausado. Al son de tu respiración tranquila. Podría reptar hasta tu pecho, igual que lo hace un recién nacido, hacia el corazón de su madre nada más nacer, yendo, hacia el “bum bum” acompasado, de tu corazón insaciable. Y quedarme ahí, en silencio. Sobre ti….

Fuimos.

Fuimos lo que fuimos. En aquel preciso momento. En aquel viaje entre obras de arte. En aquel restaurante comiendo delicatessen. En aquella puesta de sol. En aquella playa comiéndonos a besos. En aquel concierto cargado de cerveza. En aquella exposición. En aquel día de lluvia corriendo entre coches. En aquellas duchas eternas. En aquellos abrazos…

Ahuyentando monstruos.

Llueve sobre mi cara, alzo la vista al cielo, no es agua, sino tus saladas lágrimas. Y yo, las seco con mi pelo, redimiéndote de tus errores, perdonándote sin palabras, absorbiendo con mis besos, millones de gotas cristalinas, que brotan de tus ojos, como manantiales salvajes. Soplándolas. Ahuyentándolas. Para que se vayan lejos, de tu…

Escribo

No escribo para ti, ni para el otro, ni para el de más allá. Escribo por, y para sentir. Para llegar, para plasmar, para transmitir. No escribo para ganar, ni para posturear. No escribo perfecto, no soy escritora. Escribo para expresarme. Escribo a fotos, a obras de arte, a gente desconocida, a instantes capturados en…

Tus besos me saben.

Tus besos me saben. Me saben a helado de menta, a chocolate recién fundido. Me saben. A nieve que se deshace en mi boca, a lluvia que cae del cielo. Me saben. A cereza recién cogida del árbol, a mango recién cortado. Me saben. A castañas asadas, a frutos secos. Me saben. A chupa chups…

Salvada.

Camino de puntillas, entre recuerdos que cortan como cuchillas, como cristales rotos. Alfombras enteras. Infinitas. Que no me llevan a ningún sitio. Sabiendo que al final de mis sueños, está tu mano, a la que me aferro, la que siento cómo me deja caer. Despacio. En silencio. Desplomándome sobre ellas. Cortándome en mil pedazos. Cierro…

Te dibujé

Te dibujé con trazos tan perfectos, que era capaz de tocarte, de sentir las pulsaciones de tu muñeca. Te dibujé con todos los detalles, con todos tus desperfectos, con todos tus mejores ángulos. Te dibujé para luego pintarte de colores, con todas las tonalidades de atardeceres, con todos los reflejos del sol sobre tus pupilas…

Dejarte marchar.

Me sonríes ligeramente. No podrás llegar. No entrarás en mí, más allá de lo que yo te deje. No sigas intentándolo, acabarás rendido, O arrastrándote cual gusano en un ataúd pútrido. Nadie lo ha conseguido, y tú, no vas a ser menos. Intentas acariciar el iris de mis ojos. Vuelta a la lucha. Mi cristalino…

Vacía de recuerdos.

El alma quedó vacía de recuerdos, limpia pero impura, sucia pero clara. Agónica como los últimos instantes de vida, oculta a la vista de todos, sin hechos ni palabras. Te observo en la lejanía, y no recuerdo nada. Ni en este día, cargado antaño de risas, de vino, de comida, y de sexo sin sentido….

Cicatrices queloides

Me alejé de ti mientras veía un nuevo amanecer. Salí corriendo a la velocidad de la luz. Sin mirar atrás. Y aún así, fuiste capaz de alcanzarme. De hacerme tropezar. De caer una y otra vez en tus redes. Podridas. Rotas. Redes que me amarraban a ti como tentáculos. Succionándome la vida lentamente. Eras el…

“Te quiero” mudos.

Escribí millones de “te quieros” mientras dormías sobre tu piel desnuda, en todos las lenguas que conozco. Suaves, ligeros, para que no sintieras el roce de la yema en ti, algunos, incluso en el aire, a milímetros de tu epidermis, sólo yo, pude sentir esa corriente eléctrica entre tu piel y mi dedo. Para que…

Tus huellas

Sólo quedan los restos de unas ligeras pisadas, esas huellas que quedan en la arena después de la ola, esas que podrían pasar inadvertidas pero que sólo tu sabes que siguen ahí. Inmutables en el tiempo y en los recuerdos. Sólo van desapareciendo por la erosión del agua, lentamente, formándose pequeñas ondas bajo la pureza…