La princesita

La lisonjera princesa se desvela en cada luna, es una chica traviesa, traviesa como ninguna. Busca jugar con estrellas y viajar en las fugaces, y ser como las doncellas sin emplear antifaces. Detrás de la blanca cama esconde un trozo de cielo, estampado en su pijama hay un zafiro gemelo. Ríe la princesa sola en…

Romance al falso revolucionario

Galopa el caballo blanco. Como flechas los jinetes cortan el viento en sus huellas disipando el campo verde. Un sable negro se empuña en las manos del valiente. El cobarde canta al gallo y el gallo canta a su muerte. Los caciques ya se esconden en las luces de poniente. Sedimentos en sus manos, manos…

Nota de suicidio

He visto dolor en sus ojos. Ella estaba quieta, inmóvil, como si temiera a la realidad, como si temiese a los sueños. Ella se veía sombra, distorsión, como si las miradas fuesen limón como si las palabras fuesen vinagre. Ella, simplemente, quiso ser olvido para ser recuerdo, quiso poner la serpiente negra en su cuello…

El surrealismo de una libertad ilusoria

El cemento de la pared se agrieta dejando fluir el silencio de la libertad. Un grillo toca el violín mientras que el cisne negro se sube a una vieja silla de madera. Nadie hace nada, sin embargo, suena la música más alta y desafinada. La pared de cemento cae, con ella se detienen los latidos…

Amor

Ese rayo que te toca y te congela en los besos, ese tembleque en los huesos y frío cálido en boca. Ese espectro que te choca y es cobarde entre la gente, ese con nombre valiente que enfada al estar calmado, ese estar enamorado que te parece decente.   Por: Jesús Pacheco Pérez (España) instagram.com/jesuspachecoperez Únete a…

Una joven desnuda y triste

La joven se pasea desnuda con los pies mojados y los tobillos secos revolviendo las límpidas aguas de la penumbra nocturna, el frío la rodea haciendo tiritar sus pestañas con frágiles titubeos que enturbecen la sombra de sus cejas; mientras, sus pies suaves machandos del barro que ensucia la pureza sutil de su blanquecina piel,…

Sátira a las necesidades del poeta

Te necesito, intensa ráfaga de viento que azotas húmedas palmeras en la costa, acompañado de la luz que encandila toda sombra que baña la mañana te necesito en silencio. Te necesito para vivir pues sin ti muero y tu breve ausencia solo me causa dolor que, creciente, va tomando mi cuerpo y lentamente lo conduce…

Antipoesía

Se me olvidó cómo escribir poesía, ya no sé ordenar las palabras en extrañas estructuras inefables con vanguardistas versos que forman figuras dispares, que recorren el papel con un surco desordenado dibujando siluetas propias de la rebeldía. Tampoco recuerdo cómo escribir palabras obscenas para enfatizar sentimientos cálidos con un corazón de hielo, no recuerdo haber…

Silva III (A las ruinas de una vida que olvidó vivir.)

Desierto de ceniza en silueta donde rompe el sol a la roca fría, transición mira escueta a su tiempo en secuencia perenne y voz tardía, olvido hace paciencia lo que el viento engaña al firme sentido, polvo de esfinge astuta, figura que absoluta vive en reloj dormido. Son páramos de sombra al descubierto, mármol fiero…

Autorretrato

Soy insensible, sí. A veces siento que tengo el arma en mi cabeza, que no funciona con balas sino con pensamientos. Soy frío, sí. Como el glaciar. Porque a la noche no temo y en la sombra de mi sombra vivo, como la oscuridad del corazón más muerto, soy frío e insensible, no siento nada…

A las víctimas del acoso

Estoy descosido en un rincón, en mis hilos me enredo y siete vidas juegan conmigo. Amores que vienen y van, vaivenes de unas vidas que faltan por ver dentro del espejo en el que se pierde cada reflejo de mi interior, cada mirada del alma que rompe un silencio maullando un llanto triste y vacío,…

Este no es un poema de amor

No escribiré un poema de amor. No diré que la quiero. Dejo pasar el tiempo mirando a las estrellas fugaces que chocan contra mi ventana, que el viento trae a mi habitación. Miro sabiendo que no llegarás aunque desee que vengas, sé que tu sombra se ha quedado atada a mi mesilla de noche. No…

Dios ha muerto.

Me siento turbio. La retina calígine y el iris negro brotando sueños descoloridos, llorando calvarios e intentado alzar el vuelo con cálamos y piedras. Sangre rota y negra en mis manos se agota con titubeos al pasar por mis brazos. En quimeras se desvanece, ávida y agria, gotas de alma en el aire. A miradas…

Soneto III

Un avispero de tormenta y fuego mi corazón besa bajo la bruma; crece la tempestad, la luz esfuma la marea que crece y encoge al cielo. Que lo de ver no pudieron mis celos al sentir sangre sin pecho que abruma un desierto de triste arena y espuma cabalgando en las olas, llantos presos. Pequeñas…