Sátira a las necesidades del poeta

Te necesito, intensa ráfaga de viento que azotas húmedas palmeras en la costa, acompañado de la luz que encandila toda sombra que baña la mañana te necesito en silencio. Te necesito para vivir pues sin ti muero y tu breve ausencia solo me causa dolor que, creciente, va tomando mi cuerpo y lentamente lo conduce…