La Soledad de tu Ausencia

Se quiebra el sentido de la noche, con las palmas abiertas, el alma en carne viva y la mirada de agua, que fluye lentamente en ese amanecer sombrío. Todo se marchita en la hoguera: la dulce carta perfumada, el lazo entregado la caricia infinita el roce de tu piel, los labios apasionados el eco de…

Todo lo eres Tú

Me duele el suspiro del alma, al contemplar tu mirada absorta en el viento quejumbroso, por los días pasados, por la hojas caídas del calendario y por tus besos perdidos en el horizonte de tus caricias. Me duele el eterno murmullo que de tus labios se escapa, musitando versos cotidianos por los pasillos de tu…

En Medio de la Tempestad

En esa apabullante soledad que me rodea, con el viento de levante azotando mis sentidos, contemplo tu inmensidad galopante, tu poderío atronador y ese suspiro lacerante que te mantiene en vilo, en suspense cuando ruge tu genio desgarrador. Todo es grandioso a tu paso y tu horizonte no tiene fin sin la razón de tus…

Recordando tus Besos

En esa pasión que sobrecoge, que achica los sentidos que empequeñece el alma en ese instante del olvido, me entrego por entero, con el corazón partido, esperando tu ausencia tu dolor enloquecido; y cuando los recuerdos afloran, cuando el tiempo parece dormido, cuando la razón explora aquellos recovecos perdidos, todo me lleva a ti, sonámbulo…

Por la Calle del Olvido

Perdido en el aroma de tus balcones, paseo absorto por calles en penumbra, sumido en el reflejo de tus razones, y en el asfalto gris de tu hermosura. Y me embriago de sueños, escondido en el jardín impoluto del encuentro, donde el espíritu, sutil y distraído, mora resoluto en tu misterio, en aquel corazón abstraído,…

Cartas viejas de Amor

Vida dulce de amor ingenuo, niñez perdida en mil lamentos, luz que se embriaga de olvido y calla por siempre al silencio,
buscando la razón y el recuerdo…

Pasos desesperados hacia la noche

Brota de nuevo la sangre de mis heridas, supurando miedo y desesperación ante la inmensa soledad que deja tu vacío. Todo me pierde y me enloquece, abandonándome en la indolencia de mi suerte. La rendición ronda la mente como un sombra maldita. Pasos insolentes en el suelo errático de la memoria, que torturan la razón…

Tu recuerdo me consume

Bajo tu fuego lento me consumo, quemando el aire en mis manos, que alzan suspiros al cielo, buscando una mañana soleada, deslumbrante y cierta, que reparta bohemias razones y comparta sabores añejos. ¡ Oh sabor dulzón que atardece al compás cantarín de mil plegarias! Raya el agua la vereda, que transparente recorre el alma de…

Luna

Dulce luna de nácar, escarcha fría de mi cielo. ¡Oh luna, lunera!, blanca plata sobre negro, de luna pintado, cascabelera, de noches de boda y miel de tus cuentos. ¡Oh luna, lunera!, fanal de mis lamentos, guía de mis naves, de mis barcos y mis vientos. Luna, musa y canción. Luna, sueño y anhelo. ¡Oh…

Maldita Guerra

Y las manos cerraron tus ojos, extrañas manos de caricia ajena, que sellaron las ventanas de la vida, viniendo el rumor de las tinieblas. La oscuridad dominante entre sombras de tétrico paisaje, de aullidos y fieras, de temblores de negro y sangre y corazones atravesados por flechas. Falsa creencia de amor verdadero, entre cruces heridas…

El Invierno

Cierro los ojos y miro el crujir de maderas silenciosas, cuando el destino se encamina lento, hacia los árboles de las sombras que sus hojas van tirando como aquel otoño que fue corriendo sin mirar atrás con el horizonte por testigo y el deseo por verdugo. Y vuelvo a mirar para mis adentros, hondo, en…

Entre las sábanas

El tiempo se detiene en ese preciso instante en el que beso tu hombro y estalla la razón en cientos de caricias que se difuminan por tu cuerpo. Piel tersa, sumida en sentimientos y suspiros que naufragan en el horizonte de unas sábanas, movidas por un airado temporal. Sentir el abrazo cálido que ilumina la…

Lluvia en la ventana

Las gotas salpicando quedamente, en el transparente marco de tus ojos, que retratan tu tibia presencia, al cobijo de aquel antojo; de una lumbre en el cristal, de un corazón en manojos, dibujado en el vaho eterno, con mi índice y un sonrojo. Lluvia en la tarde aplomada, añoranza de tiempos rotos, lágrimas desperdigadas, por…

Soledad

En la yerma tierra que me rodea, soportando la piedra del destino, camino con tamaña amargura, que no es menor singladura, en los zapatos de mi enemigo. Y en los confines de la locura, con la desolación en los bolsillos, pierdo de los ojos el brillo, y de mi seso la cordura. Que sólo queda…

Bajo el almendro

Bajo el almendro tiendo mis alas, descanso, duermo y miro el sueño que me embriaga, me aparta y ofrece, las ramas del destino. Bajo el almendro me hago fuerte, como su tronco; sus flores, me colorean el alma, tan grande, tan pequeña, tan pronto, tan tarde. Y vencido el trueno, bajo el almendro, en el…

Romance de luna

Va pasando otro día, el día se va marchando y ella que sale escondida, entre nubes de lágrimas callando. Una pena, un puñal, una agonía, por un fuego encendido; y musitando un querer de sombra anochecida, de un alma que sigue soñando. Que ya se ha marchado el día, y ella, sólo de lejos, andando,…

Por las calles

Deambulo sólo por las calles, perdido en tu ausencia y en el recuerdo de tu aroma bajo mis sábanas. Latido frenético en el impulso caótico del bullicio, ausente de miradas y sordo ante los rumores. El estallido me invita a sortear esquinas y ventanas, tropezando con la miseria de mis zapatos. Es imposible encontrar tu…

Caminante

Un horizonte cuajado de esperanza, unos pasos inciertos y el sencillo equipaje que llevas a tu espalda. Una silueta errante por la senda de la fortuna que sortea tormentas de rabia y lamento. Tu alma es más fuerte. Y el sutil aroma de una pasión eterna, que besa el cuello de tu camisa, dilata aquel…

A la Deriva

Sin rumbo, vacío de todo, voy dando tumbos hacia el abismo, asomado a la sutil locura de un camino sin destino, una senda sin mis huellas, un pasado que atormenta y un presente gris y abstraído. Yermo de llanto y alma, con la esquiva y marchita suerte, que siembra lamentos inertes, inoportunos suspiros de muerte,…

Ocaso de un Amor

Oculté el fiel sonido de tus pasos, obsesión firme de aquel deseo, y supe, sin comprobar nada, que la noche había muerto; su respiración no emergía del fondo oscuro de su lamento, ya la noche dormía profunda, dormía ya con su recuerdo. Ya la noche triste, exhalaba sus últimos y claros luceros, buscando sombras desnudas…