Lidia

Lidia corría a través de las calles. Atrás dejaba las casetas de las fiestas, el concierto de Gatibu y los amigos. Le faltaba el aire, le ardían las mejillas y el pelo se le metía en los ojos; pero no perdía tiempo ni para apartarlo. Dos gotas cayeron sobre su cara y apretó el paso….

La noche

Discreta cae la noche con su túnica negra el paisaje ensombrece difumina las calles. En el cielo se prenden festivas las estrellas en el campo iluminan traviesas las luciérnagas. Es la ciudad sombría amasijo de sombras reina frío el silencio cualquier ruido estremece. No te fíes de nadie que escudriñe la noche cuídate de los…

Mozolo

Mozolo era un mochuelo común, rechoncho y de plumaje marrón y blanco. Aparte del nombre y el aspecto, no tenía nada de ordinario. Era el ave más lista de su clase y su profesora, la lechuza Hontza, creía que era el animal más inteligente del bosque. Todas las noches se sentaba en una rama del…

Si pudiera volver atrás

Todos hemos pensado y oído decir alguna vez a los demás: «Si pudiera volver atrás…». Todos, sin excepción, retornaríamos al pasado si fuera posible, bien por cambiar algo en concreto o bien para tener más tiempo por delante. Los hay que dicen: «Me gustaría volver atrás en el tiempo pero sabiendo lo que sé ahora»….

Niña de mis amores

Niña de mis amores piel morena, ojos verdes derribas mis barreras mis hogueras enciendes.   Vente conmigo al baile cuélgate de mi cuello susúrrame al oído   que soy tu caballero.   Alma ingenua de niña con cuerpo de mujer por tus montes  y valles quiero desfallecer.   No pierdas más el tiempo deja a…

Mi primer milagro

Once años a mi lado nueve meses en mi interior para siempre grabada profunda, en mi corazón.   Fuiste mi primer milagro abriste camino en mí imposible imaginarme otro destino sin ti.   Con la fuerza de un león al igual que un búho atenta tan noble como un cachorro cual ardilla nunca quieta.  …

Me he olvidado

Miro a mi alrededor y pienso: ¿cómo he llegado hasta aquí? ¿cuándo se vació mi cuerpo? ¿por qué dejé a mi alma huir?   Ahora sé que es perdido este tiempo, fui ingenua al jugar contigo al amor ¿de qué sirve un anillo en el dedo sin una caricia en el corazón?   Estoy desencantada…

Dos segundos

Se levantó con lentitud del sofá, fue hasta el armario y rebuscó entre su ropa. Encontró una falda larga y un jersey negros y se vistió. Frente al espejo, con semblante serio, peinó su escasa melena plateada. Suspiró. En media hora tenía que estar en la iglesia, debía enterrar a su marido. Una sonrisa iluminó…

Epona

—Cuando me muera, quiero que tiréis mis cenizas en el monte Epona, al lado de la ermita. Allí quedará mi alma para siempre. ¿Vendrás a visitarme, verdad? —Claro que sí, abuelo. No sé cuántas veces le oí decir eso. A mi madre no le hacía ninguna gracia, decía que vaya perra tenía con ese sitio;…