Aún.

Sábado, 22 de julio. 12:26AM: Graciosamente lloré una vez más. En total de veces solamente he llorado 18 veces de lo que llevamos de año y doy por seguro que de ellas 14 de las razones llevan por secreto un pronombre. Esta vez he llorado por todas aquellas veces que tuve que haber llovido pero…

La ambivalencia de dos hilos.

La soledad de un verso conmueve, entran y sobran las ganas y los motivos para salir a explorar y reflexionar y entonces… eres tú. El soldado hecho de cenizas de un fuego inexistente, la enfermera de huesos y sangre de una guerra inextinguible. El amor de poetas estremece hasta lo más profundo de las entrañas….

Te has convertido en mi religión.

La creencia de los abuelos y de mis padres… digamos que… nunca fui “militante” a ellas. Servir de rodillas a las cuatro de la madrugada y llorar… Claro, cada quien a su casa pero no soy de fe y mírame en la demente hija que soy ahora… Te escribo a las cuatro de la madrugada…

No mamá, ya no estoy triste.

No mamá, no estoy triste. Ya no más. No amor, ya no estoy sola. Ya no más. Que para la lluvia está el viento, que para la abolición están la fe. Lo prometo, estoy mejor que antes. Las aves cantan diferentes, tu silueta me sabe diferente. El sol, las nubes, todo me es distinto… Amo…

Flor de porcelana.

Te extraño. Claro que sí. Pero estoy acostumbrada a extrañarte, a desear lo mejor para ti, a verte feliz. Claro que estoy bien. Me alegra amarte a solas, porque no necesito que me quieras para alegrarme. Te cuento que mis flores de cera aún no han marchitado. Tan melifluas desde aquel momento. Me inspiran, me…

Qué tiene de ególatra mi altar.

Qué tiene de incongruente que yo sea mi musa. Qué tiene de malo que yo me levante un altar y me adore cada día. Qué tiene de ilógico que yo sea mi más fiel seguidor. Qué tiene de solo que yo sea de quien me enamore más. Qué tiene de ególatra mi amor propio. Qué…

El lenguaje de dioses antiguos, de hombres muertos.

Tantos dialectos y lenguajes, tantos modos y ocasiones. Sonreímos, reímos, gritamos, enfurecemos… lloramos en el mismo idioma. Tantas lenguas e idiomas, tantas formas y oportunidades que se nos dio para amarnos y valorarnos, para abrazarnos y encontrarnos y cada una la desaprovechamos como si fuésemos eternos mortales. Nadie, ciertamente, nos enseña en ningún momento el idioma tan…

No ser yo.

Me pregunto qué se sentirá ser la inspiración y no el escritor. Me pregunto qué se sentirá ser quien recibe la luna, el sol y las estrellas y no quien se queda sin la luna, el sol y las estrellas. Me pregunto qué se sentirá ser quien tiene el amor y el arte de un artista y…

Me duele.

Mi corazón aún palpita, mi corazón aún duele. Madre, abrázame cuando el sol caiga, abrázame hasta que ya no me duela llorar. Me duele la injusticia, la hipocresía, la infidelidad, la enfermedad, el pecado, la muerte. Me duele tu ausencia, la tristeza, el vacío, la poesía. Todo me sale tan mal que… Me duele toda la…

Donde la tristeza es feliz.

Quién sabe si lo del amor nunca tuvo que ver con el dolor, quién sabe si lo de la felicidad jamás tuvo que ver la satisfacción en la tristeza. Quién sabe si ella no tenía que confrontarse con la muerte… Yo camino donde el diablo no se atreve a ir. Yo camino tranquilamente en el cielo. Yo…

Poesía.

La soledad de la poesía, la soledad de los años. La poesía de la soledad, los años de la soledad. El peso de los años como abnegación de hilos en crucifixión. El mar sin dueño. El vacío de la poesía, el vacío de la vida. La poesía del vacío, la vida del vacio. El peso…

Lo divertido de una tragedia.

Cuando alguien se sumerge en el mar sin saber nadar visita un lugar. Le llaman hogar pero en cada quien, el hogar es distinto, ¿no? El Gehena, el Averno, el Seol, el rechazo definitivo… el Infernum es caso de uno y el paraíso es caso de pleito. Voy caminando a casa cuando me encuentro a…

Existencia de dos.

Si tú no existieras yo te inventaría contra el vacío de tu recuerdo. Si el verbo no existiera yo lo crearía solo para poder experimentar lo que aborrezco. Si el lenguaje no existiera yo lucharía con el eco del silencio solo para poder excusar mi existencia. Solo para poder crearte.

Suerte de tenerte.

Quién sabe si lo que pruebo no es solo si no mar de miedo del miedo. Pudiste haberme dejado como cualquier otro caso de miseria en mi país… Entraste en territorio abierto, territorio despojado de armamento. Quién sabe si lo que siento no es solo si no tristeza de un tren ya en camino. Pudiste…

Que no es mi voz.

El baile comienza y el movimiento de cuerpos, simultáneamente, empieza. Emprende la búsqueda de otra alma en pena. Yo, fiambre, nadie consuela. La melodía apenas se escucha entre tanto lamento. Los llantos parecen ser divertidos, todos danzan. La habitación se hunde. El mar está varado en lugar equivocado. Yo, con mis muertos, convoco agua. Agua…

El lenguaje de mis creaciones.

Desconozco de razones. Conozco de palabras rotas. Me pierdo en mi propio lenguaje. Me encuentro en un paisaje que no es mío. Hablo sobre mares viejos. Escribres sobre mar desierto. Me despojo de mis muertos. Me ato a mis nacimientos. Sólo soy lo que la noche exprimió. Sucito y resucito en día nublado. Como jaula…

Historia.

Les contaré una historia: Erase una vez un lienzo en blanco. El dueño de éste era Van Gogh. Les contaré la historia del artista: Erase una vez este inmaculado pintor que logró plasmar en arte el dolor. Les contaré la historia del mundo: Erase una vez un planeta esclavizado y vacío con personas libres y…

Mujer.

Mujer mía, mujer de mi vida, no necesitas que te lo escriban. No necesitas que te lo muestren. No necesitas que te lo digan. No necesitas que te lo regalen. Vos, mi amor, ya eres libre. Deja de atarte. Vos, mi amor, ya eres suficiente. Deja de subestimarte. Por: Mabel Rosales (Honduras) asunamrghn.wordpress.com Únete a nuestras…

Millón de palabras.

Date cuenta que no eres especial. Date cuenta que no eres más que nada. Date cuenta que no eres preciosa. Date cuenta que no vales ni un céntimo. Date cuenta que no eres talentosa. Date cuenta que no es para ti la luna. Date cuenta que no eres virtuosa. Date cuenta que no es tuya…

La ruina de un artista.

Había una vez esta niña color azul, a ratos más cuerda que otros, a ratos más rota que lo roto… había una vez esta pequeña niña o por lo menos asimilaba unos ocho años, que le encantaba relatar historias en todos los colores. Llenarse las manos de acuarela era su juego preferido para luego su…