Enamorada

Estoy enamorada, enamoradísima de la idea de estar enamorada. Porque me encanta toda esa cursilería, porque para mí, el amor es así como hacer a tu madre reír, o ver la luna llena al final de cada mes, o tal vez así como escuchar tu canción preferida por primera vez luego de haberte olvidado deSigue leyendo «Enamorada»

Pecado

Te siento a cuadras, expectante. En espera de mi próximo movimiento, me respiras en la nuca y yo me pierdo. Se nublan la visión y pensamientos. Rojo escarlata, anillo a ciegas voces llorosas, agujas añosas. Eres monarca de amores, me ves, pelo color arena, curvas donde yacen los restos de cientos. Te siento susurrarme alSigue leyendo «Pecado»

Perdonado

Te he dedicado tanto de mí… Mi tiempo. Mi esencia. Mi cuerpo. Mi amor. No lo hice esperando que me entregaras eso o más a mí, aunque miento si digo que no me hubiese encantado, ¡vaya que sí me hubiese encantado! Pero ¿sabes? Te perdono. Te perdono porque es cierto, no es por defenderte, peroSigue leyendo «Perdonado»

Mirarte

—Mírame. Toma mi cara en sus manos, las coloca como copas que delinean perfectamente mis bordes. —No quiero. —Mírame. Lo miro. Se nota la mirada de pena, esa que le echas al perrito que te encuentras por las calles. —¿Para qué? —Quiero verte. —¿Para darte cuenta de que ya no me quieres? Resopla. —Porque yoSigue leyendo «Mirarte»

Gitano

Me he limitado a escucharte a escondidas. Por miedo a que cambies si llegas a verme leyendo entre tus mejillas las caras que haces cuando algo te parece «gitano«. Como gitano el amor que he descubierto mientras me imagino sentada en tu regazo, dibujando lunares donde solo tú y yo los veamos. Enredándome entre tusSigue leyendo «Gitano»

Antojos

Se me antoja el desayuno de merienda, la cena al despertar. Se me antoja salir desnuda, dormir con ropa, reír sin razón, llorar porque sí. Se me antojan tus dedos trazando figuras en mi cintura, llamándome «amor». Se me antoja ver la televisión con los ojos cerrados, hablar con la mirada, oler tu voz. SeSigue leyendo «Antojos»

Coleccióname

Coleccióname a pedazos, a trocitos, para que allá, en el baúl de las memorias, tome forma tu amor por mí; Coleccióname a momentos, a sonrisas, a besos… y ensámblalo todo allá, en la viscosidad encarnada que se desliza por tu interior, que llegue a la punta de tu miembro, y así evoques tu recuerdo deSigue leyendo «Coleccióname»

Cursilería

Siendo el arquetipo de mis más lúcidos sueños, déjame memorizarte a cada beso. Déjame memorizar esos ojos color avellana que me bordean en el exacto momento en el que cobra vida un cuerpo que creyó no haber sido tocado nunca. Déjame memorizar el sentimiento de grandeza que ahoga mi ser cuando te siento junto aSigue leyendo «Cursilería»

Usted

Me levanté con ganas de besarle, con ganas de acariciarle, con ganas de halarle el pelo y arañarle cada parte. Me he levantado con ganas de usted, y ni siquiera lo imagina. Me levanté extrañándolo, aun cuando no debería ni hablarle. Peor aún, de pendeja me he levantado con la esperanza de que me hableSigue leyendo «Usted»

Cobarde

Me imagino lo mucho que debes de echarme de menos. Me imagino lo mucho que se escapan las letras de mi nombre por la comisura de tus labios, sin tu querer, sin tú poder detenerlas, como silbidos, danzando cada una por cualquier espacio que pueda haber entre tu boca y la suya. Me imagino tusSigue leyendo «Cobarde»

Susanne

Corría, sabía que venía. El día soleado, el pasto mojado y la brisa tan pegajosa que me hacía dudar si eran los árboles los que la provocaban o era su lengua en su lugar. Un escalofrío baja por mi espalda con el solo pensamiento de tenerlo cerca de mi piel. Jugueteando conmigo, el escalofrío desciendeSigue leyendo «Susanne»

Alumna

Me has ido enseñando cosas que, la verdad, nunca creí llegar a aprender. Como voltear la hoja cuando un lado está hecho un desastre, tinta esparcida por doquier y trazos poco seguros. Como no desmoronarme cuando esa otra cara la hago mierda también. Ahora por ti sé que siempre puedo, sencillamente, coger una nueva ySigue leyendo «Alumna»

Corazón

¿Quién mira? ¿Qué te han hecho? ¿A dónde fuiste? ¿Cuándo volverás? Dile que ya, dile a tu corazón que ya volví. Las estrellas me han prometido que me dejarán verte y estoy aquí. Pero ahí estaba él. Recostado en la antigua pared de ladrillo, ajeno a los gritos de mi corazón por un suspiro suyo conSigue leyendo «Corazón»