La desconfianza como prudencia

Precisamente porque disponemos de ambages, que difuminan la carga semántica de lo que entregamos a los otros como dardos que envilecen a quien remachamos con sutileza, interaccionamos cual corteses ciudadanos educados en la hipocresía del diálogo. Así, convivimos como si hubiese un pacto social hobbesiano de no agresión, aparentemente distendidos y afables en el trato.Sigue leyendo «La desconfianza como prudencia»

La incertidumbre de los tropiezos vitales

“El hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra”, es un dicho popular que resulta excesivo a la luz de la observación empírica, ya que esta nos ha permitido constatar cómo muchos animales aprenden por reiteración del error y el consecuente refuerzo negativo. La salvedad, es que suponemos que cuandoSigue leyendo «La incertidumbre de los tropiezos vitales»

Lo eterno y lo infinito

Durante la infancia poseemos el privilegio —o acaso la desventura— de rozar la aprehensión de la eternidad. Cualquier evento que un infante espera con ansia se prolonga en el tiempo con una compostura tan dilatada que le deja exhausto, excitado y con una percepción subjetiva de que lo anhelado, nunca acontece. Esta vivencia se transformaSigue leyendo «Lo eterno y lo infinito»

El colmo del absurdo

Ansiosa me negaba a traspasar el dintel  de la puerta de mi habitación; esa que espejeaba trágicamente el tumulto interior que me azoraba. Me había impuesto un propósito y de su cumplimiento dependía que se desmoronara ad infinitum mi autoestima. Por ello, asida con rabiosa tenacidad al estante que ornamentaba una de las paredes, acometíaSigue leyendo «El colmo del absurdo»

La falacia de la diversidad

La normalidad es hoy diversidad, singularidad, atomismo social. Esta dispersión de las formas de mostrarse de los grupúsculos e individuos de la que nos congratulamos, no es más que una falacia democrática en la que nos desnortamos con una sonrisa de satisfacción. Pensémoslo con rigor. Todos somos normales, es decir sometidos a la norma, aSigue leyendo «La falacia de la diversidad»

Distancia

Desde la distancia logro deshilar, destejiendo fibra a fibra, ese lazo que más que vincularme me subyuga. Mientras acudo al llamado de alguien que malvive huyendo  de la muerte, guareciéndolo de su propio miedo e impostando una serenidad de la que carezco. Recojo trastos, friego platos, preparo  algo de pitanza que le haga sentir queSigue leyendo «Distancia»

La heroicidad del moribundo

Max estiraba sus extremidades y el torso ávido de conceder cierta flexibilidad a sus músculos tiesos y rígidos como garrotes. El lecho era suficientemente amplio para ejercitarse al máximo en la dolorosa tarea de desentumecerse. Este rito era necesario para poder poner los pies en la alfombra cochambrosa, que ocupaba el lateral izquierdo de laSigue leyendo «La heroicidad del moribundo»

Superstición

Vivía azorado por la superstición, aunque para él constituía el logos oculto que daba cuenta de todo acontecer. Se mantenía casi inmóvil, estático; no tenía ocupación ni medio de sustentarse, ya que el pavor a que un nimio gesto desencadenara una ristra de acontecimientos que sentía como persecutorios, le impedía incluso dotarse de medios paraSigue leyendo «Superstición»

Impulsos

La arritmia cardiaca de un individuo incauto responde, comúnmente, a la inercia de dejarse arrastrar por estímulos emocionales que no son nunca discriminados. Esa marea de inhibición desbocada puede llevar a otros a reacciones frívolas y banales. Aun más, debido a la incapacidad de demarcar lo genuino de lo falaz, el sujeto voluble puede hallarseSigue leyendo «Impulsos»

Enmarañado en el absurdo

Posiblemente, todos los intentos de Arthur por desprenderse de esa sustancia viscosa que entrelazaba sus dedos y le impedía tocar cosa alguna sin que esta restara, a su vez, presa de ese enredo que se le antojaba por necesidad onírica; eran infructuosos. Por esa razón se propuso fingir la ausencia de esa especie de babaSigue leyendo «Enmarañado en el absurdo»

¿Podemos refugiarnos de «las guerras»?

Este refugio construido por la población civil durante la guerra civil española está ubicado bajo un montículo en Barcelona; exactamente en el barrio del Poble Sec. De  los 1400, aproximadamente, que se construyeron en la ciudad pocos se conservan para ser visitados, aunque son un testimonio de la capacidad de reacción y organización de losSigue leyendo «¿Podemos refugiarnos de «las guerras»?»

La estética como catarsis

Discernir con la elegancia las formas lingüísticas que, al ser cuna de lo bello, desvelen lo fenoménico: el mundo, implica hurgar en todo aquello que yace bajo secreto de sumario por su naturaleza antiestética. Antinomia de lo que se pretende auténtico, pero necesario para dar cuenta de la totalidad de lo real: lo bello ySigue leyendo «La estética como catarsis»

La indigencia del alma

Dispersos en el oceánico mar de la indefinición, vagabundeamos esperando que alguien  halle las respuestas que no supimos forjar. Y así, huyendo de la frivolidad, arropados por andrajos, nos refugiamos en una calle, al cobijo de un escaparate, asumiendo nuestra condición de indigentes de la vida. La indigencia, como falta de medios materiales para vivir,Sigue leyendo «La indigencia del alma»

Disociación Controvertida

La psique reverberaba, como un estruendoso zarpazo, en una dicotomía insoslayable que se perpetuaba en una disociación irreconciliable entre un par de yoes. La identidad de la mente se disolvía y restaba fulminada al sustanciarse en dos, sacudida por una contraposición entre el yo y el otro yo —tal vez deberíamos nominarlos yo y, porSigue leyendo «Disociación Controvertida»

¿Dios o la Nada?

El humano es el ente de la insatisfacción infinita; nunca  puede encalmar su inquietud de dudar, porque, ante cualquier tentativa de atajar esa posibilidad, lo que anulamos es la certeza. Creo que las confrontaciones históricas sobre la realidad de Dios son el ejemplo por excelencia. Aunque las diversas religiones puedan llegar a converger en algunaSigue leyendo «¿Dios o la Nada?»

Dogmatismo y post-verdad

Todo juicio formulado posee cierto grado de dogmatismo. Esta tesis puede  justificarse tanto en el ámbito epistemológico como en el axiológico, aunque aquí vamos a ocuparnos de éste último. Cuando enunciamos un juicio del tipo “se debería…”, estamos presuponiendo que hay un deber que tendría que orientar nuestras acciones; que ese deber es reconocible deSigue leyendo «Dogmatismo y post-verdad»

La soledad como condición de posibilidad de la libertad

La Libertad, como autonomía de la propia voluntad, exige una serie de condiciones para poder ser ejercida. De la misma manera que no puedo elegir allí donde, de hecho, no hay elección, así tampoco puedo elegir donde mi voluntad se muestra vacía, se niega a sí misma, porque su falta de fortaleza no la mueveSigue leyendo «La soledad como condición de posibilidad de la libertad»

¿Qué espera el que espera?

A menudo reconocemos que la existencia parece estar “llena” si el sujeto tiene esperanza. Ésta acostumbramos a referirla de forma etérea, posibilitando que pueda contener diversos sentidos acaso por la dificultad de concretar: ¿qué espera el que espera? Esa tonalidad verdosa que asociamos a la esperanza puede adoptar la forma del reino de los cielosSigue leyendo «¿Qué espera el que espera?»

Injusticia sin reparación

Teorizar sobre aquello en lo que consiste la justicia no es un ejercicio liviano. Podemos vernos enmarañados en disquisiciones inagotables. Aun así, más complejo es dirimir en situaciones dadas si una determinada acción es o no justa; y más, si cabe,  elucubrar si la sanción ante la posible injusticia imparte, a su vez, justicia. TalSigue leyendo «Injusticia sin reparación»

El carisma del educador

Existe en el imaginario colectivo cierta tendencia a valorar lo nuevo, lo último como mejor que lo anterior; tal vez por el residuo aún latente de la idea ilustrada de progreso, se considera que toda novedad es un avance. Esta convicción, por su falta de criticismo, es en ocasiones errada, más aún cuando intentamos legitimarSigue leyendo «El carisma del educador»

Bullying o maltrato entre iguales

Hay cuestiones, que además de recurrentes, nos parece que siempre hayan estado ahí y que por flojera de las generaciones presentes se convierten en actualidad como un problema grave y nuevo. Este podría ser el caso del acoso escolar del que muchos afirman que siempre ha habido y nunca se ha hablado tanto como ahora.Sigue leyendo «Bullying o maltrato entre iguales»