Renacer

Creo que te quise tanto que olvidé el amor propio a los pies de tu cama. No recuerdo si tú me lo pediste, o fui yo solita la que decidió dejarse morir. Suicidarme saltando a tus brazos sonaba tan bonito, que no pensé en mi final. Y eso que siempre imaginé que tú no ibas…