Podemos esperar un poco más (carta a la muerte)

Querida mía… Suelo esperarte todas las noches, te pienso en esos pequeños instantes de desesperación absoluta en los que me resulta imposible hacer algo más; no sé desde cuándo tengo esta costumbre, pero es bastante real: soñar que nos fundimos en un abrazo y me encuentro por fin descansando, recostado en tu pecho… No todosSigue leyendo «Podemos esperar un poco más (carta a la muerte)»