Amarte

Amarte es todo un arte amarte en marte, desarmarte, y luego rearmarte. Amarte, lamerte, matarte de tanto meterte y sacarte, lavarte la mente, flagelarte hasta la muerte y luego salvarte. Amarte de parte a parte, es todo un arte, besarte, violarte sin guantes de látex, retarte. Amarte. Todo un arte.   Amarte un martes, prepararte…

Alcohol, prosa y poesía

Ella llevaba un vestido negro con un hermoso escote en la espalda, el pelo suelto y unos pendientes plateados, adornados por unos labios pintados de rosa. Se sentó en mi mesa con la única intención de alejarse de la pareja a la que forzosamente acompañaba, después de todo a nadie le gusta aguantar gorros en…

La Soledad de tu Ausencia

Se quiebra el sentido de la noche, con las palmas abiertas, el alma en carne viva y la mirada de agua, que fluye lentamente en ese amanecer sombrío. Todo se marchita en la hoguera: la dulce carta perfumada, el lazo entregado la caricia infinita el roce de tu piel, los labios apasionados el eco de…

Bastarda

Cuando llega la noche le pongo tu nombre a todas las estrellas, sin embargo, ninguna brilla como tú, ninguna sabe sacarme del agujero negro en el que me meto cuando se pone el sol, ninguna me orienta cegándome con su destello en la oscuridad. Así que la próxima vez que me dejes acostarme contigo tendré que…

Pendiente de un hilo

  Un día cualquiera le hablaron de la vida, aquella que estaba harta de las prisas, de las idas, de las venidas, de los semáforos en rojo, de las luces en plena Gran Vía, de los cafés a las ocho de la mañana, de los sueños rotos y de observar deshechas tantas camas por la…

Contigo hubiera bailado el fuego

He salido descalza a la calle, la realidad me ha cortado los pies y un escalofrío se ha adueñado de tu ausencia.   He mirado mis manos, vacías de las tuyas y he esnifado el aire recordando el olor a piel desnuda, a saliva derramada, a risas contra los dientes.   Tu voz susurraba te…

Me enamoré de un fantasma

Me he enamorado de una sombra, de un fantasma escurridizo y silencioso que va y viene por toda la casa y pocas veces se deja ver. Sólo en las noches de luna llena aparece acostado en mi cama para no dejarme dormir. Siento que me abraza con sus manos frías, que respira en mi nuca…

Prohibido estar triste

No me siento bien, ni me siento bonito. Me encuentro fuera de lugar y hecho pedacitos. No veo más allá de las estrellas, ni alcanzo su reflejo. Miro el horizonte y me riega con desprecio. No sé cómo se hace el amor, ni cómo se estrechan sus lazos. Se me olvida recordar, congelo el calor…

Negrete

Negrete Hoy me llegó el rumor de tus labios posados en otros labios. ¡Qué feliz te veo! Hoy la noche tenía una sonrisa coqueta, en ella vi el acero que brillaba en tu rostro cuando me mirabas. Justo hoy, justo cuando tus ojos empezaron a seguir mis pasos. Negra, Negrete, Negrerine… ¿Cuántas noches nos dejamos?…

Fuimos.

Fuimos lo que fuimos. En aquel preciso momento. En aquel viaje entre obras de arte. En aquel restaurante comiendo delicatessen. En aquella puesta de sol. En aquella playa comiéndonos a besos. En aquel concierto cargado de cerveza. En aquella exposición. En aquel día de lluvia corriendo entre coches. En aquellas duchas eternas. En aquellos abrazos…

Río sin rumbo

No tengo rumbo. No tengo cara. No tengo historia. Nada. Tristeza. Soledad. Silencio. Vacío. Miedo. Inmensidad. La bahía se mece de un lado, el río color león se embravece del otro. La escollera tiene ese qué se yo, que divide aguas, separa… aleja… aparta del inalcanzable horizonte donde Yasí, desesperada, busca a su amado. Ecos…

Exquisita frialdad

Estoy sentada frente a este papel en blanco que se me antoja un incipiente relato de (des)amor y juro que esta vez no sé muy bien por dónde empezar. Ando a tientas entre lo que escribo y lo que realmente quiero escribir y maldigo a este estúpido pensamiento dicotómico que enturbia mi razón y me…

Donde la tristeza es feliz.

Quién sabe si lo del amor nunca tuvo que ver con el dolor, quién sabe si lo de la felicidad jamás tuvo que ver la satisfacción en la tristeza. Quién sabe si ella no tenía que confrontarse con la muerte… Yo camino donde el diablo no se atreve a ir. Yo camino tranquilamente en el cielo. Yo…

Meteorita

—¡Luna!, ¿qué te cuento hoy de mí? —preguntó el taciturno viajero, buscando respuesta alguna en la vía láctea. El cielo espabiló su cara y una sutil sonrisa habló. —Háblame de ella —dijo el ansioso satélite. Hubo unos minutos de silencio y se podían percibir puntos suspensivos en el aire. El viajero dejó escapar un suspiro y…

Detrás de las rejas

“¿Qué fue ese ruido?”, Mariana despertó sobresaltada. Todavía era de noche y no alcanzaba a ver las formas de su propio cuarto. Se frotó los ojos. ¿Había sido un rasguño? “Tal vez un animal entró por la ventana”, pensó. Volteó hacia ella y fue cuando descubrió las enormes plantas. Espantada, miró en todas direcciones: en…

Claveles Rotos

Vengo a decirte lo que ya ha sido dicho, Lo que me faltó por decir, Y lo que en otra vida, diré. Anónimamente, por supuesto, vengo a dejar una carta; de las románticas, de las empedernidas, y la de los perdedores que han suscitado a sollozar. Vengo a presentar una renuncia, o quizá, una bandera…

Renova vida

La tarde llovía en seco: el agua salía a través de los poros del asfalto y se arrojaba en subida libre hacia las temerosas nubes, que se encontraban completamente secas de envidia por no producir ahora la tormenta a que nos tienen acostumbrados. Mismas nubes que se arremolinaban en todos las gamas de grises conocidos…

Salvada.

Camino de puntillas, entre recuerdos que cortan como cuchillas, como cristales rotos. Alfombras enteras. Infinitas. Que no me llevan a ningún sitio. Sabiendo que al final de mis sueños, está tu mano, a la que me aferro, la que siento cómo me deja caer. Despacio. En silencio. Desplomándome sobre ellas. Cortándome en mil pedazos. Cierro…

La obsesión no se cura con el tiempo

La verdad no estoy segura por qué aún le pienso si, después de todo, él nunca supo quererme, ni siquiera se dio la oportunidad de conocerme de verdad. Yo estaba consciente de ello y no me dolía ser un juguetito sexual porque él para mí era lo mismo, sin embargo un pedazo de mí albergaba todavía las esperanzas de que quizá en un futuro incierto nuestra química pudiera juntarse para explotar.

Eterno

Asuntos inconclusos entre las sienes, solo somos un descanso en lo eterno, júbilo de mi deseo, incipiente, de morir ahogado entre tus manos. ¿Y si no se detiene? ¿Qué haré, pues, si no determino la conquista de tus brazos? ¿Añoraré entonces a la muerte o me detendré al filo de tus ojos para retroceder a…