Una joven desnuda y triste

La joven se pasea desnuda con los pies mojados y los tobillos secos revolviendo las límpidas aguas de la penumbra nocturna, el frío la rodea haciendo tiritar sus pestañas con frágiles titubeos que enturbecen la sombra de sus cejas; mientras, sus pies suaves machandos del barro que ensucia la pureza sutil de su blanquecina piel,…

Lilium

En la aurora de un domingo, se ha pronunciado un triste malva azul. Parece que será un día estruendoso y no hay paraguas para evitar esta tormenta. Empezó a llover desde la tarde y desde entonces la flor en mi pecho no ha dejado de regarse. Las horas se reparten sobre un pobre reloj sin…

El lenguaje de dioses antiguos, de hombres muertos.

Tantos dialectos y lenguajes, tantos modos y ocasiones. Sonreímos, reímos, gritamos, enfurecemos… lloramos en el mismo idioma. Tantas lenguas e idiomas, tantas formas y oportunidades que se nos dio para amarnos y valorarnos, para abrazarnos y encontrarnos y cada una la desaprovechamos como si fuésemos eternos mortales. Nadie, ciertamente, nos enseña en ningún momento el idioma tan…

Si tan solo…

Si tan solo nos diéramos suficientes segundas oportunidades, lo mismo o la mitad de las que les damos a los demás. Si tan solo fuéramos un poco amables con nuestras almas y un poco más amables con nuestros frágiles corazones. Si tan solo amáramos incondicionalmente a nuestros cuerpos y fuéramos lo bastante generosos para perdonarnos…

Un niño detrás del lente

La cámara del lente reveló lo que esconde tu alma. En tu pupila se esconde el niño que dejaste atrás; lo vi sentado, con los brazos cruzados y con sus ojos desesperados. Lo vi difuminado; tan inocente, tan real, y a la vez, tan profanado por los vestigios de quien eres hoy. Te vi y…

Lo siento

Lo siento, y ojalá no me lo perdones, porque me encanta sentirlo.   Lo siento, y ojalá no me lo perdones, porque me encanta sentirlo. Lo siento, aquí, escucha cómo late, ¿oyes tu nombre? Así, bajito, al oído, contra la piel y el corazón, yo cada noche cuando te abrazo el recuerdo entre sábanas y…

La Soledad de tu Ausencia

Se quiebra el sentido de la noche, con las palmas abiertas, el alma en carne viva y la mirada de agua, que fluye lentamente en ese amanecer sombrío. Todo se marchita en la hoguera: la dulce carta perfumada, el lazo entregado la caricia infinita el roce de tu piel, los labios apasionados el eco de…

La cabeza agarrada…

Gonza estaba muy enojado. Fredo lo miraba incrédulo. —Fredo, quería que me ayudaras a pensar algo, si no te queda mal. —Bueh. Dale. Tirá. ¿Quién fue…? —Moro. Lo encontraron tirado en la calle, de madrugada. Drogado hasta las patas. —Uuuuuh, ¡qué feo! ¡Noooo! —Fredo se agarró la cabeza, los ojos desencajados, como con ganas de…

El Otro Lado de la Actualidad.

Vivimos en un mundo donde reina el marketing, donde la hipocresía critica a los mártires, y un mundo en el que todo vale, nada vale nada. Vivimos en un mundo donde la justicia no es justa, el poder no lo tiene la mayoría, sino unos pocos y donde el dinero lo mueve todo. Vivimos en…

Contigo hubiera bailado el fuego

He salido descalza a la calle, la realidad me ha cortado los pies y un escalofrío se ha adueñado de tu ausencia.   He mirado mis manos, vacías de las tuyas y he esnifado el aire recordando el olor a piel desnuda, a saliva derramada, a risas contra los dientes.   Tu voz susurraba te…

Antipoesía

Se me olvidó cómo escribir poesía, ya no sé ordenar las palabras en extrañas estructuras inefables con vanguardistas versos que forman figuras dispares, que recorren el papel con un surco desordenado dibujando siluetas propias de la rebeldía. Tampoco recuerdo cómo escribir palabras obscenas para enfatizar sentimientos cálidos con un corazón de hielo, no recuerdo haber…

La Jaula

La blanca ave que encerrada está allí, entre penas amatistas. Asustada y ahogándose en letras solloza su peor miedo. Y se recuesta, y se ajetrea, ¡y corre y corre! Entonces suena la voz: se desgañita pronunciando aflicción. Se odia por ser lo que es. Y el poeta odia su sensibilidad porque sabe lo vulnerable que…

Río sin rumbo

No tengo rumbo. No tengo cara. No tengo historia. Nada. Tristeza. Soledad. Silencio. Vacío. Miedo. Inmensidad. La bahía se mece de un lado, el río color león se embravece del otro. La escollera tiene ese qué se yo, que divide aguas, separa… aleja… aparta del inalcanzable horizonte donde Yasí, desesperada, busca a su amado. Ecos…

Silva III (A las ruinas de una vida que olvidó vivir.)

Desierto de ceniza en silueta donde rompe el sol a la roca fría, transición mira escueta a su tiempo en secuencia perenne y voz tardía, olvido hace paciencia lo que el viento engaña al firme sentido, polvo de esfinge astuta, figura que absoluta vive en reloj dormido. Son páramos de sombra al descubierto, mármol fiero…

Donde la tristeza es feliz.

Quién sabe si lo del amor nunca tuvo que ver con el dolor, quién sabe si lo de la felicidad jamás tuvo que ver la satisfacción en la tristeza. Quién sabe si ella no tenía que confrontarse con la muerte… Yo camino donde el diablo no se atreve a ir. Yo camino tranquilamente en el cielo. Yo…

Réquiem

Padre nuestro que estas en el cielo; nosotros estamos en el mismísimo infierno; santificado sea tu nombre; el sol quema más que otras veces, pero a pesar de ello me siento en tu reino… aunque no exista. Hágase tu voluntad. Vengo cargando la cáscara de lo que alguna vez fuiste, Rosalba. ¡Pesas tanto! Avanzamos lento…

Sufrido pesar

Una necrológica municipal. Un lugar vacío adonde no va nadie. Pero los amigos sí que fueron. Moro les pidió para estar primero él solo. —Déjenlo tranquilo. —Tris sabía que Moro no quería que vieran sus lágrimas. Entró a ese lugar, donde el cajón descubierto lo hizo estallar en llanto. Moro pegó con los puños en…

Autorretrato

Soy insensible, sí. A veces siento que tengo el arma en mi cabeza, que no funciona con balas sino con pensamientos. Soy frío, sí. Como el glaciar. Porque a la noche no temo y en la sombra de mi sombra vivo, como la oscuridad del corazón más muerto, soy frío e insensible, no siento nada…

Normal

Día 4 —Tienes que acercar tu silla lo más que puedas a la cama, luego caminas sobre tus brazos para acercar el torso, y ya después solo es cuestión de tomar los reposabrazos y con un pequeño esfuerzo, ¡llevar tu cadera hacia el asiento!… Al principio cuesta un poco de trabajo, pero con el tiempo…

Soldados de plomo

¿Qué crees que haces? ¿Juegas a los soldaditos? A pasos rítmicos avanzas. ¿Hacia dónde? ¡Baja ya las armas! Da frente al corazón. ¿En dónde estás? Que no te escucho; dicen que surges de la palabra, que ya no existe, son cofres vacíos, silencio puro. El mundo entero llora, lágrimas pintadas de carmín corren como ríos. El…