Rosa de Nieve

Del rosal de tus ojos desojada y abatida, entre el barro consumida, la rosa viste de rojo. Pasión de sangre y antojo, por amar tan conmovida, la inspiración de su vida, que murió por un sonrojo. Pues la nieve quería verte, quedarse en el rosal plantada y sin el sol poder quererte. Solo anhela serSigue leyendo «Rosa de Nieve»

Sufrida

Frida lloraba de nuevo sobre su cama. Como siempre. Aparte de pintar, parecía no saber hacer otra cosa. Diego daba vueltas en el corredor contiguo como león enjaulado. Otra pelea, otro desamor, otra infidelidad. Y seguramente otro autorretrato más. ¡Esa es la razón, Frida! ¡Esa!, le respondió a rajatabla… Porque si no me quisieras, ¿deSigue leyendo «Sufrida»

El Petiso Orejudo

¡Mamá, mamá!, que es que ya viene el Petiso, de siete años llevó a Miguel hasta un baldío, las espinas le han mordido, y a Ana Neri con una piedra en los sentidos. Se hizo un edificio sobre Rosa, encima de la zanja de donde no salieron gritos, fue el Petiso, mamá, solo sus grandesSigue leyendo «El Petiso Orejudo»

A Veces Necesitas

A veces, necesita arderte el alma de dolor, necesitas revolcarte en tu propia miseria, para que recuerdes por qué estás vivo. Necesitas visitar el infierno algunos cientos de veces, desencarnarte y asfixiarte con la sequía de las lágrimas, para encontrar tu verdadero camino. Tienes que rescatarte algunas veces, darte cuenta de que nadie más loSigue leyendo «A Veces Necesitas»

Soy calvo, ¿y qué?

Soy calvo, ¿y qué? Mi encanto no está en el cráneo, lo sé pero tengo desparpajo, como ves. Soy calvo, ¿y qué? Quizás no sea tan guapo como el modelo de channel pero tengo ese algo que te hace enloquecer. Soy calvo, ¿y qué? No hay pelos en mi lavabo, cosa que es de agradecer,Sigue leyendo «Soy calvo, ¿y qué?»

Contrastes de diciembre

Diciembre, el décimo mes de los doces de la diosa, donde la noche más larga se acerca y el triunfo del sol retorna. El niño de Nazaret sustituyó las saturnales, y bajo su pesebre el dios Mitra duerme. Somos herederos de la alegría del regalo, de las cenas y los almuerzos sin mesura, del besoSigue leyendo «Contrastes de diciembre»

Muerte en el campanario

Se encontraba solo, desorientado. Comenzaba a caer la noche en la ciudad por donde transitaba en aquel entonces, momento en el cual notó como las campanas de la catedral de la plaza principal comenzaron a sonar, con su compás reconocible desde cualquier lugar y desde cualquier distancia. Se hallaba indeciso entre regresar a su lugarSigue leyendo «Muerte en el campanario»

Mi Momento de Gloria

Me esperaban con impaciencia, era mi tarde de gloria, con la que había soñado desde hacía años y no podía dejar nada al azar. Detalle tras detalle, sin olvidar mi perspicacia y mi encanto, fui hilvanando mi intervención para bordar las palabras y mi prestancia. El esfuerzo se veía recompensado con aquella invitación y noSigue leyendo «Mi Momento de Gloria»

Me he dormido

Viernes, 1 de diciembre de 2017. Pedro se despierta por el ruido de pasos y gritos de niños en el piso de arriba. De inmediato se incorpora en la cama y piensa: «¡Me he dormido!». Debería haberse levantado a las 5:15 para fichar puntual a las 6:00, tal y como lleva haciendo los últimos diezSigue leyendo «Me he dormido»

Una flecha

Moro estaba sentado en el cordón de la vereda. Muy pensativo, seguía dándole vueltas a las confusas palabras de Amir. Significaba algo: tener pareja. Andar con alguien. O algo así. ¿Se le daría…? Pasó Tris y lo saludó. Como Moro no le devolvió el saludo, Tris lo rezongó y le preguntó qué le estaba pasando.Sigue leyendo «Una flecha»

Fue mucho más…

Me (des)hiciste el amor… Me dejaste desnuda completamente vestida. Nuestro momento fue mucho más que estar dentro y sudar. Fue voltear las almas de lado a lado y sin dudar. Fue lamer cada lágrima sin dejar de sentir los adentros, fue oler las ganas en kilometros de piel. Fue mucho más. Fue desgarrar la tela queSigue leyendo «Fue mucho más…»

Sentado frente al mar

Hay un océano frente a mí y un espacio de silencio horadado por su balanceo. Hay una plenitud de lunas y de estrellas. Hay un invierno latente en el fondo de mi alma, una soledad hiriente y perfumada de ausencias indeseadas. ¡Son tantas las ausencias! ¡Y cómo duelen en el fondo del alma, y laSigue leyendo «Sentado frente al mar»

El Gato, La Noche Y La Soledad

Siente maullidos eran suficientes para pronunciar la soledad que evocaba la noche. La antena de la terraza chisporroteaba desesperanza mientras que un poema sobrevolaba a través del viento; proveniente del niño que juega cada tarde con las orquídeas del parque. El gato brotaba sus pupilas a la vera de la oscuridad, observaba el pudor deSigue leyendo «El Gato, La Noche Y La Soledad»

5.085.- Te amo desde que sé de ti.

Te amo como se ama algo que es para siempre. Te amo como cuando se busca algo que no es del presente. Te amo sinceramente y tan secretamente que es como si no te amase. Te amo y no es poco ni mucho. Te amo de tal manera que no puede medirse. Te amo desdeSigue leyendo «5.085.- Te amo desde que sé de ti.»

En El Crepúsculo

Atrapado en el crepúsculo que inventan tus párpados al cerrarse, rememoro esas veces, noches, mañanas, tardes, en las que pronuncias mi nombre y me salvas de mí.   Vuela y viaja de mi mano, lejos del imperio de suspiros mutilados, del angosto lugar común, allí donde la hierba brota muerta.   Para que no teSigue leyendo «En El Crepúsculo»

Se me movió la tierra

¿Sabes? Yo no iba a estar aquí. No tenía por qué verte. Pero llegaste a mi vida como un golpe de mar de esos que te dejan mareado y no sabes dónde agarrarte para dejar de dar vueltas. Llegaste para poner patas arriba el papel de loba solitaria que bordaba a la perfección. Para limarSigue leyendo «Se me movió la tierra»

Los recuerdos son eternos

—¡Sáquenos de aquí! —gritaron aterradas al unísono madre e hija dentro de aquel extraño retrato fotográfico antes de quedar atrapadas en un extraño congelamiento temporal, mientras la fotógrafa inexperta y su hija de un siglo atrás, se retiraban abrazadas entre emociones de gratitud y remordimiento.    

Mesurada Nereida

Neptuno me observa desde la pálida superficie de Tritón, decepcionándose de cada pedazo de herida latente en mí, vociferando mi desecho a las sirenas en un rincón de mis pensamientos, mientras yo, convertida en desilusión,  plaño lágrimas en fragmentos y ensucio pañuelos que se tiñen de corinto. Huele a melancolía; se escucha llanto en elSigue leyendo «Mesurada Nereida»

Tú lo sabes

En el fondo tú sabes la verdad pero te dejas llevar por la mentira que te encuentras día a día con amigos en el bar, haciendo cola en la pescadería, comprando una barra de pan o escuchando las noticias. En el fondo tú sabes que algo va mal, aunque la gente sonría por las redesSigue leyendo «Tú lo sabes»

Espíritus Afines

En la noche más oscura, sin luna ni brillantes estrellas, el rostro de él mojado por la tormenta emerge en la psiquis de ella. Alterada despierta con el miedo acuesta de su visión de muerte. Su llamada en plena madrugada lo detiene. El gesto de decirle no estás solo, estoy aquí contigo serena su ofuscadaSigue leyendo «Espíritus Afines»

Paseando entre recuerdos

No puedo dejar de pensaren nuestro primer encuentrover aquellos ojos brillary mi alegría por dentro. Esos momentos de paseary de tus risas conciertosyo sólo podía soñarcon ser por siempre tu cielo. Aquella espera al despegary todos los sentimientosque no hice más que relegarcuando me lo pidió el miedo. Pero el tiempo sabe esperarrodeándose con recuerdosyoSigue leyendo «Paseando entre recuerdos»

La sombra

Se encontraba a medio camino de su destino. La mañana de aquel día se había mostrado curiosamente atractiva: el sol brillaba tanto que ante el más fino hilo proyectaba una sombra bien definida. Pasó delante de un parque con más árboles de los que podía contar; cerezos y almendros adornaban la estadía de las avesSigue leyendo «La sombra»

Suspiros de Aguamarina

Con el rumor de las olas, cual caricias infinitas, tus manos sueñan desnudas, firmes al viento, sintiendo la arena escapar lentamente entre suspiros, arrullos y lamentos, por la playa de mis pesares, en aquel mar de mi sustento. Sigo tus huellas en la arena que me conducen, sin quererlo, a los confines de tu mirada,Sigue leyendo «Suspiros de Aguamarina»

Lidia

Lidia corría a través de las calles. Atrás dejaba las casetas de las fiestas, el concierto de Gatibu y los amigos. Le faltaba el aire, le ardían las mejillas y el pelo se le metía en los ojos; pero no perdía tiempo ni para apartarlo. Dos gotas cayeron sobre su cara y apretó el paso.Sigue leyendo «Lidia»

Una luz

Moro fuma recostado contra la puerta de los apartamentos donde vive. En eso, sale Andy. Un vecino y amigo con el que tiene mucho en común. A los dos les faltan padre y madre. Y sin embargo, Andy siempre parece como recién llegado de otra galaxia, lleno de novelería. Moro se incorpora para recibir unSigue leyendo «Una luz»

¿En manos de quién estamos?

Esa sensación de querer hacer las cosas bien pero pensar que las estás haciendo mal. Es desagradable, te hace dudar porque no sabes si tu destino es donde quieres llegar. A continuación podría venirse un drama romántico, un problema real o una desdicha pero no es el caso. Llámalo tonterías del primer mundo o problemaSigue leyendo «¿En manos de quién estamos?»

Ella sonríe

En la mañana ella quiere ser encontrada, insulta con la mirada, camina en pasos de baile llevándose siempre el mundo por delante, insaciable inmutable, quizás no le importe nadie.   Sus ojos vacíos, su corazón roto, pero ella baila, sonríe, no finge, sonríe.   Quién será aquella niña de ojos oscuros, corazón iluminado, que noSigue leyendo «Ella sonríe»