No te digo adiós del todo

No dejaré de amarte, pero sé que dejaré de enamorarme,sé que me cansaré de los vacíos y de lo que eres ahora,de la indiferencia y la arrogancia; de tu manía de ahilarme,de poseerme y dejarme ir, de tu silencio que me devora. Que me devora las horas muertas. No dejaré de amarte ni un segundo,Sigue leyendo «No te digo adiós del todo»

Para que lo sepas

Voy a buscar el rincón en el que se esconde el valor que me falta para decirte adiós. Voy a reunir fuerzas para lograr mantenerme en pie echándote de menos. Amontonaré mis palabras en alguna hoja en blanco y escribiré todo aquello que se quedó por decir. Caminaré hacia delante recordando tus calles aunque piseSigue leyendo «Para que lo sepas»

El amanecer

Como tantos años me siento en la amplia terraza con un café con leche. Cuando ya estoy acomodada, sujetando la taza caliente entre mis manos, miro el horizonte e inundando mis pulmones de esa brisa marina, mi mirada se pierde feliz en aquella vista del inmenso mar. Poco a poco va saliendo el sol, comoSigue leyendo «El amanecer»

Cinco minutos más

Déjame perder casi ocho horas en un sueño sin alivio.  Vamos, que querer soñando no cansa, pero de tanto en tanto desgasta. Solo déjame ir más allá donde crea que todo puede ser verdad, donde necesite pestañear varias veces, ya sabes, para dudar más.  Si solo fue un sueño, no me despiertes al cerrar laSigue leyendo «Cinco minutos más»

No soy yo

No soy yoquien en este cuerpo habitócon dolor,mil vidas y un solo amor. No soy yoquien, con tristeza,cerró los ojospara decir adiós. No soy yoquien ha olvidadoel misteriode una sonrisa sin motivo, sin razón. No soy yoquien ha vividocon un miedo constante,que corta la respiración. No soy yoquien ha olvidado decir graciasy por favor. NoSigue leyendo «No soy yo»

Hasta luego

Aunque todo parezca que acaba, la llama verde brillante está cerca. Oigo voces que preguntan por ti, pájaros que desean escuchar tus melodías; algunos las repiten por donde pasan. Ante la piedra bañada en aguas saladas, están los cuadernos durmiendo. El diario abierto por la mitad, el viento moviendo las hojas esperando ver más letras.Sigue leyendo «Hasta luego»

Todo lo que fuimos

Del terremoto que fuimos, yo quedé siendo la grieta. Expuesta. Con ese sonido quebrándome desde adentro. Aunque a lo mejor eran las costillas al respirar. De la tormenta que fuimos, yo quedé siendo la gota, que se hizo grande hasta ser charco, que nadie supo, pero era más profundo y no un simple reflejo. DelSigue leyendo «Todo lo que fuimos»

¿Adiós?

Hace tiempo comprendí que los finales felices no existen. Hace tiempo aprendí que no se me daba bien empezar ni acabar los cuentos. Pero hoy, ya no le echo la culpa al cuento, sino a que ese final feliz del que todos hablar es pura ficción. ¡Tonta de mí!, pensaba que lo bonito del amorSigue leyendo «¿Adiós?»

Lo siento, mamá

¿Sabéis que es lo más duro que me ha pasado? ¿Lo más duro que he experimentado en mis últimos años? Tu ausencia. La ausencia de haber perdido a alguien en mi vida por otra persona. Y es que, aunque lo desee, ya nada volverá a ser lo mismo. Siempre me dijiste que la familia es loSigue leyendo «Lo siento, mamá»

Besos míos

Decidle que me fui, que no salga a buscarme. Contadle que morí, que no llore por mí. Pedidle de mi parte que no riegue vergeles con jarras de sollozos; que mejor deje que florezcan nuevas rosas porque nuestras orugas ya nunca se transformarán en mariposas. Decidle que fui algo similar a un sueño y, ahoraSigue leyendo «Besos míos»

La Despedida

 Sin más, el tren se fue, despacio, sosegando el pasar de una vida bohemia. Y el chasquido de metal, sonó como portazo hueco, ¡ el tren ya se va! y agitando la mano, despido, quizás, alguna verdad, un refresco y una carta, aquella de la victoria, el as con el que gané la partida. PeroSigue leyendo «La Despedida»

Yerma

Es inútil nada crece ni la savia verde, ni el agua brota, ni el aire sopla; la tierra enloquece, la grieta asoma roturando la noche, repleta de carcoma. Es inútil, nada florece, ni el color de vida, ni la roja amapola, ni el frondoso laurel, que adornaba tu estola. Es inútil, te fuiste para siempre,Sigue leyendo «Yerma»