Surfeando

Surfeando entre olas de ginebray el humo de un cigarro,todo me provocó tanta náuseaque acabé vomitando. Vomité oscuridad,mezclada con demonios desaliñados-sin vinagre, aceite ni sal-,que me hicieron maullarcual gatito asustado. Ya no quiero espuma rubiapara evadirme de este mundo;ya no quiero sucumbir al clímaxen discotecas hasta altas horasde la madrugada naufragando. No quiero sombreros deSigue leyendo «Surfeando»

El despertar de la amnesia II

No soy alguien muy sociable la verdad, me cuesta un poco relacionarme con los demás, quizás tiene que ver con la poca relación que he tenido con mi familia y porque he lidiado muchas veces con el rechazo simplemente por ser como soy. En cualquier caso, me divierto más en casa que en cualquier fiesta, peroSigue leyendo «El despertar de la amnesia II»

Ojos negros

Estaba asombrado de lo vacío que iba el vagón de metro. Lógico; la hora punta hacía rato que había pasado. Contemplaba mi reflejo en el cristal. Iba sentado, sujetando la caja entre mis manos, el pelo revuelto, el cuello de la camisa desabrochado y la corbata floja.Intentaba recordar cómo había llegado a ese punto. MeSigue leyendo «Ojos negros»

El despertar de la amnesia

La luz del sol me maltrata la vista. Coloco mi brazo izquierdo sobre la cabeza y arrugo los ojos para acostumbrarse de a poco a la luz y me voy dando cuenta que estas paredes blancas no corresponden a mi habitación. Levanto el torso y, aún aturdido, miro alrededor: estoy arropado con unas sábanas aSigue leyendo «El despertar de la amnesia»

La Flor Se Deshojó

Me voy a destallar, arrancaré la flor de mi pecho, verteré alcohol en la herida, y desnuda y borracha… sollozaré. Comeré, trituraré, deshuesaré los pétalos y cuando se encuentre solo el bache… verteré más alcohol. Crecerán más flores, Borrachas y bohemias, tristes como yo. Sólo crecerán con un vals pesaroso, con una distopía entre suSigue leyendo «La Flor Se Deshojó»