Ser alguien

—Soy muy inteligente, podría haber sido alguien si hubiera estudiado. Yo la observo con detenimiento desde mi silla, situada al fondo de la consulta. Tiene la espalda arqueada apoyada de lado sobre el sofá. El bolso de plástico asido con fuerza por sus brazos de piel tersa y negra. Una cicatriz en forma de anclaSigue leyendo «Ser alguien»

Perdón

Si fue sólida crisálidala salida de mis crisis, si fue lodoo saladolo salidoa su lado, perdón; perdón si no he celado ni saldadosu sol dado, perdón si soldado a mis dudasno fui su aliado. Perdón, perdónsi fui maleza de malicia.Perdón, perdónsi fui melaza de molicie.Perdón si a su miel le di mal uso,perdón. Perdón,que siSigue leyendo «Perdón»

Crónica de un paseo

Es curioso cómo esta vez no me siento desnuda. Ya no recuerdo la última vez que estuve más de cinco minutos sin escuchar música en la calle; siempre terminaba yendo a la primera tienda o metro que tuviese unos audífonos con que sobrevivir hasta el próximo enredo fatal; con algo de suerte, una vez alSigue leyendo «Crónica de un paseo»

Prisionero

Descabellado impulso desmedidoenrevesado pánico insalubrerebuscado axioma acomplejadoque motiva a dar un salto al vacíoal momento de brindar resolucióna un conflicto anónimo,a una sinfonía silenciosa,a una angustia que no para de llorar. Aclamando darle tiempo al tiempo,un susurro se oye a lo lejossin distinción alguna en su llanto,sin significación ambigua en su amparose tiñe de claridadSigue leyendo «Prisionero»

Astrología corpórea

Quiero que el otoñoborre el rastrode la astrología perdidaen mi cuerpo.Invitarme a un viaje cósmicoy fluir sin prisa,a través del tiempo.Que las galaxiasque esconden tus ojosencuentren cobijo en mi pelo.Encender estrellasa mi antojo.Usar la luna de espejoy que guíe mi camino,haciéndome perder el miedo. Yamila Alvi@yamila_alviLeer sus escritos

Soneto al girasol

Necesitaba tenerte en mi pielpara que me pregunten por ti,porque llorarte no ha sido suficiente,porque no me pude despedir. Porque quiero que me acompañesy ganarle ventaja al olvido.Para encontrarte en el espejoy dejar de pensar que ahora estás lejos. Decidí llevarte cerca de mi corazón,como si no tuvieras un altar dentro de mí,como si faltaraSigue leyendo «Soneto al girasol»

Días de lluvia

30 de septiembre,nubes de plata,tierras de cobre,cielo de bronce. Los gazapos se agazapan,roen las raíces de la higuera,el cachorro olfatea las toperascomo buscando la primavera. Hojarasca crujientea los pies del pobre hombre,que en su frente la txapelay en su bolsa la txartela… Deleita el cucuruchode castañas bien asadasque ha comprado esta mañana,antes del juego deSigue leyendo «Días de lluvia»

Confesiones a mi computadora personal

Portadora exclusiva de todos mis secretos,compañera de la madrugada,la noche y de todas las horas.Jamás agradecí tu fidelidad,hasta el día que cerraste tus ojos,sin aviso,y ya no pude mirar,desde tu ventana,todo mi universo.Gracias a los expertos,y su buena voluntad,volviste a brillar al ritmodel galope de mis dedos,el que, si escuchas con atención,repite la músicadel latidoSigue leyendo «Confesiones a mi computadora personal»

Las palabras se las lleva el viento

Cientos de palabras hacinadas en mi mente.Son el clavo ardiendo al que agarrarme,y me aferro a ellas para que no se las lleve el viento,como suele suceder.Y al final sigo viviendo de palabras,y no de hechos. Irene Chiquero@nenescritosLeer sus escritos

El cosmólogo

Rompe el silencio un chasquido,un rápido tintineoy la sombra de un zumbido. Una luz inmaculadapinta la pared de blanco,de gris las mesas y bancos,pero elude la pizarra:un rostro desafiantede intimidante mirada;una negrura impactante;la más oscura ventana. Cinco dedos decididosacechan sobre una caja.Negra piel, claro objetivo:la presa una tiza blanca. Sin oponer resistencia,la tiza vuela enSigue leyendo «El cosmólogo»

Frágiles

Frágiles luces habitorojas, azules aterciopeladasque se desvanecencon la amargura, de un silencio,con el calor, de un algún rencor,ahora ya lejos,en una tierraque hoy no habito. La sonrisa me delataasí que no puedo, no quieromecermefrágil, quebradiza,en esa tierra que para míes ya lejana. Aunque llamo a gritosuna tormenta,un anhelo por mi boca,quizá, un deseo,un delirio queSigue leyendo «Frágiles»

Dos vocaciones

Hay una llamada a la paz y una llamada al fuego.Oigo, sí,a aquellos simbiontes que esculpen el espíritu,que exigen la moral, el éxtasis, el amor, el silencio. : Quiero ser llama brava, libre, inmensa, voraz. Quiero ver el tiempo siendo pasto de mi deseo, de mis ilusiones y mi esperanza; verlo todo, tocarlo todo, conocerSigue leyendo «Dos vocaciones»

Odiología

odio tener que hacer acto de presenciaen paños menoresy enunciar mis odios,avergonzando a mis escasos amores,a mis escasos patrocinadores,odio cuando la ignoranciase viste de inocencia,cuando la villana de la pelise hace pasar por la mosquita muertay me atrapa,odio tener que acercarme a la ventanapara concluir que nada ha cambiado,que todo sigue igual de bien,que todoSigue leyendo «Odiología»

taedium vitae

Abro los ojos.No quiero despertar. Abro la cerveza.No quiero sentir. Abro la puerta.No quiero salir. Abro la boca.No quiero hablar.                                                                         Suplicio de la almeja, violada por la vida.                         Tanto ruido inútil, tanto vaivén, tantas aspas y tan poco viento. Al final, florezca o no,la rosa siempre termina seca. Roberto Garcés Marrero@rgmar84Leer sus escritos

Tormenta de primavera

En cuarentena.A través de la ventana.Semidesnudo observouna tormenta de primavera. Los verdes tejados resbalan.Los balcones lloran goteras.Los vecinos corren como balasa oler el petricor.Pólvora que regenera. Rojiamarilla ondea una banderacalada de súbito por gotasde sanación,purga, libertad, veraneo y diversión. Un coche irrumpe enervando su cólera.Curvando la esquina, cauteloso.Ella lo advierte y aceleracomo la popo trasSigue leyendo «Tormenta de primavera»

Ciudad gris

A veces me cuesta imaginar una ciudad grishasta que me atrevo a pensarlay abro los ojos para que mis lágrimas corran lentamenteborrando los rastros de color que habitan en mi memoria. Nací mirando amaneceres cargados de neblinasin saber que las esquinas de mi cunase convertían en una cárcel que me atrapaba en sus entrañas,hasta queSigue leyendo «Ciudad gris»

Donde el tiempo no existe

Hay tequieros que no se dicen.Hay nudos en la gargantacomo soles que se apagan.Hay tequieros que lloran en silencioentre bambalinasde sonrisas impostadas.Hay almas sin edad,que recogen tequieros silvestresallá donde el tiempo no existe. Ana InVersoversoinversoLeer sus escritos

Invasión

Y llegó el día más temido por todos. Los muy salvajes nos atacaron de todas las maneras posibles, rociándonos con líquido inflamable y quemando nuestras viviendas. Esos malnacidos mataron a mis hermanos y hermanas sin mostrar ningún tipo de piedad. Los pocos que quedamos con vida nos marchamos rápidamente, pero con la férrea convicción deSigue leyendo «Invasión»

Crezco

Crezco como la enredaderaque trepa por el tronco.Confuso. Liado.Sin saber por dónde tirar.Enmarañado.En un laberíntico caminoque desea culminar,ver la luzque espera…Y llegar. Crezco como la enredaderaque trepa por el tronco.Un ascenderque se dibujacomplicado.Derrotero quese presenta vago,difuso, caótico.Pero, ante todo,intrincado. Lo asumoy lo abrazo. Carlos VeraBlog de CarlosLeer sus escritos

Deshilachado

Un archipiélago textil,un camino de telas que se extiendepor el antártico suelo fríode esta habitación hueca y vacía. Persiste tu olor,marea de seda que envuelvelas huellas que dejaste. Hilos que se pierdense enredan en otros cuerposque nunca tendrán el sabor del tuyo. ¿Ahora dónde escondo todos los barcosencallados a un costado de la almohada?¿Cómo cubroSigue leyendo «Deshilachado»

Ser o estar

No tengo las estrellasni el atardecer llaneroni los frutos maduros,solo tengo una marañade ilusiones perdidassin hoy o mañana.Lo único que habita en míes el miedoa despertar y no serlo que quería ser… Samara Siabato@samsiabatoLeer sus escritos

Treinta años hoy

No es el tiempo de hablar de las sonrisasque ocasionas            (¡maldita -otra- adversidad!)Ya he llegado a la edad de cosas simples:Treinta «Buenos días»Treinta «¿Cómo vas?»Treinta horas a la semana(bueno, menos,            pero igual como si fueran)             treinta. Treinta segundos            tú… adentro… (…) afuera (…) dentro                                     fuera… adentro… afuera… adentro… afue–Treinta minutos            (luego)                                                 humedad. Treinta años:y tu voz de nieve-en-el-día conSigue leyendo «Treinta años hoy»

Lo que dura, dura

Principios de agosto:música rockmiradas casualesdiálogos largos; temas varios.Bebida: cerveza. Mediados de agosto:música jazz, clásica, rockmiradas con propósitorisas, caricias inocentesconversaciones eternas; temas personales.Bebidas: café y vino. Principios de septiembre:música siempremiradas cómplices, besos, cariciascharlas mínimas; tema sexo.Bebidas: cerveza y vino. Mediados de septiembre:cariciasbesospenetraciónnecesidad.Bebidas: saliva, semen y sudor. Principios de octubre:coloquios, sin música.Bebida: sed. A. Cecilia M. Solanodiariocatartico.blogspot.comLeerSigue leyendo «Lo que dura, dura»

Una casa, no un hogar

Vivo en una casa sin colores ycada vez que amanece huele a centeno.Aquí donde he perdido la noción del tiempopermanezco encerrado sin esperar que algo cambie. Por más que intento tocarla, cada vez está más lejos.Las paredes blancas están enfermas de mí.Las palomillas, moscas, ratas y hormigas me han traicionado,no me queda nada más queSigue leyendo «Una casa, no un hogar»

Literatura triste obligada

Advertencia: el siguiente artículo contiene spoilers literarios. Todos hemos leído literatura triste, literatura dramática en su desdicha. Literatura que, de tanto consternar y afligir, nos termina convenciendo de ser la única que existe. Hace poco leía un artículo de Alejandro Zambra donde comentaba sobre los títulos del must-read, esa clase de literatura que no teSigue leyendo «Literatura triste obligada»

Sirenas

Las sirenas desoyenel candor de la aurora,es su piel un murmullode quimera en la noche. En sus sueños caminansobre prados de hortensiasy en sus pies la inocenciase declara culpable de beberse el olvidoque germina en el viento,de rozar con sus dedoscada charco de estrellas. Las sirenas esperan,como espera la nieve,un milagro de solesque deshagan suSigue leyendo «Sirenas»

Olas

Lava la ropa la madre del hijo lejanocuerpo encorvado, mirando sus manos moviéndose enérgicas,sin dejar nada suciolavando como todos los viernes por la nochesábado secodomingo plancho.Mira el hueco de la pared ya sin clavosin decoraciónla pintura blanca toda descascaradade humedad y lágrimas.Piensa:parecen olas. Paradero a las 6:15intenta llegar a tiempo.Serpentea hasta el fondobolsa en laSigue leyendo «Olas»

Última mirada

Me encontré con quien fue el amor de mi vida mientras caminaba por una calle fría de un país que no es el mío… Teníamos muchos años sin vernos a los ojos. Noté en su mirada que ya no fumaba, que seguía sintiéndose nerviosa al conducir y que la experiencia de emigrar le había cambiadoSigue leyendo «Última mirada»

Sin deberle nada al mundo

Yo dejo la palabra sobre la palabrala palabra abrigadora de palabrala palabra resorte de palabrala palabra suelo y excremento debajo de la palabraque salga a airearsey se exhaustey duerma luego a sus anchassin deberle nada al mundo. Yo dejo libre la transgresora palabraque no sabe lo que dicey no se entiende a sí mismay seSigue leyendo «Sin deberle nada al mundo»

Beber juntos

Una carrera hacia el mar en una de esas playas largas.Para coger agua con las manos haciendo cuenco.Y acunarla y lanzarla al aire hasta que destelle. Guardo silencio.Para disfrutar del simple estar. Para recoger el agua de sol y llevarla corriendo de vuelta a un amigo sediento. Julio Expósito LópezLeer sus escritos