Ya no bailo

Mis ojos no se arrancanhoy por fandangosy ya no bailo en el tablaoal son de tu voz. Hoy, mis párpados estaban agotadosde ver que en este tiempono has cambiadoy que sigues teniendo tus miedosencerrados en un cajón. Teníamos una conversación pendiente,pero era más fácil mirar hacia otro lado,hacernos los despistados,y disfrazar el entusiasmocon trajes deSigue leyendo «Ya no bailo»

Parpadeos

A veces se cierra el ojo tan fuerte que los párpados quedan sellados. Otras, ese bailoteo es tan ligero que no hay ser, pensamiento o acción que logre que se tambaleen. Imagen: Borzui

Reverdecer

Con cada despertar primaveral volvía a brotar, perdiéndose a sí mismo en esencia. Sólo quedaba la opción de poder comenzar, de nuevo, y jamás retroceder. Dejar atrás la negritud que nublaba su camino era una gran oportunidad para lograr reverdecer.

Enseñando(nos)

Para enseñarte a quererte prepararé el café cada mañana, no solo cuando me vaya, también cuando venga a verte. Y así aprender de tus mañas y que con ellas aprendas nuevamente la facilidad con la que posees el mundo cuando mi mundo solo pide tenerte. Para enseñarte a buscarte cuando la vida te ha vueltoSigue leyendo «Enseñando(nos)»

La mazmorra

Las extremidades agarrotadas del desuso. Mueve los hombros para recuperar el control de su cuerpo. Abre los ojos para comprobar que sigue existiendo, que continúa viviendo contra todo pronóstico. Cuando lo hace, nada más que oscuridad alrededor. El olor a humedad se ha enquistado en sus sienes palpitantes y revolucionarias. Un zumbido le cuenta que está sol@,Sigue leyendo «La mazmorra»

Del todo a la ¿nada?

¿Qué? —pregunté sorprendida. No podía creer lo que me estaba sucediendo. Estas cosas no solían pasarme a mí. Aquella no debía ser mi historia. No podía serlo. Mientras me intentaba convencer de estas tres frases, me mantenía inmóvil sentada en aquel sofá color crema. En la habitación no se hallaban las respuestas a mis preguntas.Sigue leyendo «Del todo a la ¿nada?»