La despedida

Tic-Tac. Tic-Tac. Comenzaba a amanecer. El tono arrebol del cielo entraba por los ventanales, señalándome sin misericordia la salida de tu habitación. A mí, que me abrazaba a tu cintura, en un último intento por sentir el calor de tu piel. Era tarde. Y tenía que huir: de lo nuestro. De ti y de mí.Sigue leyendo «La despedida»

Cuarentena

Seducen las sedosas sábanas del blog.Tienta el tic-toc estentóreo del teclado. Bien besar a mi bella quisiera.Apenas palparla se puede en su imagen. Burla el sentido de toda una vidaquedarse atrapado en un mar tan virtual. Desespero con ansias por una salidaque lleve a volver a una senda vital.

Te mentiría si te digo…

Jacinta: Te mentiría si te digo que no he tratado de salir de aquí, de este lugar sombrío en el que un día caí. Te mentiría si te digo que no he sentido como se quiebra mi corazón cuando escucho mencionar tu nombre, tu historia, tu voz. Jacinta, pero es la vida que a vecesSigue leyendo «Te mentiría si te digo…»

Qué tímida manito

No me animo a mirarla. Ni menos, a nombrarla. Pero allí está, la mano de ella extendida hacia el costado. ¡Dios mío, qué momento! Estamos ella y yo acá, sentados en el mismo asiento del tren, y no me animo. ¡Pensar… la de veces que pasé a propósito frente a la puerta de su casa!Sigue leyendo «Qué tímida manito»

Ébano y marfil

Se conocieron hace veinte años, al calor de una movida campaña electoral. Camelia era muy jovencita, frágil y delicada, vestida prolijita, traía unos papeles de la escribana para llevarle al padre. Al pasar por la esquina vio dos hombres jóvenes sentados a la mesa del bar; le llamaron la atención los claveles de las solapas.Sigue leyendo «Ébano y marfil»

Cercanía riesgosa

Un verano, apenas terminado quinto de escuela, Gonza fue con los padres a pasar las vacaciones en un pequeño balneario del este. Disfrutaron de tres semanas muy tranquilas. Lamentando mucho, eso sí, no haberle podido dar hermanitos a su único hijo. Pero Gonza, siempre activo, hacía cosas, paseaba, recorría, miraba, preguntaba. Sin pausa pero sinSigue leyendo «Cercanía riesgosa»