A las doce.

Sigo respirando.Tal vez cuando lleguen las doceme ahogue en mis deseos convertidos en uvas,tal vez cuando lleguen las doceeste vacío eterno se desvanezca por fin. 365 días y sigo respirando.Más de cien años y sigo respirando.Qué cruel naturaleza que me permite seguir haciéndolo. ¿Cómo explicarle a mi razón que mi alma sufre?Este llanto interno queSigue leyendo «A las doce.»

No, yo es que soy de aquí

El otro día casi me echan de mi ciudad. Sí, fue una experiencia horrible. Todo fue por culpa de mi novio, que se empeñó en que fuéramos al museo del Prado a ver una exposición temporal sobre la obra de Goya. Yo le intenté explicar que cualquier persona de la ciudad que se precie noSigue leyendo «No, yo es que soy de aquí»