Cítricos

Tu voz es a mis oídos,lo que la abeja libadora para el azahar. Y llega luego, la independenciagravitatoria, del árbol con su fruto maduro;que se revienta contra el sueloo contra una daga, encima de una mesa. Del color del fuego, es el cadáverque yace, semi esférico, delante del tronco.Del color del fuego, es también,mi miradaSigue leyendo «Cítricos»