Dos vocaciones

Hay una llamada a la paz y una llamada al fuego.Oigo, sí,a aquellos simbiontes que esculpen el espíritu,que exigen la moral, el éxtasis, el amor, el silencio. : Quiero ser llama brava, libre, inmensa, voraz. Quiero ver el tiempo siendo pasto de mi deseo, de mis ilusiones y mi esperanza; verlo todo, tocarlo todo, conocerSigue leyendo «Dos vocaciones»

Odiología

odio tener que hacer acto de presenciaen paños menoresy enunciar mis odios,avergonzando a mis escasos amores,a mis escasos patrocinadores,odio cuando la ignoranciase viste de inocencia,cuando la villana de la pelise hace pasar por la mosquita muertay me atrapa,odio tener que acercarme a la ventanapara concluir que nada ha cambiado,que todo sigue igual de bien,que todoSigue leyendo «Odiología»

taedium vitae

Abro los ojos.No quiero despertar. Abro la cerveza.No quiero sentir. Abro la puerta.No quiero salir. Abro la boca.No quiero hablar.                                                                         Suplicio de la almeja, violada por la vida.                         Tanto ruido inútil, tanto vaivén, tantas aspas y tan poco viento. Al final, florezca o no,la rosa siempre termina seca. Roberto Garcés Marrero@rgmar84Leer sus escritos

Tormenta de primavera

En cuarentena.A través de la ventana.Semidesnudo observouna tormenta de primavera. Los verdes tejados resbalan.Los balcones lloran goteras.Los vecinos corren como balasa oler el petricor.Pólvora que regenera. Rojiamarilla ondea una banderacalada de súbito por gotasde sanación,purga, libertad, veraneo y diversión. Un coche irrumpe enervando su cólera.Curvando la esquina, cauteloso.Ella lo advierte y aceleracomo la popo trasSigue leyendo «Tormenta de primavera»

Ciudad gris

A veces me cuesta imaginar una ciudad grishasta que me atrevo a pensarlay abro los ojos para que mis lágrimas corran lentamenteborrando los rastros de color que habitan en mi memoria. Nací mirando amaneceres cargados de neblinasin saber que las esquinas de mi cunase convertían en una cárcel que me atrapaba en sus entrañas,hasta queSigue leyendo «Ciudad gris»

Donde el tiempo no existe

Hay tequieros que no se dicen.Hay nudos en la gargantacomo soles que se apagan.Hay tequieros que lloran en silencioentre bambalinasde sonrisas impostadas.Hay almas sin edad,que recogen tequieros silvestresallá donde el tiempo no existe. Ana InVersoversoinversoLeer sus escritos

Invasión

Y llegó el día más temido por todos. Los muy salvajes nos atacaron de todas las maneras posibles, rociándonos con líquido inflamable y quemando nuestras viviendas. Esos malnacidos mataron a mis hermanos y hermanas sin mostrar ningún tipo de piedad. Los pocos que quedamos con vida nos marchamos rápidamente, pero con la férrea convicción deSigue leyendo «Invasión»

Crezco

Crezco como la enredaderaque trepa por el tronco.Confuso. Liado.Sin saber por dónde tirar.Enmarañado.En un laberíntico caminoque desea culminar,ver la luzque espera…Y llegar. Crezco como la enredaderaque trepa por el tronco.Un ascenderque se dibujacomplicado.Derrotero quese presenta vago,difuso, caótico.Pero, ante todo,intrincado. Lo asumoy lo abrazo. Carlos VeraBlog de CarlosLeer sus escritos

Deshilachado

Un archipiélago textil,un camino de telas que se extiendepor el antártico suelo fríode esta habitación hueca y vacía. Persiste tu olor,marea de seda que envuelvelas huellas que dejaste. Hilos que se pierdense enredan en otros cuerposque nunca tendrán el sabor del tuyo. ¿Ahora dónde escondo todos los barcosencallados a un costado de la almohada?¿Cómo cubroSigue leyendo «Deshilachado»

Ser o estar

No tengo las estrellasni el atardecer llaneroni los frutos maduros,solo tengo una marañade ilusiones perdidassin hoy o mañana.Lo único que habita en míes el miedoa despertar y no serlo que quería ser… Samara Siabato@samsiabatoLeer sus escritos

Treinta años hoy

No es el tiempo de hablar de las sonrisasque ocasionas            (¡maldita -otra- adversidad!)Ya he llegado a la edad de cosas simples:Treinta «Buenos días»Treinta «¿Cómo vas?»Treinta horas a la semana(bueno, menos,            pero igual como si fueran)             treinta. Treinta segundos            tú… adentro… (…) afuera (…) dentro                                     fuera… adentro… afuera… adentro… afue–Treinta minutos            (luego)                                                 humedad. Treinta años:y tu voz de nieve-en-el-día conSigue leyendo «Treinta años hoy»

Lo que dura, dura

Principios de agosto:música rockmiradas casualesdiálogos largos; temas varios.Bebida: cerveza. Mediados de agosto:música jazz, clásica, rockmiradas con propósitorisas, caricias inocentesconversaciones eternas; temas personales.Bebidas: café y vino. Principios de septiembre:música siempremiradas cómplices, besos, cariciascharlas mínimas; tema sexo.Bebidas: cerveza y vino. Mediados de septiembre:cariciasbesospenetraciónnecesidad.Bebidas: saliva, semen y sudor. Principios de octubre:coloquios, sin música.Bebida: sed. A. Cecilia M. Solanodiariocatartico.blogspot.comLeerSigue leyendo «Lo que dura, dura»

Una casa, no un hogar

Vivo en una casa sin colores ycada vez que amanece huele a centeno.Aquí donde he perdido la noción del tiempopermanezco encerrado sin esperar que algo cambie. Por más que intento tocarla, cada vez está más lejos.Las paredes blancas están enfermas de mí.Las palomillas, moscas, ratas y hormigas me han traicionado,no me queda nada más queSigue leyendo «Una casa, no un hogar»

Literatura triste obligada

Advertencia: el siguiente artículo contiene spoilers literarios. Todos hemos leído literatura triste, literatura dramática en su desdicha. Literatura que, de tanto consternar y afligir, nos termina convenciendo de ser la única que existe. Hace poco leía un artículo de Alejandro Zambra donde comentaba sobre los títulos del must-read, esa clase de literatura que no teSigue leyendo «Literatura triste obligada»

Sirenas

Las sirenas desoyenel candor de la aurora,es su piel un murmullode quimera en la noche. En sus sueños caminansobre prados de hortensiasy en sus pies la inocenciase declara culpable de beberse el olvidoque germina en el viento,de rozar con sus dedoscada charco de estrellas. Las sirenas esperan,como espera la nieve,un milagro de solesque deshagan suSigue leyendo «Sirenas»

Olas

Lava la ropa la madre del hijo lejanocuerpo encorvado, mirando sus manos moviéndose enérgicas,sin dejar nada suciolavando como todos los viernes por la nochesábado secodomingo plancho.Mira el hueco de la pared ya sin clavosin decoraciónla pintura blanca toda descascaradade humedad y lágrimas.Piensa:parecen olas. Paradero a las 6:15intenta llegar a tiempo.Serpentea hasta el fondobolsa en laSigue leyendo «Olas»

Última mirada

Me encontré con quien fue el amor de mi vida mientras caminaba por una calle fría de un país que no es el mío… Teníamos muchos años sin vernos a los ojos. Noté en su mirada que ya no fumaba, que seguía sintiéndose nerviosa al conducir y que la experiencia de emigrar le había cambiadoSigue leyendo «Última mirada»

Sin deberle nada al mundo

Yo dejo la palabra sobre la palabrala palabra abrigadora de palabrala palabra resorte de palabrala palabra suelo y excremento debajo de la palabraque salga a airearsey se exhaustey duerma luego a sus anchassin deberle nada al mundo. Yo dejo libre la transgresora palabraque no sabe lo que dicey no se entiende a sí mismay seSigue leyendo «Sin deberle nada al mundo»

Beber juntos

Una carrera hacia el mar en una de esas playas largas.Para coger agua con las manos haciendo cuenco.Y acunarla y lanzarla al aire hasta que destelle. Guardo silencio.Para disfrutar del simple estar. Para recoger el agua de sol y llevarla corriendo de vuelta a un amigo sediento. Julio Expósito LópezLeer sus escritos

Yo te vi cuando venías por mí, Catrina

Yo te vi cuando venías por mí, Catrinacompatriota de mi tierra de tembloreselegante y natural, como las florespeligrosa y contundente, como espina. Me rodeaste con los huesos de tus manosme llevaste hasta el altar de canto y danzadonde tú expones aquella semejanzaque olvidamos mientras hemos sido humanos. Me llamaste por mi nombre de poetisalo grabasteSigue leyendo «Yo te vi cuando venías por mí, Catrina»

Se figura una fórmula

Perder el entretenimientode la asociación de palabras,y negarle así al sentimientoun antaño anhelado. Que la poesía es un juego de espejosy la multiplicación de la evocación permitela transmisión de una frecuencia,                                                                        (escuchada por)los oídos que dejan de ser humanospara transmutarse en caracolas y tambores. Escribir de la Vida y la Muerte,como si las raíces fueran anclasSigue leyendo «Se figura una fórmula»

Ave Fénix en Teherán

Décadas hechas cenizas. Muertas de miedo.Y renacen siendo libres.La opresión cortó sus alasy en la lucha cosen sus cicatrices. Una a una. Todas son.No habrá machismo que las someta.¿Por sus venas? Una rebelión. Se acabó vivir anclada.El ave fénix prendido en llamaspor las calles hizo arder el hiyab que las anulaba.Ha vuelto a brotar laSigue leyendo «Ave Fénix en Teherán»

La infancia es una voz

la infancia es una vozy el resto del tiempo que nos queda                                                un tímido eco la inocencia escabulléndose por entre los huecos de la niñez como un niño que sientecomo un niño que vive                                    tener los ojos cerrados ante la luz cegadora querer retroceder al primer instantecuando tu pequeño cuerpecito estaba hecho de lágrimas rojasprevia conciencia deSigue leyendo «La infancia es una voz»

Orihime e Hikoboshi: dos estrellas orientales

Dos estrellas nos observan en verano con especial destello, Vega y Altair, los amantes de la Vía Láctea, cuando se celebra en Japón el Tanabata, la Festividad de las Estrellas, en memoria de una leyenda que cuenta la historia de amor entre la princesa Orihime y el pastor de bueyes Hikoboshi. Orihime ocupaba dichosamente suSigue leyendo «Orihime e Hikoboshi: dos estrellas orientales»

Haz tu fuerza

¿Es tu fuero desafuero?¿Desaforo es tu faro?¿Es tu fuerza farsa adentro y farsa afuera? ¿Es tu faro fuero afuera?¿Es tu afuera farsa y faro?¿Es tu fuerza encanto afuera y fuerza afuera? ¿Hasta cuándo? ¿Hasta cuándo estancarás tu fuente en cántaros?¿Por cuánto? ¿Cuándo fuente que en ti encuentresfluirá en flamante canto? ¿Cuándo harás tu fuente fuerza,paraSigue leyendo «Haz tu fuerza»

Espiritu del fuego

Sopla,exhala todo tu desdéntoma grandes bocanadas de aire y espira.Llena, lobo, mi casa de paja, de viento venenoso.No importa cuánto soplesni cuánto tiempo lo hagas,mi casa es de pajapero dentro de ella habita el espíritu del fuego.No importa la fuerza de tu aliento huracanado,aunque logres derrumbar mi casano podrás apagar mi llama. Mariana Galviz@marianagalviz7Leer susSigue leyendo «Espiritu del fuego»

Máscara mortuoria

Mi tristeza son ortigas creciendo a su libre albedrío;en un río que desemboca en charcos de sangre.La penumbra se retuerce cuando el sol yace escondidohaciendo del paisaje un velatorio; el odio no se comparte. No existe refrán que describa mis andanzas.Tiempos de bonanza desechados como el hambre.Un calambre en el comportamiento rompe la balanza.Rechazo alabanzasSigue leyendo «Máscara mortuoria»

Lenguas de fuego

Visitamos la sórdida bellezade la geometría urbana,ante la luciérnaga bermellónnos detienen los pasos:uno, dos, tres ‒de buen fanático impulsoal alquitrán vasto me arrojaba‒.Mas conservo piel y cuerpo sanguineamentedilatado, extensa lengua de fuegoque abrasa las cavidadesen las que duerme la palabra:¡pirómana es, pirómana la ansiedad!Huele a ceniza la boca y la gargantase angustia, ahogada, por elSigue leyendo «Lenguas de fuego»

Septiembre

Recojo mis manosque antes sembraron flores.Oigo el canto de un pájarosilenciado entre rencores.Siento que la oportunidad pasa cercay se escapa si no la coges.Juego al escondite con el tiempo.¿Cuánta incertidumbre cabe en un recuerdo? Yamila Alvi@yamila_alviLeer sus escritos

Los años

No sé cómo tomarme en serio la vidani cómo devolver un abrazo con una palabra,ni medir distancias,ni encontrar continuidad en la alegría. Somos las cosas rotas que dejaron los que huyeron,los mismos que reposan la soledad en una hamaca.Los que no murieron trabajando y se quejan de la vida que les queda,los que aún noSigue leyendo «Los años»