Mi consuelo

Me desgarra el miedo.Me tortura la desconfianza.Nadie me querrá como yo lo hagoy eso me asusta. Porque yo me veo con ojos sincerospero otros con simple deseo.Me da miedo quedarme solaporque la soledad me ahoga.Pero temo que me quieran demasiado. Espero no arrastrar conmigo a nadieal abismo de contradiccionesen los que me baño cada mañanaySigue leyendo «Mi consuelo»

La desconfianza como prudencia

Precisamente porque disponemos de ambages, que difuminan la carga semántica de lo que entregamos a los otros como dardos que envilecen a quien remachamos con sutileza, interaccionamos cual corteses ciudadanos educados en la hipocresía del diálogo. Así, convivimos como si hubiese un pacto social hobbesiano de no agresión, aparentemente distendidos y afables en el trato.Sigue leyendo «La desconfianza como prudencia»