La despedida

Tic-Tac. Tic-Tac. Comenzaba a amanecer. El tono arrebol del cielo entraba por los ventanales, señalándome sin misericordia la salida de tu habitación. A mí, que me abrazaba a tu cintura, en un último intento por sentir el calor de tu piel. Era tarde. Y tenía que huir: de lo nuestro. De ti y de mí.Sigue leyendo «La despedida»

Cuarentena

Seducen las sedosas sábanas del blog.Tienta el tic-toc estentóreo del teclado. Bien besar a mi bella quisiera.Apenas palparla se puede en su imagen. Burla el sentido de toda una vidaquedarse atrapado en un mar tan virtual. Desespero con ansias por una salidaque lleve a volver a una senda vital.

Ducha de pena

Cae y se desliza. Se siente, pero escurridiza. Parece firme, pero pide paso. Intento abrazarla, pero no hay caso. Es como la esperanza que se me escapa entre los dedos. Esperanza, ¿adónde te fuiste? Desespero esperando que me mires. Nada más que eso espero. Y nada menos. Porque la manera que me mirabas en laSigue leyendo «Ducha de pena»

Eppur si muove

Estoy huyendo y no puedo. Estoy desesperado y no sé de qué. El aire me falta, la garganta se me ahoga. Siento que me fallan las fuerzas. … eppur si muove Dios mío, ¿por qué me has abandonado? Mis afectos se fueron casi todos. Solo me queda la esperanza de no fallarles a los queSigue leyendo «Eppur si muove»

¿Qué es para ti la soledad?

Y te sientes sola, porque nada importa. Tu pasado ha terminado y tu futuro está estancado, sientes vacío, soledad y rabia. Porque por primera vez en la vida, no tienes el control y eso te aterra, te aterra sentir esa vulnerabilidad que te hace ser la persona que dijiste que nunca serías. Te aterra tocarSigue leyendo «¿Qué es para ti la soledad?»

Lo siento, mamá

¿Sabéis que es lo más duro que me ha pasado? ¿Lo más duro que he experimentado en mis últimos años? Tu ausencia. La ausencia de haber perdido a alguien en mi vida por otra persona. Y es que, aunque lo desee, ya nada volverá a ser lo mismo. Siempre me dijiste que la familia es loSigue leyendo «Lo siento, mamá»

Pasos desesperados hacia la noche

Brota de nuevo la sangre de mis heridas, supurando miedo y desesperación ante la inmensa soledad que deja tu vacío. Todo me pierde y me enloquece, abandonándome en la indolencia de mi suerte. La rendición ronda la mente como un sombra maldita. Pasos insolentes en el suelo errático de la memoria, que torturan la razónSigue leyendo «Pasos desesperados hacia la noche»