Surfeando

Surfeando entre olas de ginebray el humo de un cigarro,todo me provocó tanta náuseaque acabé vomitando. Vomité oscuridad,mezclada con demonios desaliñados-sin vinagre, aceite ni sal-,que me hicieron maullarcual gatito asustado. Ya no quiero espuma rubiapara evadirme de este mundo;ya no quiero sucumbir al clímaxen discotecas hasta altas horasde la madrugada naufragando. No quiero sombreros deSigue leyendo «Surfeando»

Mi funeral

Parado ahí, ante ese féretro desconocido, no pude evitar tener las reflexiones más crueles y crudas que no deberían ser normales a esta edad. Los asistentes que se acercaban para dar su último adiós no parecían mostrar el mínimo sentimiento de tristeza por quien yacía en el ataúd. Solo los más cercanos eran quienes derramabanSigue leyendo «Mi funeral»