Canción de época

A Víctor, el marido de LorcaDon Federico le dijo a su marido:A nuestro Guillermo Felipe,que lo han molido a palos por haber nacido humano.Nadie dice nombres.En el baño lo han acorralado entre tres.Ay, ay, mi Guillermo Felipe.Que se va a tener que mudar otra vez. Sí es verdad, sí, Federico…Que le quitaron, como a mí,Sigue leyendo «Canción de época»

Aquí, diminuto espacio entre mis huesos

Aquí, diminuto espacio entre mis huesossedimento intangible entre piel y personamás conmigo que en mímás yo misma que yo, que soy tan míaaquí, estrecho rincón primigenio que sucedeen los siglos que llevo por dentrocomprimido instante casi nuloque soy,            ¿cómo es que abarcas, diminuto espacio entre mis huesos,            cómo es que contienes del todo mi infinita            soledad? (Perpetuamente conmigo)Sigue leyendo «Aquí, diminuto espacio entre mis huesos»

Sororidad

Brota del hecho de la violenciauna prímula que a la primaverapremura el paso.Tendida bajo el melancólico llantode nuevo hacia la tierra se estirano alcanzando la luz que emana la vida.Otra prímula despierta del sueño,levanta pétalos violáceos en su auxilio,abarca con su tallo las desconocidas hojas—el invierno las abandonó en su germinar—Llueve el dolor en susSigue leyendo «Sororidad»

Mohíno

La melancolíaque arrastran los díascuando el frío es inoportunoy el cielo parece caerse,es como un túnelempapeladode recuerdos. Tu fantasmahumedece mis memoriasy sale a vagabundear descalzoarrastrando sus soledadesy gritos inaudiblesque retumban entre mis paredes. Como una radio viejaque no se apagani disminuye su volumen,mientras alguien corre a esconderlaen algún armario,bajo las mantaso en la lontananza habitacióndeSigue leyendo «Mohíno»

El comienzo

De qué está hecho el bosqueMe arrastran sus pastosComo tentáculosQuieren que yo me pierda tambiénDe quéSi yo nací aquíFui escupida por el remolino que todo lo tragaY no lo ve la noche cuando andaTocándonos a todos con su bastónPara comprobar que dormimosA mí me dejó libreEn su enorme puñoUn ensayo de ser humano del queSigue leyendo «El comienzo»

Cómo viene al mundo el bebé

¿Cómo viene al mundo el bebé?El bebé viene al mundo del revés,sus pies cuelgan flotantes en el airependiendo de un hilo mientras la madreapoya los suyos sobre una pared blancaen la que descarga su dolor con las uñasmoradas inyectadas en sangre.Los ojos de los espectadoresse sirven en fríos platos de hierro quedescansan en una mano,Sigue leyendo «Cómo viene al mundo el bebé»

Salvaje

Veo. Observo. Callo, pero siento. Una mirada. Obscena, desenfrenada, primaria. Una boca entreabierta. Labios que esperan. Mordidos, anhelados, disfrazados de carmín y deseo. Palabras entrecortadas, señaladas, lascivas, envalentonadas. Unas manos. Dedos que garabatean en una piel dispuesta, tersa, suave, encelada, en alerta. Un cuerpo. Tenso, arqueado, sublime, ansioso. Ropa que estorba. Se desliza, atropella elSigue leyendo «Salvaje»

Sin ilusiones

No pienso en el futuro;no me atoro en los deseos.Los dados seguirán botando.Las agujas girando;la gente muriendo. Regálame silencio, paz, tranquilidad.Abrazo la tristeza sin sentir temor.Vaga mi mente en agradable soledad.Aguanto el frío extremo y el calor. Ellos ya no pueden influir en mí.Han perdido por completo su poder.Cuántos quedan a su merced…Niños felices conSigue leyendo «Sin ilusiones»

Revés de la fotografía

Me vi con los pies ensalitradosen un portaretrato de maderade una calidad inherente al tactoal sentimiento que me transmitía me vi sentada en la orillamojando mi turbia melenahaciendo carantoñas variasa la fotografía que me guardaría(al recuerdo inherente del éxito)una fiel respuesta de toda una vida tantas veces en lugares asíme vi a mi misma enSigue leyendo «Revés de la fotografía»

Que la luna nos proteja de este frío

Hubo una vez cuando la vida no dolía. La gente no desaparecía sin dejar rastro y el futuro ofrecía promesas en lugar de desengaños. Lo llamaré juventud, inocencia, salud. Ahora entiendo que la vida está hecha de pérdidas, algunas más dolorosas que otras, pero todas punzantes y con potencial para desgarrar el corazón. Dicen queSigue leyendo «Que la luna nos proteja de este frío»

Diecisiete palabras

Quierodejarmecaeryperderelsentido,decirlaverdad,esperartedormido,hacermivoluntad,quererteinfinito. Pero lo cierto es que diecisiete palabrasno quieren escribir un poema,quieren decir mucho másde lo que cabe en ese espaciosaturado de enter. Lo cierto es que las diecisiete palabras,se han juntado para decirte un te quieroque no castigue ni se venda a plazos. Lo cierto es que la poesía me está saliendo cara,pero noSigue leyendo «Diecisiete palabras»

La cadencia de la vida

Impasible presientola cadencia de la vida,desprotegida, esa desventurael pedirle al tiempo un favory obtener, naturalmente,objeciones a cambio. Me desvisto de ansias,me fomento de irrisorias ilusiones,me desbordo de flagelos,me anestesio por esperartodo lo que tenga que esperarpara colmar la pacienciaque nunca se acalla. Sabrosa solemnidad menguante,desconozco de sus efectosregocijándome en el descuidosuscitado así de misterios,de extrañeces,Sigue leyendo «La cadencia de la vida»

Brújula esdrújula en décima

Con esta túnica fónicahago una esdrújula décima;será tachada de pésimau óptima, según la crónica.Si vas siguiendo la tónicade este ejercicio algo hedónico,¿qué es? ¿Cacofónico? ¿Eufónico?En lo lingüístico hispánico,¿qué es lo que causa más pánico?Esto. Lo irónico crónico. Diego Mattaruccodiegomattarucco.comLeer sus escritos

Enigma del signo y del sentido

Ante mí las puertas del signo.En su frontispicio hay escrito: “He aquí la palabra,he aquí todo lo que esta contiene.             He aquí, primero:            la letra, solo ella, y allá nada más ahora es,            más allá de Nada, solo            todo el vacío, el silencio todo, que es            toda pulsación aún no vivida, es            sangre inmanente al aire vacuo aún no cortadoSigue leyendo «Enigma del signo y del sentido»

Mameta

Qué rebelde. Qué retobado. Qué majareta. Se escapó otra vez. Otra de sus travesuras. Se escurrió por esas calles. Esas que todos le dicen que son un peligro. Se metió en un antro. Ni se imaginaba lo que era eso. Se le antojó divertido. Lleno de humo y vasos de colores. Él veía tipos queSigue leyendo «Mameta»

Olvido

El reloj pasa y tiembloodio el dolor,amo el olvido.La arena cae en calima,filigrana de tiempo,sobre mi frente de agua.La vida, tan quebrada,esparce su simiente sobre las horasentre los meses y los cementerios.Me tuerzo y descalabro,bizqueo de sedy de miedo.Un año mancha al otro,y no olvido.Deseo o calloun segundo pare al siguientey nazca el nuevo misterioqueSigue leyendo «Olvido»

Catarsis

¿Cómo sigue la poesíaahora que me he trasladadoal oscuro tras tu ventana?Y el brillo de tu mirada no refractael cristal que se empaña,            que se quiebra,mas no en el sabor de los colores            o el ruido blanco propagado. Tu eco, estático,ya no encuentra interferencias.Los puntos ciegosa mí me han acorralado.No te veo más,toda mácula se ha degenerado.Sigue leyendo «Catarsis»

Cauce primigenio

La piedra sobre la piedra.El latido del ángel.La eternidad.El crepúsculo.Desparramada a un margen y a otrode la carretera, toda de cuneta y grava,recupero el pulso matemático y las horas,que reconducen mi rumbo hasta aquí.Mi voz es el agua que moja las piedras.La sed de la tierraabocada al cauce primigeniode este cuerpo, que aún se intuyelibre.Sigue leyendo «Cauce primigenio»

La cita

no sé si quedamos en vernos a una hora,en tal sitio, en tal fecha,pero aquí me encuentro,esperándote a veces preparado,otras no en el estado más indicado,esperándote no sé por qué ni para quéy no llegas, y no me voy,menos sabiendo si me lo merezco,menos si sabes que te espero,que debes llegar c. a. camposLeer susSigue leyendo «La cita»

A lo mejor

A lo mejor no me extrañasA lo mejor no me piensasA lo mejor no me recuerdasA lo mejor ni te importaba. A lo mejor yo te imaginabaA lo mejor esto nunca sucedióA lo mejor yo sola me ilusionaba ¿Aló? …mejor                no diré nada. Mafe Piñeres@mafepineresLeer sus escritos

Bifurcaciones

Cuando tus ojos cruzan mi umbral,y los míos te atraviesan entera;y las pupilas invisiblemente alargadasse atacan, esgrimen y esquivan,evocamos un brote equidistándonos.Brote doble, de dos hojaso ramas o cotiledones,que abrazan, en cada encuentrolo que puede sery lo que nunca tendremos. Kabur@kaburrrrrrLeer sus escritos

Celta

¡Avivad las llamas!¡Ensanchad el alma!¡Llenad de aire el vientrey alegraos, mi gente! Que con el Samhaindamos muerte al estíoy no con menos bríonos abraza el porvenir. Del levante la miliciade la Galitzia oriental,del oeste impía brisala de Galicia comunidad. ¡Vivan las matriarcas,lanzas y espadas de la Galialos altos castros de Gales,feiticeiras e meigas de Portugal!Sigue leyendo «Celta»

Calle de la Princesa

Tengo más de mil camasen esta ciudad dormida,en la que una papeleraes hoy mi mesilla de nochey las farolas se conformancon parecerse a las estrellas. Camino por la acera sin vidallevando mis escasas pertenenciasen un carro que,quizá,en otro tiempollenó despensas de familiascon más suerte que la mía. Puede que esta nocheentre el agua a raudalesporSigue leyendo «Calle de la Princesa»

Después del amor: C.I.

La primera vez que fui en motocicleta a algún lugar fue a la casa de C.I. Por su casa habría de pasar un millar de veces, porque quedaba justo en la calle 45 con carrera 7, que es casi como decir que era la bisagra entre el camino a mi casa y el camino aSigue leyendo «Después del amor: C.I.»

Mar

Yo era para él, el mar, su marel abismola tentaciónel vacío.Todo en mí lo invitaba a caermis vertiginosas olas lo seducíanlo tentaban a sumergirse,a naufragar.Pero él siempre tuvo miedo de ceder,de perderse para siempre en mis profundidades,de ahogarse y no volver a ver la superficie.Entonces, desde una sillita en la arename observabame recitaba poesíay cuandoSigue leyendo «Mar»

Mi reina

Pertenezco a tus ojos,no respiromás que el aireque exhalan tus pupilas. Atardecen mis sienesen tus senos,como un soldesbordado en las colinas. Tremedales de almíbar,en la arenade tus inglesencallan mis goletas. En tus pies mi camino.Soy cometagravitandotu atmósfera de lirios. A tu mar va mi río.Mi coronason tus labios,tu beso mis dominios. Antonio Ríos@antoniorios.poesiaLeer sus escritos

Muertos vivientes

He borrado tus huellas de mi cuerpo,chupitos de lejía para borrar tu rastro,perfume de erotismo barato,con tonos de clara fríay días taquicárdicosbañando la escena del crimen.Quemé los puentes,rompí las calles,te vestí con mortaja de silencio.Ni así consigo exiliar a tu fantasma,ni el eco de tu risa;ni con litros de amnesia lo consigo:el corazón aún meSigue leyendo «Muertos vivientes»

Él…

Lleva la tormenta en su boca,el fuego en sus manos,el decir sin decirde una fugaz miradaque se clava en el plano astralde mis ojos,que ya no son pardos,sino rojos. Samara Siabato@samsiabatoLeer sus escritos

La frialdad del fuego

Cuando el fuego se vuelva fríoya no servirán las brasaspara cocer nuevos panes;Lo que en otro tiempoprometía ser hogar,se tornará fría estanciavacía de texturas, de saboresy de aromas.Cuando el fuego se vuelva fríola casa se quedará sola,por más que invadan sus salasbuenas gentes de risueña compañía.Ha llegado el otoño…el fuego se ha vuelto frío. AnaSigue leyendo «La frialdad del fuego»

La playa

Alfonso soñó por última vez. Tenía cuatro años y jugaba con la arena de la playa. A su lado, una bella mujer le sonreía sin quitarle los ojos de encima. Rodeado de sus hijos y nietos, Alfonso recordó uno de los momentos más felices de su vida, minutos antes de abandonar este mundo para siempre.Sigue leyendo «La playa»