Desesperación

Doy vueltas por la habitación, parezco una fiera enjaulada. Me siento pero me levanto enseguida como si tuviera un resorte que me hiciera saltar. Me acerco y te miro, sigues igual, no hay ningún cambio. Se me escapa el aire que retenía en los pulmones; no me había dado cuenta de que me estaba ahogando.Sigue leyendo «Desesperación»