Enredados

Te escabulliste, un buen día, de improvisto, haciendo ruido, y marcando el terreno. Y te fuiste, sin escrúpulos, sin miramientos, solo el adiós compartido y un icono de ironía, en el muro de las lamentaciones. Y la razón de tu huida, de tu sutil misericordia, de tu palabra maldita, de tu historia fatídica y deSigue leyendo «Enredados»