Despedida ferroviaria

Esta mañana veía el amanecer desde el tren. El bamboleo producido por la velocidad que alcanza el motor, el camino sin pérdida de las vías y el destino seguro al final del trayecto. Me esperaba el mar, no era una casualidad, era cuestión de tiempo que la magia se destapase, que el árbol diera susSigue leyendo «Despedida ferroviaria»

La profundidad de los charcos

Estoy cortada por la mitad, de este aOeste. En un repartirme sin éxitoentre cosas cotidianas, a cambio deun corazón en modo estándar. Me disuade el día, con el rugidoIndiscriminado de la luz,huyéndole de un zarpazo al horizonte.Siempre en rojo.Adormecido. Doméstico. Idéntica a mí, una huella -tierna todavía-contra el camino subyacente, eligela intemperie. Y no sucumbeSigue leyendo «La profundidad de los charcos»

Minimizando

Mi papá es mi abuelo,mi abuela es mi abuela,los dos están viejitos.Usamos los 3 el diminutivopara no decir esa palabra tan fea: viejo. En mi tierra nos gusta el diminutivopara hacer leves las cosas grandes,las cosas importantes,las vainas destructivas.Por eso,a mis orgasmos y a los de mis hermanaslos llaman la muerte chiquita,como si no fueraSigue leyendo «Minimizando»

Nunca más. Otra vez no.

«Nuestras tragedias nos han vuelto sabios y despiadados,más preparados para encarar el horror.Buscamos la paz porque hemos conocido demasiadas guerras.»Umberto Eco El próximo mes aún no ha llegado y ya le estoy escribiendo. Supongo que para advertirle de las desgracias, de la guerra que busca monedas y de la muerte que ni siquiera puede serSigue leyendo «Nunca más. Otra vez no.»

La mujer desnuda frente al espejo

«Las luces del carnaval arrancaron del silencio un ruido de cascabel que cayó entre nosotros. Rottweil, amilanada bajo la lluvia, depositaba contra las piedras brillantes de sus calles solas, algo parecido a una muerte previa: tiempo que se resistía a transcurrir y que se aferraba a la tarde con la dureza de un clavo contraSigue leyendo «La mujer desnuda frente al espejo»

Esperanza y coraje

Llené de estrellas mi cuaderno imaginando la aurora boreal, creyendo en un futuro venidero. Pinté astros desvelando el camino, amenicé con colores el cielo gris e hice del frío la mejor huida posible. El velero colectivo zarpaba aterrado por el devenir, ya no tanto a la deriva, pero sin mapa. Seguía dejando en puerto aúnSigue leyendo «Esperanza y coraje»

Los claveles y la revolución

Los matarony en cada aniversario recordamos,la memoria no claudica si no hay justicia. Hoy miro el mar y no sé volver la mirada atrássin agradecer el vaivén del oleaje. ¿Quién se atreve?A desfallecer si aún queda tiempoquién se atreve a no resistircuando la vida es nuestra. Belén Vieyra Calderonibelenvieyracalderoni.comLeer sus escritos

La herida humana de consuelo universal

«Su mirada errante se detuvo en mi rostro culpable»Hermann Hesse «¿Qué quedó? Tras tanto andar errante, el regreso»Milan Kundera La herida abierta a causa de un árbol genealógico migratorio, las secuelas de cada mirada discriminada, de cada muerto arrebatado y, sobre todo, de cada silencio obligado. La segunda generación de migrantes que no forma parteSigue leyendo «La herida humana de consuelo universal»

Conversaciones con el piélago

Es curioso como en el sueño de veranono permanecesni siquiera en el recuerdo del recuerdo.El mar te ha robado las alasse adueñó de tu colory la mística ha comenzado a darme respuestas más allá de tus ojosentre los versos y las páginas de esos libros que ya nadie abre.Las letras del abecedario ya no llevanSigue leyendo «Conversaciones con el piélago»

Llibres

Tengo un sueño en la palma de la manocomo un pájaro, está a punto de izar las alasy echar a volar.Tiene la mirada puesta en el mar,parece querer alcanzar el horizontebailar con él.A veces parece que le conversa y el otro le da coba,aún no consigo descifrar los mensajes de amor que se mandan,estoy alSigue leyendo «Llibres»

Mar de invierno

«El invierno se encargó de todo. Y también el viento.»Guido Mina di Sospiro La otra noche volví a soñarte, tan real, el mismo lugar de siempre: el paraíso. El cielo arriba y la tierra bajo nuestros pies. No albergábamos pasado en las manos ni futuro en los ojos. Presencia y presente, nada más. La suficienciaSigue leyendo «Mar de invierno»

Ahí está

Sí,ahí está la luz que se esconde tras las nubes.Ahí estási sabes verla,si la ansiedad no te ciega.Sí,ahí se encuentranhalosque se escapan entre la niebla.Ahí te esperansi puedes verlos,si tu necedadte deja…Puta ansiedad,puta niebla…Meretrices de un cuadro, autoras yartífices,causa yconsecuencia de una forzada sesga, de obligado juicio ysentencia.No hay conciencia. Carlos VeraBlog de CarlosLeer sus escritos

Puntilla de un intransigente pasado

Si es por mí te aconsejo arreglar los problemas.Algunos desaparecen y nos calman con su invisibilidad.Pero otros si no los hablamos nos dejan con heridas extremas,Extensas con el tiempo e irrecuperables en su durabilidad. Nos alcanzan y perpetran,Nos giran el rumbo de estabilidad,Nos cobran el fondo de sensibilidadMientras a nuestro dilema nos competa. Es unSigue leyendo «Puntilla de un intransigente pasado»

¡Atención!

¡Atención! ¡atención!, me presten atención:recibirán un aviso de atenciónen sus dispositivos móviles,al que no harán más que prestar atención.Por triplicado, en público y privado,iluminado y en color, con música,recibirán un aviso, atención.Atención a la noticia,me la presten, es un momento,atención, no se pierdan el aviso,pulse en su pantalla,aviso urgente e importante para usted,poca memoriapoca coberturaactualizaciónSigue leyendo «¡Atención!»

Análisis existencial sobre la muerte y otras vivencias

De la cavidad del ojo del muerto brota el agua,Que sin sal envuelve el huerto de su espalda,Nunca se acercó a ese etéreo horizonte,Desdibujado, sin patria, sin hambre, sin nombre. Tapaba el sol con su mano de plata,Secaba el mar con su lengua amaranta,Se envuelve, hastiada, de astillas magullada,Se salva, anclada, agarrada al asta. DeSigue leyendo «Análisis existencial sobre la muerte y otras vivencias»

Poema acéfalo

Sólo lo niño es humanoTodo lo demás está adulterado ¿A qué edad se nos presenta al dolor?¿Hasta cuándo terminaremos de conocerle?Parece una cordillera inacabableque desciende / para escalar nuevamente El dolor no es palíndromo de vocablopero sí de actoEs un gusano ovillado en la entrañadel que no se sabe cuál es la cabezay cuál laSigue leyendo «Poema acéfalo»

Hijos de la Luna

¿Y si la Luna…no es un satélite?¿Y si la Luna…es en realidadsólo una semillaen la inmensidad universal? ¿Y si esta semilla…está ahípara que florezca un nuevo amor? ¿Y si el Sol…no es su contratante,sino su protector y amante? ¿Y si…a lo que llamamos Eclipse,es un nuevoperiodo de gestación? Y de ahí…nace un nuevo amor… QuizásSigue leyendo «Hijos de la Luna»

La humildad

Revestida con tu cristalina y diáfana desnudez,un velo sutil y etéreo cubre tu inmaculada belleza,la gracia satinada y pulida enaltece tu sencillez,impasible como tallada y esculpida sobre piedra caliza. Tenaz ante los retumbantes y estrepitosos fracasos,con delicadeza y elegancia inclinas la cabeza,luces traje de modestia con los éxitos y logros,blanca como la estrella del albaSigue leyendo «La humildad»

La Isa

La Isa hablaba distinto cuando me contaba las historias de su familia. Como con más ganas. Una tarde nos pasamos por la casa de su Tía y entre las dos estuvieron relatando toda una serie de relatos y sinvivires de la genealogía de la Isa. Todo aquello daba para escribir una saga entera de venturasSigue leyendo «La Isa»

Podemos esperar un poco más (carta a la muerte)

Querida mía… Suelo esperarte todas las noches, te pienso en esos pequeños instantes de desesperación absoluta en los que me resulta imposible hacer algo más; no sé desde cuándo tengo esta costumbre, pero es bastante real: soñar que nos fundimos en un abrazo y me encuentro por fin descansando, recostado en tu pecho… No todosSigue leyendo «Podemos esperar un poco más (carta a la muerte)»

Coronado

Agujero oscuroformado por carne y huesoque rodea al hierro. Carne convertida en pan.Vino convertido en sangre. Puño al Imperio,castigo divinopor ser incomprendido. Me alcé tantoque la vista no alcanza a verme,iluminado, martirizado. Soñé para otrosque convertí en ricos,y desde el altar ahora se beben mi vino. Influencer consumidoa lo Black Mirror. He vendido millones deSigue leyendo «Coronado»

Brillar

Ay, cariño. Cómo brillas.Y cómo duele que no lo creas.Veinte años dando luz,Y cómo duele que no lo veas. Ay, cariño. Cómo iluminas.Con cada mirada, con esa sonrisa.Veinte años alumbrando.Y qué triste que no lo sepas. Ay, cariño. Cómo reluces.Y cómo haces relucir a cualquiera.Eres ese lucero en el mar,que señala el camino en laSigue leyendo «Brillar»

La revolucionaria juventud escritora

Por: Miguel Ángel García García Analizando las críticas a la juventud escritora tras la entrevista a Luna Miguel en El País. Twitter es un lugar repleto de polémicas, hacer uso de la aplicación es casi como caminar sobre un campo de minas antipersona, no sabes cuándo te va a explotar en la cara. Recientemente, trasSigue leyendo «La revolucionaria juventud escritora»

Gritar

Grito.O al menos creo gritar.Lo creo porque ya no sé si lo consigo.No, ya no distingo ningún sonido. Ya no se escucha,no se percibe.Pero yo sigo gritandofundiéndome con el aire. No noto vibración en mi garganta.La noto más profunda, dentro, muy hondo;la noto en cada músculo, en cada hueso,en cada uno de los poros deSigue leyendo «Gritar»

De tus ojos

De tus ojosLos misterios…Abismos sin explorarMe queman con el recuerdoDestellos de aquel brillar. De tus ojosLos caminos…Quisiera volver a andarHundirme en lo profundoDel hueco de tu mirar. De tus ojosLos colores…Pintados de luz solarEntre rubios y castañosReflejos de claridad. De tus ojosLos momentos…Vacíos, en soledad.A veces los sueño ¡vivos!Que me vuelven a mirar. Osvaldo ArenaBlogSigue leyendo «De tus ojos»

Presente

De reyes y reinas va el juego,de ver quién se hace mejor el ciegosiempre dejando el perdón para luego,ahogando el corazón en un cruel ruego. Todos quieren jugar a engañar,tanto, que se han olvidado de amar.Todos sueñan con otro mar. Tengo que decir, qué triste realidad,han abandonado la piedad,perdieron su humanidad,ya no saben cuál esSigue leyendo «Presente»

Cuarentena 8

Sólo el aire es perfecto.No hay causa para el pájaro.—Chantal Maillard A veces acudo a Diosy me responde en perfecto español«No hablo español».Después su voz se vuelve aire.Vuelve a ser airecomo el aleteo de un pájaro o un sueñoque pasa sin dejar rastro. ¿Adónde se fue Dios / y toda la demás genteque ha sidoSigue leyendo «Cuarentena 8»

Tus manantiales

Vi una gotita correr por tu ombligo,como escarcha en el pino,como miel en la flor;y la quise alcanzar con mi dedopara mojarlo del nácarde tu piel interior.Con la uña raspé lo más altode los montes profundosde tus sueños de amor,cual cascada en tiempos de lluviaderramándose el éterpor tu abdomen tibio.Y mis labios corrieron detrás deSigue leyendo «Tus manantiales»

Tú en la estampa de mi tiempo

No hace añosque me bañas, ni hace díasque me asedias, ni hace horasque me azoras. Pero sí, te avizoro en mis horasy las horas se hacen días, te me irradias en mis díasy los días son semanas, te me emanas en semanasque se imanan, se hacen meses; tú mis meses estremecescuando en ellos tú meSigue leyendo «Tú en la estampa de mi tiempo»

El verdugo de las historias de amor

¿Por qué serán tan pocos los que conocen la historia del desdichado hombre que solo escribía historias de aflicción y pesadumbre? Es muy común, quizás todos alguna vez hemos leído uno de sus poemas, cualquiera de sus relatos y hemos llorado sin siquiera evocar su nombre. Él es el que escribió todas las posibles formas de tristeza y suSigue leyendo «El verdugo de las historias de amor»