Septiembre o volver a empezar

Mi mente en blancolacerada hasta el más puro éxtasis que me impide soterraresta ráfaga de recuerdos de un tiempo lejano y al mismo tiempo aún por llegar.Gritan mis augurios el final del comienzo,el principio del final.Mis venas fulgurantesaúllan a la Selene de mi firmamentorogándole una vía de escape de la oscuridad de mi noche,rogándole aSigue leyendo «Septiembre o volver a empezar»

Érase un mundo de cristal

Te veo pero no te veote oigo pero no te oigote digo lo que siento pero no lo digote digo lo que siento pero no te siento¿no te siento? Estamos hechos del mundoy el mundo está hecho de nosotros Mi paraíso parece tan de ensueñotu palacio parece tan perfectote grito pero no me sientes¿no meSigue leyendo «Érase un mundo de cristal»

A cuerda

Veo los hilospero hago de cuentacomo si no lo supiera Giro en mis bailecitosregalando gestos que no comprendome rompo de a pedacitosun torpe muñeco desde hace tiempo Tengo miedotengo mucho miedosiento que si suelto esta cuerdacaeré y caeré y moriréy esta vez será permanente Mi corazón en vanomi corazón de palo Ilustración por Nicolás Lepka.

Una compañera anónima

Eres la constante  que permite a mis vacilaciones corretear libremente en el campo de mi mente. El tornillo sobrante perdido en algún rincón anónimo  de aquella extraña y compleja maquinaria invisible que intenta sobre la marcha, darle cierto sentido a los pasos que doy. Actúas como si fueras mi propia sombra, intentando demostrar una ySigue leyendo «Una compañera anónima»

19 de octubre

Hay un cielo azul que suele vestirse de rosa en ocasiones, que amenaza en bañarnos de negro y así apagarnos el verde de la esperanza. Hay heroínas que no vistieron de capa ni salieron en cómics, pero se hicieron indestructibles tras una pañoleta cualquiera. Hay guerreras que no necesitaron de armas y escudos para demostrarSigue leyendo «19 de octubre»

Quiero más

Una eternidad gozando de la nada.   Tiempo infinito en vida trivial…   Hiede, apesta, repugna en su existencia.   Quiero más.   Poema que forma parte del poemario «Trazas de vida».

Elevador

Pulcra jaula en movimiento, cápsula de aspiraciones y desencuentros que abre sus puertas al placer de extraños y caras conocidas. Nadie se queda más de la cuenta en aquel frío y asfixiante lugar, vagos ecos de las voces que lo habitan parcialmente  chocan en sus rincones olvidados. Es indiferente cuántas veces suba o baje,  puesSigue leyendo «Elevador»

Movimiento

Sin expectativas indagas,observas, mides, te adaptas.No especulas el posible mañana,vives el hoy, disfrutas el hoy. No cuestionas certezas,porque nos rodea la incerteza.Piensas en un paso, no es suficiente,caminas, corres, saltas, bailas … de todo, de todo un poco insistes ¡probar de todo!Sabes que el todo no es lo esencial,pero en el todo está lo poco,ySigue leyendo «Movimiento»

Melodía de desamor

Desde aquel día que te fuiste diciéndome que era demasiado bueno para ti no volteaste a mirarme más. No sabes cuánto me costó. Aunque tú, tú sí lo hiciste ver demasiado sencillo. Te volviste a enamorar, te casaste y hasta tuviste un hijo, según me contaron. Yo, sin embargo, no he cambiado. Sigo viviendo enSigue leyendo «Melodía de desamor»

¿Qué puede entregar alguien que ya no tiene nada? Sino su vida entera.

«Todos conspirando en contra del espíritu que va marchando serenamente»Emma Goldman Ni lejos de casa, la huida tenía sentidoni con las manos deseadas, la soledad desapareceni con el mar delante, el llanto escampa. El mensaje más claro vestido de silencio, la mentira latente en el miedo más universal de todos: la entrega. ¿Qué supone avanzar?Sigue leyendo «¿Qué puede entregar alguien que ya no tiene nada? Sino su vida entera.»

Tiempo derramado

Una taza repleta de tiempo  ha caído irremediablemente al piso. Tratar de recoger el líquido  sólo hará que las manos  acaben manchadas de vagos recuerdos. Soltar sendas lágrimas por tan preciosa sustancia  terminará por diluirla,  arrebatándole sus sensibles propiedades. Revolotear frenéticamente el charco que se ha formado,  distorsionará el reflejo de nuestra propia imagen.  ReflejoSigue leyendo «Tiempo derramado»

Habitas en mí

Inicio disjunto:éramos porque debíamos,ahora somos porque queremos,y de otra forma ya no podemos. Distancia o cercanía,en conflicto o en sintonía,en la razón y en la ilusión,ejemplo para mi corazón. Tatuado está en ti,con alas abiertas el Fénix.Si bien alguna vez te rendiste,moldeaste las cenizas, volviste,y en fuego te convertiste. A mi cómplice … ¡gràcies!en tuSigue leyendo «Habitas en mí»

No basta

Tiembla un par de manos en la densidad de la luz. Palpita un corazón humano tan fuerte que mueve el cuerpo, igual que mueve al mar la suavidad del viento. No basta para el hombre la felicidad, porque esa frágil ficción se agota en correspondencia con el tiempo, y las montañas pesadas de la existenciaSigue leyendo «No basta»

Una oportunidad

Ojalá te dieras cuenta lo valiosa que eres para seguir con un tipo como él, que a diferencia de muchas otras mujeres tienes la oportunidad de alejarte, de conseguir alguien a tu medida o simplemente amarte a ti. Pero entiende que ese maldito cobarde malgastó sus oportunidades y lo único que debes ofrecerle son finalesSigue leyendo «Una oportunidad»

Sal de tu zona de confort

Sal de tu zona de confort, me dicen. Arriésgate a nuevas cosas y ten la valentía de dejarlo todo atrás. Que la tranquilidad de tu casa no te ate ni te haga ‘esclavo’ a un lugar. Viaja, encuentra en sitios que imaginaste conocer a gente inimaginable. Da un salto al vacío y descubre que laSigue leyendo «Sal de tu zona de confort»

Y sonreí

Inmutable, con esa imperturbabilidad estoica,“no te preocupes por nada, son cosas que pasan”, y sonreí,sonreí con las lágrimas internas, como lo hacemos los cobardes,cuando al borde del abismo damos cuenta que somos mortales. Y sonreí,sonreí con la mirada fría del “no me importa”,todos tenemos nuestros mecanismos de defensa,cuando al frágil corazón lo abandona la tropa.

Arde mi halo

Tengo un agujero en el alma lleno de ramas, quemándose desde adentro. Veo el fuego germinar azul, es el más fuerte, y quema, quema. Primero quemó las hojas, las ramas ardieron después. Está helado el fuego. Tengo un agujero en el alma ardiendo a borbotones, y le echaré más ramas, que arda, ¡que arda!, queSigue leyendo «Arde mi halo»

Mónica

Mamá, me es imposible obligarme a soñar cosas que quisiera aunque tú seas mi pedido más constante día tras día. Pero despierto encontré la manera de traer recuerdos que parecían perdidos en alguna parte de mí, y es que eras mi todo… Eras mi lado derecho de la cama dentro de una habitación pequeña, refugioSigue leyendo «Mónica»

Gritar en silencio los triunfos

Vivo en una sociedad que me exige a gritar todos mis logros personales para ser alguien. Hacerme notar le llaman, qué estupidez más grande. Y yo, lleno más de derrotas que de triunfos, estoy apartado de su grupo selecto. Estar lejos de toda esa hipocresía barata es lo único que me salió bien. Es porSigue leyendo «Gritar en silencio los triunfos»

Una tarde en el museo

Miriam prefería comer un plato de coliflor antes que ver aquel museo, pero a sus nueve años no tenía elección. Caminaba unos metros detrás de sus padres, con los brazos colgando a los costados, la cabeza agachada y los labios apretados. Cruzaba salas llenas de cuadros, parándose cuando lo hacían sus progenitores. No se fijabaSigue leyendo «Una tarde en el museo»

Mozolo

Mozolo era un mochuelo común, rechoncho y de plumaje marrón y blanco. Aparte del nombre y el aspecto, no tenía nada de ordinario. Era el ave más lista de su clase y su profesora, la lechuza Hontza, creía que era el animal más inteligente del bosque. Todas las noches se sentaba en una rama delSigue leyendo «Mozolo»