Canguro del futuro

Con su mochila cargada de los restos de ese extraño objeto interestelar, la mamá canguro se rascó el pelaje fluorescente y se encaminó, a saltos, hacia el refugio nuclear abandonado. La descripción de aquel lugar le resultaba inefable. Predominaba el ambiente grisáceo, y los demás canguros le esperaban con cautela; se encontraba en el «CentroSigue leyendo «Canguro del futuro»