Mi funeral

Parado ahí, ante ese féretro desconocido, no pude evitar tener las reflexiones más crueles y crudas que no deberían ser normales a esta edad. Los asistentes que se acercaban para dar su último adiós no parecían mostrar el mínimo sentimiento de tristeza por quien yacía en el ataúd. Solo los más cercanos eran quienes derramabanSigue leyendo «Mi funeral»

Réquiem

Padre nuestro que estas en el cielo; nosotros estamos en el mismísimo infierno; santificado sea tu nombre; el sol quema más que otras veces, pero a pesar de ello me siento en tu reino… aunque no exista. Hágase tu voluntad. Vengo cargando la cáscara de lo que alguna vez fuiste, Rosalba. ¡Pesas tanto! Avanzamos lentoSigue leyendo «Réquiem»

Sufrido pesar

Una necrológica municipal. Un lugar vacío adonde no va nadie. Pero los amigos sí que fueron. Moro les pidió para estar primero él solo. —Déjenlo tranquilo. —Tris sabía que Moro no quería que vieran sus lágrimas. Entró a ese lugar, donde el cajón descubierto lo hizo estallar en llanto. Moro pegó con los puños enSigue leyendo «Sufrido pesar»

Diario de mi casa (parte III)

Un día, la abuela Poupée se fue de visita a lo de Marcos, estuvo una semana allá, una tarde cruzó la calle para ir a jugar a la lotería, no vio a ese inconsciente que iba a más de cien por hora. Por eso yo les tengo miedo a los autos. Qué horrible que fueSigue leyendo «Diario de mi casa (parte III)»