Capaz

Capaz de todo sin que nada me lo impida. Capaz de encontrar entradas donde sólo hay salidas. Capaz de saltar las vallas esquivando las cuchillas. Capaz de cantar nanas a los que duermen de puntillas. Capaz de envolver venganzas con las vendas de la sonrisa. Capaz de afrontar al alba lo que la noche noSigue leyendo «Capaz»

Soñando, te cumpliste

Me desperté como si de un sueño se tratara, esa sensación que sentía dentro de mí, hacía años que no la experimentaba. Cualquiera hubiera afirmado que horas antes dormía sobre mi cama o que era solo un sueño, pero yo, yo te diría que era tan real como las letras escritas en este texto. ¿PorSigue leyendo «Soñando, te cumpliste»

Ella

Ella, amaba la vida, la amaba más de lo que nadie llegó a amarla a ella, hasta que llegó él… hasta que llegó esa sonrisa en mitad de la tempestad que hizo que sus miedos se esfumaran. Él, la única persona capaz de entenderla y comprenderla, de reírse con ella, de secar sus lágrimas haciendoSigue leyendo «Ella»

Perdóname

Te pedí perdón un millón de veces, y en ninguna de esas palabras me creíste. Te pedí perdón y tú no lo supiste ver. Pensabas que con mis palabras quería volver a ganarme tu afecto, o que era una simple táctica para volver a tus brazos. Esos brazos, que tanto me habían protegido las nochesSigue leyendo «Perdóname»

Arte

Cedimos nuestra alma por la pasión, sometimos ambición de valías, ahogamos silencio en caricias tibias, así adquirimos el poder de Dios: Resulta en arte el menosprecio al «No», forja nuestro camino a nueva vida, —purificando cada idea erguida— llegamos a ser vino, agua y alcanfor. Y aunque a momentos huye el sueño de arte conSigue leyendo «Arte»

Con la tristeza

Viendo que la tristeza no cesa de acompañarme, —desde la fragua, desde la maleza— la invito a tomar té caliente la invito a jugar una partida de cartas, le invito de mi soledad encarcelada. El juego se pone interesante la plática mejor, hasta que la tristeza suelta una risotada y se queda de inmediato mudaSigue leyendo «Con la tristeza»

El ritmo en la sangre

Mi amiga Nidia quiso casarse con un cubano desde siempre. Decía que había algo que no podía explicar que hacía que le fascinaran esos negros de piel y corazón lleno de ritmo y sabor. Al fin de algún tiempo, se embarcó hacia la isla y allá conoció a Ernesto: un hombre delgado, sonriente y conSigue leyendo «El ritmo en la sangre»

Movimiento

El caliente movimiento, en tu mirada lo siento. Todos los mares se mueven, todos los vientos se estremecen. El día resplandece, y nuestra palabra muere. Los deseos se convierten en tormentos, las realidades se convierten en secretos. El dulce movimiento, en tu mirada presiento.

Cronología del amor

El amor eternamente ardiente, brota cautivamente. Con miedo de desnudarse, y mil ganas de amarse. Surge el deseo de atarse, sin tiempo de odiarse. Pero con la cobardía de entregarse, llega el afán de alejarse. El amor repetidamente extenuante, agoniza agobiantemente.

Colección de Haikus Ueshima Onitsura

1 Día de locos. Miro a mi pequeño: todo perfecto. 2 Amigos vemos compartiendo milagros: sueños eternos. 3 Miedo de noche. Si ella duerme aquí: noche en calma. 4 Está lloviendo. Los caminos del agua en la ventana. 5 Tecnología. Nosotros entre mundos… Naturaleza. 6 Hinchándose canta la rana: es orgullo.

Síndrome de Estocolmo

Adiós y buena suerte. Espero no volver a verte. Hoy te dejo abandonado en medio del pantano de tus monstruos infernales. Te suelto la mano y te empujo en picado. Y te cuento un secreto antes de partir por el sendero que se abre a mi izquierda. Es que tú no lo sabes, pero «vasSigue leyendo «Síndrome de Estocolmo»

Fútbol a primera vista (erótico)

Aunque no le gustaba nada, aceptó. Él era un buen amigo, algo torpe en su forma de conducirse, obeso y nada agraciado, pero muy tierno, eso sí. Esa era la razón principal por la cual aceptó aquella aburrida invitación: ir a un partido completo del Real Valladolid. Bueno, había de aceptar que también la convencieronSigue leyendo «Fútbol a primera vista (erótico)»

Me cansé de esperarme

Me cansé de esperarme, porque estoy cansada de que me digan lo que tengo que hacer. Me cansé de no saber que hacer con mi vida, mientras tú supiste en todo momento que yo no formaba parte de ella. Me cansé de darme consejos que simplemente me destruían más. Que yo no quería consejos, yo…Sigue leyendo «Me cansé de esperarme»

Juntos. Prohibidos. Eternos. (Erótico)

¡Eras perfecta! ¿Por qué tuviste que morir, Clemencia? ¿Por qué? Tus cabellos negros como la noche más hermosa, con esas dos estrellas polares refulgentes bajo tus cejas, enmarcadas por la belleza de las líneas de tu rostro. Tan delicadas como la costa acariciada por la espuma del agua. Tu boca cual fruto jugoso, tu barbillaSigue leyendo «Juntos. Prohibidos. Eternos. (Erótico)»

Playa bonita

Escuchad el viento del mar, que va suspirando despacio sus cuentos lejanos. Y ola tras ola, las huellas de la arena se van borrando. Con melancolía, el va y ven de las aguas, remueve y retumba nuestras almas. Y ola tras ola, los secretos ocultos se van ahogando. El sol nace y a la vez muere,Sigue leyendo «Playa bonita»

Lo uno excluye a lo otro (Pinocchio)

La eterna divergencia del Yin Yang entre somos y qué dirán. El hermoso camino cercenado en dos trozos: resultaba apacible recorrerlo hasta esto… ¿por qué me hacen decidir cuando no quiero? Si no cambio, me aburro y si cambio, me vuelvo loco. Si gano pierdo y al revés: nunca uno solo. Y aún no decidirSigue leyendo «Lo uno excluye a lo otro (Pinocchio)»

El ángel maldito

El diablo se escapó del infierno y se quedó en la Tierra. Tomó la forma de un hombre esbelto, atractivo, egocéntrico y rebelde; diferente a las ovejas comunes, que están ciegas y son fieles a su pastor. Apareció en mi vida de repente, como todo espíritu maligno, envuelto en piel de ángel para impresionarme ySigue leyendo «El ángel maldito»

Para siempre

¿Cómo la mente palpita, emociones incandescentes, de ese momento que fue para siempre?   Día tras día
, los recuerdos crecientes, cruzan mis ojos, frente a frente.   Noche tras noche, el silencio demente de sueños inexistentes, cubren mi soledad vehemente.   Así, es que la mente palpita, emociones incandescentes, de ese momento que fue paraSigue leyendo «Para siempre»

El amor no quiere

El amor no quiere ser ya moda: otro like más en Facebook. El amor no quiere ser de paso: otro retuit olvidado entre miles de ellos. El amor no quiere ser código de barras: uno más y el que viene y el que viene. El amor quiere ser tratado con ternura: cartas de amor, pláticasSigue leyendo «El amor no quiere»

Colección de Haikus Kobayashi Issa

1 Sueño despierto en la naturaleza: alzo el vuelo. 2 Suena el agua. Si escuchas con calma… el río canta. 3 Se mueven hojas. Un trino en el aire. Y ya no está. 4 Juega nerviosa de cola esponjada. Maravillosa. 5 Muchos colores: pájaro de ensueño, quetzal de flores. 6 Adiós invierno. Barro toda miSigue leyendo «Colección de Haikus Kobayashi Issa»

¿Y ahora qué va a pasar?

– ¿Y ahora qué va a pasar? – le dije dudosa, mientras clavaba mi mirada en él. No sabía lo que quería en mi vida, no sabía para qué estudiaba una carrera, no sabía como había llegado hasta allí, lo único que sabía era el sentido que él le daba a todas mis respuestas. ElSigue leyendo «¿Y ahora qué va a pasar?»

Carnaval

Voy disfrazado de un ser fuerte Inexorable, sin miedo a la muerte Con una máscara que sonríe a la suerte Un artificio que pervierte   Antifaces que ocultan la desidia De los que bregan por ser quien no son Ocultando así su perfidia A los ojos de Plutón.   Díganme entonces en este caso, ¿SabremosSigue leyendo «Carnaval»

Amo tu frialdad ante la vida

Amo tu frialdad ante la vida, cuando dices que tratas pero la luz nunca alumbra la esquina.   Amo tu frialdad ante la vida, cuando lo que callas son palabras ya dispersamente dichas.   Amo tu frialdad ante la vida, por que siempre sientes tus entrañas menos normal que los pasados días .   AmoSigue leyendo «Amo tu frialdad ante la vida»

Muriendo en silencio

Sentir un vacío tan inmenso que va cavando un hoyo, profundo y escrupulito. Queriéndome esconder de la luz de aquel día en el malecón, donde los recuerdos se iban ahogando. Y voy muriéndome en silencio, con las ganas de decirte que te voy a echar de menos. Pero nos pasamos así el tiempo, jugando aSigue leyendo «Muriendo en silencio»

Mi última carta

Siempre me ha costado empezar las cosas, pero esta vez sé como hacerlo. Esta vez sé como comenzar a escribirte mi última carta. No sé cuando la leerás, o si algún día llegarás a leerla, pero yo debo escribir lo que siento, debo pasar esa página en blanco que ambos nos negamos a escribir. HeSigue leyendo «Mi última carta»

¿Me dices tú? O ¿te digo yo?

¿Cómo estás?¿Qué harás hoy? Seguro, dirás una estupidez. ¿Te veo? O ¿me quieres ver? Para saber qué hacer, ¿Si estar de pies o caerme otra vez? ¿Sabes qué quieres? Pues, no saber es mejor que jugar ajedrez. ¿Y ahora, sabes qué eres? Sí, no tienes cojones y te desapareces. ¿Me voy? Así, me añorarás. Mejor,Sigue leyendo «¿Me dices tú? O ¿te digo yo?»

Lunático

Una noche en la cafetería a la que solía frecuentar, vi a un hombre de piel arrugada y cabello cano, que junto a la ventana tomaba un americano, era imposible ignorar su canto mientras veía la inmensidad de la noche a través de la ventana. Me acerqué a él para compartir de nuestra soledad, ySigue leyendo «Lunático»

Corazón abatido

El sonido del reloj no para, y yo aquí sigo sentada, a la espera de que tu voz vuelva, y roce mi solloza alma. Luego me paro y miro, observando desde cerca tu olvido, dentro de este ruidoso vacío, de un desierto con ventisca sin silbido. Pero el grito de mis latidos, va rompiendo en pedazos enSigue leyendo «Corazón abatido»