El hombre tristón

Me subí al camión a la misma hora que ayer, que antier, y el día que le antecedió. Eran las 4:14 y sabía perfectamente que iba a llegar tarde a la casa de Enriqueta, pero es de sabiduría popular que los camiones no tratan con el tiempo, y yo tampoco. Me acomodé en el únicoSigue leyendo «El hombre tristón»

Me(n)sura

Ayer cumplí catorce. Estoy muy alto, crecí mucho hace poco. Y estoy tranquilo, solo, en el jardín de atrás de casa, cómodo y fresco. Nadie me molesta. Camino tranquilo. Descalzo sobre el pasto. La gramilla me cosquillea. Me mido tranquilo. Me tanteo tranquilo. Más cosquillas. Desde los doce tengo la costumbre de medirme con losSigue leyendo «Me(n)sura»

(Re)escribiendo al macho

Un ave negra sobrevuela la plaza, como un ominoso presentimiento. Las nubes oscuras velan un interrogatorio inquisidor. Allá abajo está el macho del barrio. Tirado en un rincón de la plaza, borracho de vino. Lo bastante como para no tenerse en pie, aunque no demasiado. Está justo a punto para taladrarle la cabeza a preguntasSigue leyendo «(Re)escribiendo al macho»

Treinta y poco

Ella corre la cortina, que entre sol. Se agacha junto a él, le acaricia los pectorales bien trabajados, le habla al oído. —¿Vas a quedarte a desayunar, mi negrito? —Mmmh… ah, buen día. ¿Qué hora es? —Mi negro, ¿modosito te pusiste hoy? Anoche estabas tan apasionado… —¡Las diez! Se me hace tarde para empezar miSigue leyendo «Treinta y poco»

Diario de mi casa (parte IV)

Nunca hablo con papá de eso que me pasa. Con mamá, ni loco. Es raro, porque me parece que con papá hablaría. Pero no sé por qué él no me habla. ¿Le tendrá miedo a mamá? Yo ya estoy empezando a imaginar cosas. Pero no, mejor, no me las imagino. Porque si abro la boca,Sigue leyendo «Diario de mi casa (parte IV)»

Primera noche con tu ausencia.

A partir de hoy, la noche no será la misma. Me harán falta tus palabras, tus suspiros, tus desastrosos modales y, entre otras cosas, tu deliciosa forma de besar. Soy libre otra vez y me pesa, me pesa el vacío de la casa, el silencio y la soledad. Se siente como la parálisis del sueñoSigue leyendo «Primera noche con tu ausencia.»

Historia real de un hombre invisible

En el parque de las palomas, Demasiados precipicios asoman, Un banco como almohada, Unos zapatos cansados que andan, Los sueños oxidados que se marchan. Y nunca supo cuando tuvo el poder, De ser un hombre invisible. No escapa del estanque, De la fe imposible. Demasiados principios que se ahogan, Un pacto perdido con su alma,Sigue leyendo «Historia real de un hombre invisible»