El manojo

Supongo que siempre lo supe; un día iba a terminar llamando a esa puerta. Una casa de balneario en Floresta, con un jardín al frente, si es que se le puede llamar jardín a un pequeño rectángulo enrejado en el que apenas caben una rosa china y dos o tres ridículos enanitos cubiertos ahora deSigue leyendo «El manojo»

Me(n)sura

Ayer cumplí catorce. Estoy muy alto, crecí mucho hace poco. Y estoy tranquilo, solo, en el jardín de atrás de casa, cómodo y fresco. Nadie me molesta. Camino tranquilo. Descalzo sobre el pasto. La gramilla me cosquillea. Me mido tranquilo. Me tanteo tranquilo. Más cosquillas. Desde los doce tengo la costumbre de medirme con losSigue leyendo «Me(n)sura»

Mucho verso (de) nuevo

A veces, (ning)una palabra cambia el sentido. Por (no) decir algo disparatado, (nada) he sufrido. Más de uno (dirá que este) está en crisis, no sabe lo que dice. Termino de escribir mis líneas, y (ya ni siquiera) sé lo que hice. Abramos la cabeza (con) un poco más (de paciencia). Sabemos muy bien queSigue leyendo «Mucho verso (de) nuevo»