Electa

El futuro pendía de un hilo.Se debía laborar con sigilo.A lograr una gran transición.A impulsar una limpia visión. No dormía desde hacía semanas.No quería que se hicieran macanas.Anhelaba contribuir al gran cambio.Del pasado, no quería resabios. Los esfuerzos se vieron premiados.Resultados por todos loados.No fue candidata: fue electa.Por justicia, del pueblo dilecta. Escribo estas líneasSigue leyendo «Electa»

Mamá

Como una semilla germiné en tu vientre, nueve meses aferrada a ti; sintiendo sobre mí tu corazón latente tu voz armoniosa tu cuidado constante. Con tus manos, has forjado mi camino. Con tu palabra, has corregido mis desvíos. Con tu amor, has sostenido el sentido. Sentido de vivir, sentido de seguir, el sentido de comprenderSigue leyendo «Mamá»

Mónica

Mamá, me es imposible obligarme a soñar cosas que quisiera aunque tú seas mi pedido más constante día tras día. Pero despierto encontré la manera de traer recuerdos que parecían perdidos en alguna parte de mí, y es que eras mi todo… Eras mi lado derecho de la cama dentro de una habitación pequeña, refugioSigue leyendo «Mónica»

Mamá decía

Mamá decía: primero tú, segundo tú. Tercero tú. He vivido diciéndomelo ante tus ojos: primero tú, segundo tú. Tercero tú.     No había cuartos, me bastaba con cualquier hotel y se me olvidó contar. El quinto era tu piso, el sexto grito que echamos sobre el colchón, al séptimo tú te olvidaste de misSigue leyendo «Mamá decía»

Huevito de Pascua

Ese soleado domingo de Semana Santa, Gonzalito se levantó muy temprano. Sentía curiosidad por ese día. Después de todo lo que había oído hablar del huevo y la gallina, de la cigüeña, de chocolates, de festejos, también algo de Jesús (¿el mismo Niñito Jesús de la Navidad?), lo desbordaban la ansiedad y la novelería. HabíaSigue leyendo «Huevito de Pascua»

Diario de mi casa (parte IV)

Nunca hablo con papá de eso que me pasa. Con mamá, ni loco. Es raro, porque me parece que con papá hablaría. Pero no sé por qué él no me habla. ¿Le tendrá miedo a mamá? Yo ya estoy empezando a imaginar cosas. Pero no, mejor, no me las imagino. Porque si abro la boca,Sigue leyendo «Diario de mi casa (parte IV)»

Diario de mi casa (parte III)

Un día, la abuela Poupée se fue de visita a lo de Marcos, estuvo una semana allá, una tarde cruzó la calle para ir a jugar a la lotería, no vio a ese inconsciente que iba a más de cien por hora. Por eso yo les tengo miedo a los autos. Qué horrible que fueSigue leyendo «Diario de mi casa (parte III)»

Diario de mi casa (parte II)

No sé si hice bien en cambiarme de colegio. Estaba incómodo en el británico, les insistí tanto a papá y mamá que quería cambiarme al de los vascos, que al final les gané por cansancio. Pensé que iba a estar mejor, que iban a ser más buenos conmigo. Pero no cambió nada. Los chiquilines seguíanSigue leyendo «Diario de mi casa (parte II)»

Diario de mi casa (parte I)

El cenicero está vacío en el medio de la mesa ratona. Papá dejó de fumar hace años. Mamá siempre se quejaba del olor a toscano. Ahora la alfombra está divina, bien tersa y con olorcito a lana. Da gusto tirarse y revolcarse. Uno de los gustos que me doy en casa. Todavía no llegan papáSigue leyendo «Diario de mi casa (parte I)»