La ayuda

Si no te piden ayuda, no la regales; simplemente permanece atento para entender las señales. A veces, te estarán suplicando con ojos tempestades, con su sonrisa de seca rosa o con sus lágrimas cauceleando entre las calles. Escúchame, mujer mariposa: es de valiente mostrarnos vulnerables y no quedarnos con el capullo sino echar a volarSigue leyendo «La ayuda»

Pequeña mariposa

Inquieta mariposa que revolotea, se desespera y grita; no ve su camino, no encuentra salida. Qué inquietante. Solo sabe recatar su pobreza y acallar el llanto; el aire la mata, la libertad la asfixia. Qué curioso. Se aleja de lo que se supone que debe hacer una mariposa por las ínfulas de quien solo apreciaSigue leyendo «Pequeña mariposa»