Todo es un laberinto

Todo es un laberinto entre tus labios y los míos; entre lo que digo y una vez soñé. Todo es un laberinto entre tu pálpito y mi desatino; entre lo que ansío y antaño toqué. Todo es un laberinto entre lo absurdo y lo que cobra sentido; entre lo que aspiro y al final tendré.Sigue leyendo «Todo es un laberinto»

Qué más da

Qué más da lo que piensen -o peor, lo que pienses-, cuando lo único que importa son los surcos de tus manos, que escriben tu camino. Qué más da hacer garabatos en su sucio bosquejo que ni siquiera aspira a ser entendido. Qué más da no hallar la respuesta que nunca buscaste, no encontrar huecoSigue leyendo «Qué más da»

Años

Años y vida, enteros; directos al destierro. Años y vida, sesgados; anclados al recuerdo. Años y vida, relegados a la amnesia, al relevo. Años y vida, descarriados entre descuido y acierto. Poema que forma parte del libro «Tú, yo y el mundo».

Memoria de acceso aleatorio

Mi memoria es enormemente defectuosa y aunque tenga en frente de mí a esa persona que no he visto en años, no logro recordar mayores detalles. Porque la memoria también trabaja con palabras. Un saludo afectuoso hace sentir sensaciones ocultas, pero son las palabras las que hacen brotar imágenes, una detrás de otra, como cuandoSigue leyendo «Memoria de acceso aleatorio»

Jardín inexistente

No sabría decirte dónde guardo los besos que nunca me has dado. Las fotografías, tu ropa, tu olor, el sonido de tu voz. Todo, formando parte de un entramado de pesadillas intermitentes, soltadas al aire, rebeldes sin causa, vagabundas de mi calle. No sabía decirte dónde las guardo, si formaron parte de las espinas deSigue leyendo «Jardín inexistente»

Bendita tierra

Oh, tierra de vida, tan llena de gracia,con aguas benditas de peces brillantes,con tanta criatura de gran acrobaciahuyendo del vil cazador acechante. Tus aves magníficas traen la aurora,tus seres salvajes anuncian la tarde.Excelsas memorias de prados de otrora,un credo ambiental que a todos nos arde. Te damos las gracias por darnos cobijo,con nuestras palabras asíSigue leyendo «Bendita tierra»

El colmo del absurdo

Ansiosa me negaba a traspasar el dintel  de la puerta de mi habitación; esa que espejeaba trágicamente el tumulto interior que me azoraba. Me había impuesto un propósito y de su cumplimiento dependía que se desmoronara ad infinitum mi autoestima. Por ello, asida con rabiosa tenacidad al estante que ornamentaba una de las paredes, acometíaSigue leyendo «El colmo del absurdo»

Mi nube favorita

Siempre diré que el vapor tiene la consistencia del recuerdo: frágil, voluble y muy fácil de dejarse borrar. Aun así, existen vapores tan densos que son capaces de quedarse ahí, flotando en el ambiente adecuado, tal y como lo hace un recuerdo colgado de la memoria más disfuncional y adormecida que está atrapada en suSigue leyendo «Mi nube favorita»

Violencia

La violencia tiene sabor a sangre,huele a pólvora, a sudor y miedo,tiene rostros y más de un nombre,se disfraza de fascismo, de guerrilla o de un buen terno. La violencia tiene listas,y caravanas de la muerte,a veces luce escarapelas y medallas,atesora cartas sin remitente,brinda ultimátums, fuego,y acorde de metrallas. La violencia deja rastros indelebles, frasesSigue leyendo «Violencia»

Aquí estoy

Aquí estoy escuchando las canciones que escuchaba de pequeño, cuando la soga no ahoga cuando todo el mundo es bueno.   Aquí estoy recordando emociones casi olvidadas por los años, cantando por lo bajo melodías sencillas que penetran tan adentro.   Aquí estoy ahora, en mi burbuja del tiempo, vuelvo a ser el niño queSigue leyendo «Aquí estoy»

Me he dormido

Viernes, 1 de diciembre de 2017. Pedro se despierta por el ruido de pasos y gritos de niños en el piso de arriba. De inmediato se incorpora en la cama y piensa: «¡Me he dormido!». Debería haberse levantado a las 5:15 para fichar puntual a las 6:00, tal y como lleva haciendo los últimos diezSigue leyendo «Me he dormido»

He pensado en ti…

He pensado mucho en ti en estos meses: en tu pelo rizo enmarañado entre mis dedos mientras dejábamos la vida pasar, en tus brazos rodeando mi cuerpo cuando me abrazabas de repente por detrás y en la complicidad que nos ataba cada vez que tus profundos ojos se cruzaban con los míos, dibujando casi inmediatamenteSigue leyendo «He pensado en ti…»

Mi última carta

Siempre me ha costado empezar las cosas, pero esta vez sé como hacerlo. Esta vez sé como comenzar a escribirte mi última carta. No sé cuando la leerás, o si algún día llegarás a leerla, pero yo debo escribir lo que siento, debo pasar esa página en blanco que ambos nos negamos a escribir. HeSigue leyendo «Mi última carta»

Lunático

Una noche en la cafetería a la que solía frecuentar, vi a un hombre de piel arrugada y cabello cano, que junto a la ventana tomaba un americano, era imposible ignorar su canto mientras veía la inmensidad de la noche a través de la ventana. Me acerqué a él para compartir de nuestra soledad, ySigue leyendo «Lunático»

El escritor (II)

Así iba trazando su dolor Errando por las calles, Recreando cada detalle y Lamentando cada error.     No importa que falles -Le dijo a su reloj- Pese al pesar no calles Aquello que arde en tu interior.     Mas como aclarar tal hastío: -Estos inefables sentimientos Habiendo nunca sido míos Ahora tangibles enSigue leyendo «El escritor (II)»

Pozo amargo

En el fondo del pozo amargo con la botella de vino blanco, encuentro los recuerdos tuyos, clavando e irritando. En el fondo del pozo amargo voy navegando con delirio de borracho, buscando sobrio y vago, tu absurdo amor imaginario. En el fondo del pozo amargo, del vacío exasperado, mi necio corazón sollozo, sigue esperando tuSigue leyendo «Pozo amargo»

La abreviatura

Mira a la abreviatura de la vida, que va paseando. Crees que infinita puede ser tu avenida, que se rompe sencilla. Piensas en aquella pequeña, hoy alegría, que si mañana termina. Quieres tu medicina, pero amar no te alivia, que por todo líquidas. Día tras día te olvidas, que hoy pueda ser hasta tu último día. MiraSigue leyendo «La abreviatura»

Aquí te espero (Parte II)

Aquí te espero (Parte I) Notó como el agua le caía sobre su delicada espalda, mientras iba notando como sus manos la agarraban de la cintura y la iban acercando cada vez más a él. Él sin dudarlo la besó apasionadamente, si como le fuera la vida en ello. Pero ella sabía tan bien comoSigue leyendo «Aquí te espero (Parte II)»

Atentamente, para ti.

Siénteme como me siento, rozándome como tu último misterio. Cálmame como el viento, tocándome como tu íntimo desvelo. Encuéntrame como sorpreso, abrazándome como tu descubrimiento incierto. Caminando como el vuelo, ¡llega ya! como el sol llega al cielo.

Reivindicación

Suenan las campanas… sólo el eco rueda por las calles añorando libertad. La lluvia teñida de rojo ha manchado nuestro suelo. Coatlicue llora, ¡Tierra sagrada! ¡Que has sido arrebatada!. Del cielo caen aves ya sin alas. Huitzilopochtli está enojado —¿dónde están los guerreros?—, quedan indiferentes fantasmas. Y en esta noche sólo la lluvia se escucha,Sigue leyendo «Reivindicación»

Corazón abatido

El sonido del reloj no para, y yo aquí sigo sentada, a la espera de que tu voz vuelva, y roce mi solloza alma. Luego me paro y miro, observando desde cerca tu olvido, dentro de este ruidoso vacío, de un desierto con ventisca sin silbido. Pero el grito de mis latidos, va rompiendo en pedazos enSigue leyendo «Corazón abatido»

Puntas abiertas

La universidad es casi un cementerio por la mañana: se ven pocas personas en los pasillos y el silencio reina en la mayoría de las aulas. Eran las once y nuestro salón estaba vacío, la clase empezaría a las dos, pero decidimos entrar porque el calor nos ahogaba y el aire acondicionado era una tentaciónSigue leyendo «Puntas abiertas»

Cómo se desgasta el alma

Con el tiempo contra viento, se vuelve algo adicto el silencio de aquellas palabras que ya se fueron. Así se desgasta el alma, drenando la importancia de los besos y él te quiero escrito en carta . Mientras el vacío crece dentro la cama, donde nuestros cuerpos dejan gotas de rabia, de la dulce melancolíaSigue leyendo «Cómo se desgasta el alma»

Carta 11

“Sabe Dios que en el portal de mi atención no hay timbre”, escuché una vez de un genio de nombre Jose. Jamás me había sentido más identificado con una frase. Hasta que llegaste y picaste, vaya si picaste. Picaste hasta dejarme sordo, hasta que te miré y me sonreíste y ahí, justo ahí, comenzó todo.Sigue leyendo «Carta 11»

Memoria Robada

Los recuerdos se pierden, escondidos en el vagón oscuro de mi memoria, torpes, andan buscando la gloria de un solo momento sin olvido. Enajenado, arrastro mi ser embutido en la niebla del ocaso de mi historia, al jugarme sin par dedicatoria de extraviar lo que ya he vivido. Sólo y en un mundo dedicado TenueSigue leyendo «Memoria Robada»

Maldita menstruación

Maldita menstruación que llegas cuando más feliz estoy ¿qué quieres? no me lo recuerdes no he de llorar solo quiero un poco de té ¿por qué me odias tanto? ¿qué te hice yo? para que me pagues con tanto dolor.     Maldita sea la sangre que solo llega a incomodarme ¡y es que hoySigue leyendo «Maldita menstruación»

Rosas tenebrosas

Encuentras muchas rosas hermosas, rojas y moras, peculiarmente fascinantes con un aroma excitante. Las tomas con delicadez y suavemente el ardor de las agujas envenenadas, conmueve tu cuerpo. No entiendes las razones, de las rosas espectaculares, por ser horriblemente dolorosas feroces, crueles y tenebrosas. Pero aún sigues admirando, como fascinado su belleza, mientras silenciosamente suSigue leyendo «Rosas tenebrosas»

Pasado

Aún ahora tengo momentos en los que no puedo evitar mirar atrás, bien atrás, cuando aún era un crío en pleno aprendizaje. Todo lo que necesitaba era salir a la calle y sobrevivir un día más, no me importaba el amor, ni el dinero, ni el futuro, sólo quería ser alguien en ese mismo instanteSigue leyendo «Pasado»

Renuncio al «amor»

Lamento decepcionarlas, pero abuela, tías y mamá; mi sueño es: no llegar nunca a ningún altar disfrazada con un absurdo vestido y mil pasadores en la cabeza. Encadenándome a alguien para toda la vida. No quiero ser muñequita de pastel. Porque odiaría caer en la rutina, de levantarme todos los malditos días de mi vidaSigue leyendo «Renuncio al «amor»»

¿Crees que lo sabes todo?

El otro día mirando a mi alrededor supe ver que ya no era la chica de antes, que ya no suspiraba igual por ti, que ya no conocía a la gente que me saludaba todas las mañanas, y que aquel lugar que años atrás había sido mi hogar de la noche a la mañana dejóSigue leyendo «¿Crees que lo sabes todo?»