El bolso

La casa llevaba dos meses cerrada. Al abrir la puerta se sorprendió que siguiera guardando el olor al hogar donde se había criado. Olor a ropa recién lavada, a polvos de talco, al fresco de la casa siempre ventilada. Con un nudo en la garganta entró en la cocina esperando encontrarla entre pucheros preparando unSigue leyendo «El bolso»

Un día de mi vida

—Mamá, tú no lo entiendes. —Pues claro que lo entiendo, que yo también he tenido once años. —Sí, pero en otra época. —Oye, ¡que de mi generación a la tuya no ha habido tanto cambio! —Ya. Bueno, me voy a ver la tele. Me quedé asombrada, ¿qué se habría creído esa niña? Y dolida, también.Sigue leyendo «Un día de mi vida»