Todo es un laberinto

Todo es un laberinto entre tus labios y los míos; entre lo que digo y una vez soñé. Todo es un laberinto entre tu pálpito y mi desatino; entre lo que ansío y antaño toqué. Todo es un laberinto entre lo absurdo y lo que cobra sentido; entre lo que aspiro y al final tendré.Sigue leyendo «Todo es un laberinto»

Qué más da

Qué más da lo que piensen -o peor, lo que pienses-, cuando lo único que importa son los surcos de tus manos, que escriben tu camino. Qué más da hacer garabatos en su sucio bosquejo que ni siquiera aspira a ser entendido. Qué más da no hallar la respuesta que nunca buscaste, no encontrar huecoSigue leyendo «Qué más da»

Nocturnas en San Cristóbal

Te recuerdo sembrado de hormigueros,querido amigo, tu eje vertical,tus altos, tus pendientes siempre tercasque emulaban alcázares de cristosobre los cenagales ya pretéritos. Recuerdo demasiado bien tus noches,la nocturna en tu grava y el horizonte sobrelas colas y los cuerpos de lagarto amputado.Recuerdo demasiado bien tus noches,los heraldos, la muerte conocidaexigiendo mi carne desde la bocaSigue leyendo «Nocturnas en San Cristóbal»

Años

Años y vida, enteros; directos al destierro. Años y vida, sesgados; anclados al recuerdo. Años y vida, relegados a la amnesia, al relevo. Años y vida, descarriados entre descuido y acierto. Poema que forma parte del libro «Tú, yo y el mundo».

Un largo epitafio

Para el hombre que dejamos morir. A modo de disculpa. En esta tumba suntuosade piedra fría y grisácea,yace el niño dormidoque siempre fue un niño muerto. Nacido en abril o marzo,a calendas o a finales,lo cierto es que a nadie importala verdad del niño muerto. Intentó vivir (lo hizo)como esos pobres normales,y duró así variosSigue leyendo «Un largo epitafio»

Sopa de moñito

Así es como siempre regresas, en lo cotidiano, cocinando, leyendo, pasando el rato con la familia, jugando, te encuentro en todo y a la vez cada recuerdo tuyo parece un sueño que viví en otra vida, cuando aún te veía. Te extraño como siempre y te amo como nunca. Así era mi abuelo, espontáneo ySigue leyendo «Sopa de moñito»

Los cinco sentidos del confinamiento

Este erotismo comienza a convertirse en obsesión; está bien que hayamos alcanzado este punto pero en mi mente solo estás vos. Eso es bueno porque en ella antes habitaba mucho ruido; lo ha difuminado de un golpe tu voz jadeante y tu cuerpo diluido. Esta situación ha obligado al ser humano a desarrollar el sentido deSigue leyendo «Los cinco sentidos del confinamiento»

Nostalgia

Nostalgia de un tiempo lacio, de tiempos pasados y yo no puedo más que recordar.   Recordar  lo remoto y volver  a transitar tu corazón.   Nostalgia: herida de algo que ya ocurrió, sin margen, sin parar.   Una fuga que se vetó. Un camino que se hizo y ya pasó.   Nostalgia de unSigue leyendo «Nostalgia»

Ven y vete

Me río de tu forma de amar si al final matas al toro, si eres un vegano que a veces come pollo, si no juzgas pero «vaya modelito guarro lleva esa», si «cómo va a luchar por ese amor… está loca»; si tu libertad implica no atreverte a quererme más y no jugar un poquitoSigue leyendo «Ven y vete»

Cuando te vas

Cuando te vas a otra parteesta vida se detiene.No queda más que contarteque eres tú quien me sostiene. Es mi deber confesarteque el planeta se entristece,se tiñe de un gris constantey la lluvia lo contiene. No puedo más que esperarteguardando cuanto uno sientehasta que pueda abrazartePues alguien aquí te quiere.

Hoja seca

Hoja seca arrastrada por vendaval.   Diseña surco, por el viento trazado ya.   Presta huye de su rama; cuidadosa, por la noche.   La Oscuridad te cobija; la Alevosía te acoge.   Poema que forma parte del poemario «Trazas de vida».

Quiero más

Una eternidad gozando de la nada.   Tiempo infinito en vida trivial…   Hiede, apesta, repugna en su existencia.   Quiero más.   Poema que forma parte del poemario «Trazas de vida».

Vestigios

Exhala la paz que comporta la calma. Murmuran las ramas entre sí. Las soborna -y callan-. No hay nada que hacer -espera-. En su mano libreta anotada -la cierra-. Vestigios de lo que, antaño, fue vida…   Poema que forma parte del poemario «Trazas de vida».

Agua

En corrientes agua apacible fluye cansada entre cristales que murmuran.   Tallos que vigilan… Su marcha custodian.   En tierra, afianzadas y seguras.   Riada inminente que extirpa, castrante, semilla; con zancadas arriesgadas.   En corriente arrastradas río abajo.   El valle da la bienvenida al agua.   Poema que forma parte del poemario «TrazasSigue leyendo «Agua»

Pasos de rama seca

Contar pasosque no se dan.Pasos muertos de la noche.Pueden volverse a hacersi caminas mil vecespor el mismo sitio.Contar los pasos del sinolvido.Recurrir al olor,a la presencia del día de la muerte,olvidar que revives el siguiente día, y el siguiente, y el siguiente,hasta volver a morir.Anhelando pronto morirun día. Recurrir a la poesía,a la música delSigue leyendo «Pasos de rama seca»

De mi boca no te fíes

Esta luna tan frívola -veintiuno de febrero- que se mueve como víborao las alas de un velero ha ensombrecido mi día, somnoliento recuerdodel sueño en cofradía que tuvimos como acuerdo. Se consume tu memoria en fogón incinerado por cornisa y oratoria para tenerte a mi lado y encontrar un “sin embargo” que te ate aSigue leyendo «De mi boca no te fíes»

Pertenencia

Pasos cadenciosos y desaliñados llenan la noche. La gente pasea en rebaño, y una dama solitaria sentada con los pensamientos aislados. Ve por la dama, Muerte, pero camina lento. Ve por ella, que, aunque tiene sueños, vos sos uno de esos, pero el más lejano. La hierba se recuesta en el umbral de las fuertesSigue leyendo «Pertenencia»

Talismán

Me llamo María, que significa elegida   Tengo unos ojos café que a veces destilan nostalgia Y unos abrazos en consignación   Tengo dos manos acostumbradas a decir adiós Y dos brazos que aguardan por bienvenidas   Tengo diez dedos que escriben cartas, que a veces no envío Y dos piernas que corren, queriendo volarSigue leyendo «Talismán»

3.057.- ¿Mañana habrá tierra en el horizonte?

Hoy ha sido lo mismo que ayer: mar, mar y mar.Hemos empezado a creer que prácticamente estamos muertos.Ya no quedamos muchos de los que partimosy todos hemos perdido la fe. No creemos en nada. Moriremos. ¿Y qué si alguien piensa en mí? No podría salvarme así.¡Pero, al menos, salvaría mi recuerdo!¿Y qué si no llegoSigue leyendo «3.057.- ¿Mañana habrá tierra en el horizonte?»

Tiempos inciertos

Miro al balcón soleado y puede ser invierno o puede ser verano pero yo solo quiero sentir que son tus brazos. Un reloj atrasado marca nuestro momento el que estuve esperando y que siempre fue incierto… que parece inventado. Ya no encuentro consuelo solo un tiempo pasado repleto de recuerdos y me siento a tuSigue leyendo «Tiempos inciertos»

Volver

Vuelvo despacio, cargado de reproches, envuelto en silencio comiendo mariposas con los ojos manchados.   Vuelvo desnudo, con la frente marchita, lleno de jirones, tatuado de cicatrices con el corazón atravesado.   Vuelvo sin expectativas, atravesando los torrentes que no me esperan, con los bolsillos rotos, y en ellos, nada que ofrecer.   Vuelvo sinSigue leyendo «Volver»

7.054.- La quiero y es todo

Y es que la quiero, no he definido bien cómoni desde dónde ni desde cuándo ni cuánto.Si llego a definirlo de algún modo, diría que la quierodesde que empiezo a sentirme libre y con sentido. La quiero, de alguna manera inexplicable;aunque, quizás, no sepa ella quererme;aunque no pueda estar cerca de ella todavía;aunque nuestras historiasSigue leyendo «7.054.- La quiero y es todo»

Fecha de caducidad

El amor tiene fecha de caducidad. Muchas veces no está explícita en el empaque, sin embargo siempre aparece en los costados de las mentiras, en el ocaso de las infidelidades, en la esquina de la rutina que mata la pasión, allí donde todo lo malo se funde para despertar a un monstruo peor. El amorSigue leyendo «Fecha de caducidad»

Aquí estoy

Aquí estoy escuchando las canciones que escuchaba de pequeño, cuando la soga no ahoga cuando todo el mundo es bueno.   Aquí estoy recordando emociones casi olvidadas por los años, cantando por lo bajo melodías sencillas que penetran tan adentro.   Aquí estoy ahora, en mi burbuja del tiempo, vuelvo a ser el niño queSigue leyendo «Aquí estoy»

El Castillo

Entre la yedra, llorando lágrimas de tiempo y padrino de la piedra, se vislumbra ausente y portentoso, callando y silente, como no queriendo levantar sospechas de su pasado glorioso. Se esconde de las miradas indiscretas, herrumbroso, con la humedad lacerante que recorre su piel desnuda, de ecos y batallas, de otras épocas vividas y almenasSigue leyendo «El Castillo»

Sé tú

Cuenta hacia atrás y mira hacia adelante. Deshaz el ovillo enmarañado de tus experiencias y teje la camisa de tus sueños con el hilo que sobra. Olvida los recuerdos confusos y difusos que nublan tu visión y céntrate en convertir la rueda de molino destartalada del mundo en magníficos gigantes bicéfalos y hermosos. Ríe  siSigue leyendo «Sé tú»

Paseando entre recuerdos

No puedo dejar de pensaren nuestro primer encuentrover aquellos ojos brillary mi alegría por dentro. Esos momentos de paseary de tus risas conciertosyo sólo podía soñarcon ser por siempre tu cielo. Aquella espera al despegary todos los sentimientosque no hice más que relegarcuando me lo pidió el miedo. Pero el tiempo sabe esperarrodeándose con recuerdosyoSigue leyendo «Paseando entre recuerdos»

Sé que dueles (Parte II)

Sé que dueles (Parte I) Y ahí estaba yo, enfrente de la habitación que tanta felicidad me había dado. Viendo cómo nuestros recuerdos se desvanecían uno por uno. Abrí la puerta y le vi. Vi cómo se sobresaltaba, estaba segura de que no me esperaba allí. Pude ver que estaba bien acompañado. Ella estaba desnudaSigue leyendo «Sé que dueles (Parte II)»

Amor de verano

Unidos por la brisa de una noche de verano furtivos a escondidas agarrados de la mano. Dos vidas que palpitan latido enamorado tú, apenas una niña yo, sin vello en el sobaco. Dos espíritus que brillan en el cenit del ocaso las estrellas iluminan las huellas de nuestros pasos. El olor a sal marina enloqueceSigue leyendo «Amor de verano»

Reencuentros

El tiempo ha pasado inexorable, despiadado y meditabundo, gastando los minutos atesorados en el ábaco de nuestra vida; pero siempre hay segundas oportunidades, siempre hay segundos trenes en los que subirse y realizar un viaje inesperado, hacia un destino incierto pero, a la vez, apasionante y evocador. Cuando te vi aquella mañana en el mercado,Sigue leyendo «Reencuentros»