Superstición

Vivía azorado por la superstición, aunque para él constituía el logos oculto que daba cuenta de todo acontecer. Se mantenía casi inmóvil, estático; no tenía ocupación ni medio de sustentarse, ya que el pavor a que un nimio gesto desencadenara una ristra de acontecimientos que sentía como persecutorios, le impedía incluso dotarse de medios paraSigue leyendo «Superstición»