Novia por…

Amaranto se agarra la cabeza, sentado en la mesa de su bar favorito. Resolvió tomarse una semana libre en los rodajes. Le viene bien tomar un poco de aire puro. Aunque él, de puro, no tiene mucho; muy por el contrario, le atraen los excesos. Mientras termina su cerveza se le acerca una gringa solitaria.Sigue leyendo «Novia por…»

Los relojes son un fénix

Hay veces que el “para siempre” se sentencia de verdad; yo nunca creí en el amor eterno pero, al igual que el poeta Redry, tu boca yo nunca la dejaría de besar. Porque antes de que vinieras a esta casa, destrocé todos los relojes; antes de que lo hicieras a mi vida, mi pasado, losSigue leyendo «Los relojes son un fénix»

Ojitos jónicos

Ojitos jónicos esculpen los míos corintios cuando, en realidad, dóricos.   Y no es que me menosprecie sino que mi mejor ornamento es tu mirada regalada.   Por eso dicen que la belleza está en los ojos de quien mira, porque a mí tus pupilas de miel me enardecen. Si alguna vez la poeta fueSigue leyendo «Ojitos jónicos»

Un grano en el corazón

No te castigues con el interrogante de ¿qué pensará?   Mi duda, ¿por qué no se lo preguntas?   Serás valiente si pierdes el orgullo y encuentras cuál es el dolor y su causa;   ya tratarás de solventarlo, pero, primero, vete al grano del meollo y del asunto que, siempre, está en el corazón.

Epidemiología de tu cuerpo

Invertí en un estudio experimental con objeto tu cuerpo y con hipótesis a penas definidas; simplemente, buscaba comprobar. Buscaba, más bien, hallar paz en el punto medio entre ciencia y corazón; ¡si a mí me encanta tu mente! pero más me gusta cuando vos pones en praxis el Amor. Si me preguntas por las variables,Sigue leyendo «Epidemiología de tu cuerpo»

Los cinco sentidos del confinamiento

Este erotismo comienza a convertirse en obsesión; está bien que hayamos alcanzado este punto pero en mi mente solo estás vos. Eso es bueno porque en ella antes habitaba mucho ruido; lo ha difuminado de un golpe tu voz jadeante y tu cuerpo diluido. Esta situación ha obligado al ser humano a desarrollar el sentido deSigue leyendo «Los cinco sentidos del confinamiento»

Provocación

Me provoca la ira de su acento; su escote lento cuando sube por mis piernas; su mirada impaciente, su silencio y su soltura inquieta en el deseo. Me provoca su risa y su sonrisa se convierte en pájaro que sobrevuela mi cintura en el tranquilo mar de los encuentros. Me provoca su acento detenido enSigue leyendo «Provocación»

La vela perpetua

No estoy segura cuántos años han pasado desde que empezamos a vernos, pero estoy convencida que no nos hemos superado. No ha habido un cierre de capítulo contundente entre nosotros, todo ha sido como un largo receso entre una y otra etapa de la vida donde sigues siendo una constante a pesar del camino recorridoSigue leyendo «La vela perpetua»

Juegos de cebolla

Me desnudó, quitó una por una todas mis capas, dejándome completamente a la intemperie, débil e indefenso en medio de una batalla épica donde me creí vencedor. Un filoso cuchillo fueron sus labios que arrancaron de a poco las palabras de los míos hasta hacerlas suyos. Prometí que nunca más sería vulnerable, que no caeríaSigue leyendo «Juegos de cebolla»

En el atrio

‪Luces acalambradasy caderas silenciosas‪junto a calles luminosas‪y unas primaveras heladas; ‪al verme tan alta, esperanza‪de sentarme al final del camino,‪y encontrar un nuevo destino‪en una cúpula de alabanza.‬ ‪Pasando el atrio sin sorpresasvida cotidiana absoluta‪y apacible, se disfruta‪quedando miradas embelesas. ‪No engaño a nadie con la bellezade mi sonrisa, insólito suceso‪cual corto y tierno beso‪queSigue leyendo «En el atrio»

Poemándote

Proclamáis que sois libresy tenéis sentimientos invisibles con pesadas cadenas al ocultar vuestro amor;el de tu romance o el de tu sangre. Anclada a la pena no quiero conformarme con mojar mis piesen tu orillade movediza arena. Yo merezco ser parte del mar,y menos sal en las heridas guardar. Enredo los auricularespara que mi almaSigue leyendo «Poemándote»

malos hábitos

dormir en una cama rellena de lsdnadar en gin-tonicy volar sobre un cigarro mágico para viajar sin escalasa la zona desconocida:degustar las emociones en la lenguaunir tu narcosis y la míaen una explosión de neuronasy hacer eso que me dices al oídoantes de que la realidadtoque el timbre de nuestro delirio + Ilustración de EstephaniaSigue leyendo «malos hábitos»

Último instinto animal

Ojalá me coma, sin punto y  final, -pensé-, y, allí en tu cuerpo, mi instinto animal se adelantó y tus ojos crecieron para exclamar compasión                                             mas lo siento mucho, amor mío yo tengo hambreSigue leyendo «Último instinto animal»

Llena como la luna

La luna se veía hermosa esa noche. Totalmente redonda como una pelota brillante que se escondía muchas veces tras las nubes y colaba su halo entre los árboles. Debo decir que la perfección de la noche era casi comparable a las que nos venden las películas de fantasía, con la diferencia de que había menos estrellas.Sigue leyendo «Llena como la luna»

Sabor a azúcar

Abre tus labios así, suavemente, hasta que su boca se adecue a la apertura exacta del caramelo que sostienes en tus manos.  No te preocupes si tu saliva hace contacto con el dulce que ahora disfrutas, después de todo terminará desfaciéndose en tu boca tarde o temprano derramando todo su interior en tu garganta. EnSigue leyendo «Sabor a azúcar»

Té para tres

Estoy atrapado en un círculo vicioso donde tú y ella son mis constantes. Tú eres la mujer que amo, la que siempre está a mi lado sin importar si la situación es favorable y ella es el deseo prohibido, el atisbo de libertad que me queda, por eso no puedo olvidarla. Mi memoria insiste enSigue leyendo «Té para tres»

El Baile

Uno, dos, tres, cuatro siguiendo el latido de su corazón. Uno, dos, tres, cuatro el ritmo preciso nos mueve a los dos, el silencio es el eco de nuestra emoción. Uno, dos, tres, cuatro ¡Cuidado, detente!, escucha, alguien viene. Me aparto, me abrazas los pasos se marchan. Uno, dos, tres, cuatro reinicia la danza ySigue leyendo «El Baile»

Escóndete de mí

Escóndete de mi vista. Aparta de mí tu mirada de luz y oscuridad. Tapa también tras los dientes esa sonrisa de pasión por la que me dejas asomar. No vuelvas a mostrarme nada, o me perderé dentro de ti para siempre. Me ocultaré donde no puedan encontrarme, entre la espesura de tu mirar. No jueguesSigue leyendo «Escóndete de mí»

Danza en la tormenta

Florecía cada noche bajo su boca, abierta en canal hasta el alma y un poco más abajo. Vulnerable y despojada de toda piel. Su cadera en unión perfecta y en línea continua con la de él, como cielo y mar en el horizonte, inseparables a pesar de las tormentas de verano que oscurecen al primeroSigue leyendo «Danza en la tormenta»

Cae la lluvia (Parte II)

Sentir las gotas de la lluvia recorrer mi piel ya se estaba haciendo costumbre, tanto que no veía posibilidad alguna de que se pudieran esfumar, de que el sol las evaporara de repente sin permitirles conocer el arcoiris. La felicidad me inundaba y decidí dejarme arrastrar sin pensar en el rumbo que podría traer estaSigue leyendo «Cae la lluvia (Parte II)»

Cae la Lluvia (Parte I)

Desierta es mi vida, sola, vacía. Las dunas se levantan gigantescas interrumpiendo el horizonte. Mis noches son frías y oscuras y el calor de los días me sofoca, pero aún sigo adelante, esperando lo mejor porque la esperanza es lo único que podría florecer en un ambiente tan hostil como este. Miro hacia abajo paraSigue leyendo «Cae la Lluvia (Parte I)»

Wanderlust

Te invito a hacer un viaje hacia un lugar desconocido. No preguntes, no hay destino. Tú y yo haremos el camino. Vente conmigo hasta donde termina el mismísimo infinito. No está lejos, no, mi niño. Yo lo veo cada día cuando imagino tu sonrisa curvando toda mi vida. Juntaremos nuestras manos y construiremos en ellasSigue leyendo «Wanderlust»

Entre las sábanas

El tiempo se detiene en ese preciso instante en el que beso tu hombro y estalla la razón en cientos de caricias que se difuminan por tu cuerpo. Piel tersa, sumida en sentimientos y suspiros que naufragan en el horizonte de unas sábanas, movidas por un airado temporal. Sentir el abrazo cálido que ilumina laSigue leyendo «Entre las sábanas»