A lanza o cruz

Llueve el silencioen todas aquellas nanasque nunca te cantaronen las noches sin lunaen que en tu cunallorabas nervioso,asustado, por cada gemidoviolento que te regalabaun trueno en la voz de tu supuesto padre.«¡Calla, no grites!», decía, «¡deja de llorarde una vez, joder, que mañanatengo que levantarme temprano!»«¡María!, ¿¡quieres ver qué hacescon ese hijo tuyo!?» Cómo noSigue leyendo «A lanza o cruz»

Novia por…

Amaranto se agarra la cabeza, sentado en la mesa de su bar favorito. Resolvió tomarse una semana libre en los rodajes. Le viene bien tomar un poco de aire puro. Aunque él, de puro, no tiene mucho; muy por el contrario, le atraen los excesos. Mientras termina su cerveza se le acerca una gringa solitaria.Sigue leyendo «Novia por…»

Viejo a los veintiuno

No puede ser. Siempre tropezando con la misma piedra. No cambia más. Otra vez Tahir la engañó con la primera que encontró. Igual que aquel otro, el petiso desacatado, no aprende más. Se les tira encima sin pensar. No como yo, que ahora estoy en otro plan, más tranquilo. Ya no es como en aquellosSigue leyendo «Viejo a los veintiuno»

Sin ser, será

Aurora abrillanta los colmillos del lobezno que yace inconsciente Entre brumas y arenales que rozan ábacos con los pies de orilla Vestida de azul, incorpórea, cenicienta virgen da cuenta de sus Pecados Las armas pálidas del otoño sangriento alcanzan al feto El feto llamado que es helado en esa holgura despierta De lo inconforme, delSigue leyendo «Sin ser, será»