¿Qué es para ti la soledad?

Y te sientes sola, porque nada importa. Tu pasado ha terminado y tu futuro está estancado, sientes vacío, soledad y rabia. Porque por primera vez en la vida, no tienes el control y eso te aterra, te aterra sentir esa vulnerabilidad que te hace ser la persona que dijiste que nunca serías. Te aterra tocarSigue leyendo «¿Qué es para ti la soledad?»

Lo siento, mamá

¿Sabéis que es lo más duro que me ha pasado? ¿Lo más duro que he experimentado en mis últimos años? Tu ausencia. La ausencia de haber perdido a alguien en mi vida por otra persona. Y es que, aunque lo desee, ya nada volverá a ser lo mismo. Siempre me dijiste que la familia es loSigue leyendo «Lo siento, mamá»

Perdóname

Te pedí perdón un millón de veces, y en ninguna de esas palabras me creíste. Te pedí perdón y tú no lo supiste ver. Pensabas que con mis palabras quería volver a ganarme tu afecto, o que era una simple táctica para volver a tus brazos. Esos brazos, que tanto me habían protegido las nochesSigue leyendo «Perdóname»

¿Era amor?

Se pasaba pensando en lo que fue. Frecuentaba a quienes no se ven. Se traía de los pelos con lo que no fue. Se volvía sin remedio del no poder ser. ¿Cuánto tiempo perdí así, devanándome el cerebro? ¿Cuántas noches en vela por ti, sin sosiego ni requiebro? Era un fuerte sentimiento. Fuerte, por áridoSigue leyendo «¿Era amor?»

Hebrón

Ellos no entienden. Ninguno entiende nada. Solo miran, hablan y se van. No entienden y se van. No entienden y hablan. No entienden y justo por eso, solo miran. Y se van. Veo a sus hijos preguntar y ellas les contestan: cuando crezcas lo entenderás. ¿Por qué no les explican? Que yo aunque también soySigue leyendo «Hebrón»

Fútbol a primera vista (erótico)

Aunque no le gustaba nada, aceptó. Él era un buen amigo, algo torpe en su forma de conducirse, obeso y nada agraciado, pero muy tierno, eso sí. Esa era la razón principal por la cual aceptó aquella aburrida invitación: ir a un partido completo del Real Valladolid. Bueno, había de aceptar que también la convencieronSigue leyendo «Fútbol a primera vista (erótico)»

Perdida

Me llaman “perdida”. Me dicen que no sirvo para nada. Que voy descarrilada. Pero yo les respondo “no” con fuerza y energía. Con la potencia de un corazón ardiendo en la garganta. Con dolor en cada palabra. Y sudor en cada sílaba. Me gritan “perdida”. Y les contesto que sí. Pero porque ellos me han perdido.Sigue leyendo «Perdida»

Me cansé de esperarme

Me cansé de esperarme, porque estoy cansada de que me digan lo que tengo que hacer. Me cansé de no saber que hacer con mi vida, mientras tú supiste en todo momento que yo no formaba parte de ella. Me cansé de darme consejos que simplemente me destruían más. Que yo no quería consejos, yo…Sigue leyendo «Me cansé de esperarme»

Hoy no tengo inspiración

—¡No se me ocurre nada!, —bufó el escritor y de inmediato aparecieron a sus pies una veintena de criaturas extrañas. Por la ventana más próxima, sapos combinados con langostas entraron bailando a un ritmo extravagante. Y de los rincones más oscuros salieron sombras que se mesaban los cabellos mientras proferían gestos adustos de dolor oSigue leyendo «Hoy no tengo inspiración»

El peligro de los buenos cuentos

Por allá de los remotos tiempos de inicios del siglo pasado, alguna vez se le ocurrió al gobierno la brillante idea (no es sarcasmo, es en serio) de sacar a la gente de su rutina mediante cuentos impresos, los cuales se dejaban abandonados en cualquier rincón de la ciudad periódicamente: bancas de parque, bardas noSigue leyendo «El peligro de los buenos cuentos»

¿Y ahora qué va a pasar?

– ¿Y ahora qué va a pasar? – le dije dudosa, mientras clavaba mi mirada en él. No sabía lo que quería en mi vida, no sabía para qué estudiaba una carrera, no sabía como había llegado hasta allí, lo único que sabía era el sentido que él le daba a todas mis respuestas. ElSigue leyendo «¿Y ahora qué va a pasar?»

La galería del millón mil voces

Me desperté algún día aún muerto vivo: pensando en lo que quizá nunca había pensado. Pensando que dormía despierto y despierto soñaba que pensaba dormido. Y detrás del espejo sobre las cascadas, grifos fríos de hervor continuo que me arrancan cada madrugada los pellejos, me liberan de los diablos del sueño y me devuelven aSigue leyendo «La galería del millón mil voces»

A la Deriva

Sin rumbo, vacío de todo, voy dando tumbos hacia el abismo, asomado a la sutil locura de un camino sin destino, una senda sin mis huellas, un pasado que atormenta y un presente gris y abstraído. Yermo de llanto y alma, con la esquiva y marchita suerte, que siembra lamentos inertes, inoportunos suspiros de muerte,Sigue leyendo «A la Deriva»