Noches en la Habana

Nota: Recomiendo esta lectura acompañada de la canción titulada “Chan, Chan”, de Buena Vista Social Club. Acontecía una noche tranquila, sin luna, bajo el color del silencio de los edificios de la Ciudad de la Habana. La brisa del Malecón apenas entraba en la atestada ciudad, de ruinas a los monumentos, de gente en lasSigue leyendo «Noches en la Habana»

Cosa de (b)ella, ¿y qué?

Se acabó. Ahora sí que se terminó. Que se vaya al diablo ese imbécil. Voy a empezar a vivir mi vida. Tenía razón mamá. Un mentiroso. Un sátrapa. ¡Un vividor! Porque otra cosa no se puede decir. Me tenía viviendo en esa casa. Que todas las noches lo esperase. Pronta para él, obvio. Encima, aSigue leyendo «Cosa de (b)ella, ¿y qué?»

Atracción

Estaba absorta en mis pensamientos cuando la sensación de que me observaban me sacó de mi ensimismamiento. Giré la cabeza y ahí estabas, apoyado en la mesa, mirándome. Por un segundo mis ojos te recorrieron, analizando la situación. Tú no te inmutaste, seguías intentando atraparme con tu desbordante carisma. Quise levantarme y huir, pero miSigue leyendo «Atracción»

Divino calvario

El grandioso milagro inoportuno nos convierte en el mejor juego de ases; que, flemáticamente, en silencio, agravia el vicio errado de los éxtasis venales. La dulzura amargadamente sagrada destruye la poca cordura carente; que, con la astucia de nuestras mentes inocentes, saciamos los cuerpos orgiásticos paulatinamente. El elegante evento giróvago disolutamente queda plegado en lasSigue leyendo «Divino calvario»

Diario de mi casa (parte V)

Quiero vestirme de cuero negro, raparme la cabeza, salir a la calle con un cigarro en el labio y cara de diablo. Quiero meter miedo.