El viaje

Las ventanillas están bajadas lo suficiente para que el aire helado le dé en la cara haciendo volar su flequillo y evitar que el mareo acabe en un vómito dentro de una bolsa de plástico del Continente recubierta con papel de periódicos viejos. Todos tienen frío, pero prefieren ponerse el chaquetón encima antes de queSigue leyendo «El viaje»

Sasaima

¿Ha visto cómo descienden las nubes por los cerros orientales? Cada vez que llueve, las nubes me hacen recordar la última invasión. Parecían masas, aglomeraciones, aleaciones, eran cientos, miles de ellos. Caían como la lluvia. ¿Dónde estaba usted en esos días? Yo estaba trabajando en la Secretaría de Cultura. Sí, en el área de concursos.Sigue leyendo «Sasaima»

Respirar

Frenazo en seco. Todo cambia de repente y cerrar los ojos es el único modo que tengo para que te hagas presente.   Todos aquellos planes, nuestro ritmo acelerado, las noches que no dormimos, los nervios de los viajes, las fotos en cualquier lado.   Todo se ha puesto en pausa, te busco y noSigue leyendo «Respirar»

A medio camino

Uno, dos, tres segundos. No ha querido seguir contando, pero a ratos siente que el tiempo es tan denso que puede palparlo. Ha esperado tanto… Y ahora parece que los minutos se alargan con afán. Un cambio de circunstancias y todo patas arriba, un abismo entre los dos. Ya no es él el lugar enSigue leyendo «A medio camino»

Paloma

La Paloma llegó haciéndose lugar en la vida del gato. Otra ave había dejado un espacio en su vida y ella llegó como llegan las palomas, distraídas, así como llegan todas a la plaza. Las aves nunca fueron el fuerte del gato pero el espacio que había dejado el otro pajarillo era el más grandeSigue leyendo «Paloma»

Continuando el viaje

«Puede que antes de preguntarnos adónde vamos,deberíamos descubrir de dónde venimos»Susanna Tamaro ¿Qué bandera era mía? Sino mi piel con cada marca y cada herida. ¿Cuál era mi tierra? Sino aquella que pisé, trabajé y veneré. ¿Quiénes eran mis amigos? Sino aquellos que compartieron mi mesa, mi techo y parte del camino. ¿Cuál era miSigue leyendo «Continuando el viaje»

Oasis

Un aire desconocido puede despertar el alma. Una mirada robada, casi por casualidad, puede convertirse en tesoro, durar por la eternidad. Hay calles que serán siempre una forma de volver, hacer un viaje en el tiempo hasta la primera vez que, inconsciente de la trascendencia de ese simple recorrer, viviste alguna experiencia grabada a fuegoSigue leyendo «Oasis»

El verdadero viaje

Saint-Exupéry me enseñó que las personas estamos hechas para regresar, para volver allí donde creímos estar alguna vez. La vuelta era nuestra jugada maestra para sentirse seguros, invencibles. Era nuestro as en la manga, la sucesión a la victoria eterna, al imaginario de las fantasías. Era la puerta con un rostro pintado y una maderaSigue leyendo «El verdadero viaje»

Luna cromada

Y detrás de las montañas aparece la luna, amarilla y enorme. Aún se veían rayos débiles del sol que hacen de las montañas unas siluetas negras en un cielo púrpura. Voy vigilando que el Doctor no avance a más de setenta por hora. Él se concentra en las curvas y en los huecos del camino.Sigue leyendo «Luna cromada»

Viajero en la línea del infinito

Viajero en la línea del infinito… residente del día, la noche y la vida, vale más dejarte llevar por el tiempo que atarlo a tu existencia fugaz. No cometas los errores de aquellos que soñaron las estrellas esperando el destello que sin notarlo se alumbraba en la tierra. ¡Quién de ti se acordará, de loSigue leyendo «Viajero en la línea del infinito»

Dibujando el destino

Llueve. Cae. Se deja caer. Sintió los pulmones llenarse con el olor a tierra mojada que se metía por la ventana. El aire húmedo inundaba la habitación, mojándole la rutina. Sobre la mesa, colocada con descuido, una pequeña vela brillaba ajena a su destino. La vio con los ojos de quien ya ha visto demasiado, esperandoSigue leyendo «Dibujando el destino»

Sé que dueles (Parte I)

Me disponía a ducharme como cada mañana. Presentía que hoy iban a cambiar el rumbo de las cosas, el rumbo de mi vida. Comenzaba mis vacaciones y estaba ilusionada porque le volvería a ver. Atrás quedaban las semanas de estrés, de complicaciones y de nervios. Sí, nervios, ya que me había propuesto darle una sorpresa.Sigue leyendo «Sé que dueles (Parte I)»

Sintiendo libertad

Sintió la libertad como un pequeño espasmo, sin percatarse del cambio radical que sufriría su vida. A medida que aquella sensación —extraña y familiar— recorría su cuerpo, su mente se dio cuenta de las cosas en las que nunca había reparado: el juego de luces y sombras que rozaban el suelo, el dulce aroma delSigue leyendo «Sintiendo libertad»